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Los vecinos de Pizarro piden que no se corten al tráfico las calles de la zona

Imagen de la calle Pizarro ayer por la noche, con la señal de zona 30 a la derecha. :: jorge rey
Imagen de la calle Pizarro ayer por la noche, con la señal de zona 30 a la derecha. :: jorge rey
  • La asociación de residentes presentó ayer un escrito a la Alcaldía, en el que rechaza la restricción por creer que favorece el consumo de alcohol en la calle

Nada de restricción del tráfico los fines de semana porque favorecería el consumo de alcohol en la vía pública y aumentaría, pues, el nivel de ruidos y molestias a los residentes. Es lo que considera la recién creada asociación de vecinos Pizarro-Monumental, que ayer entregó un escrito en el registro del Ayuntamiento para pedirle a la alcaldesa que no lleve a cabo el corte de las calles de la zona al tráfico rodado.

Alrededor de medio centenar de residentes celebraron una asamblea el lunes por la noche para debatir sobre los problemas y gestiones que se ha propuesto esta nueva asociación, ya constituida y registrada formalmente. Está presidida por María Josefa Bargón y el secretario es Pedro Rosado. Lo primero que aprobaron, y lo hicieron por unanimidad, es un escrito dirigido a la Alcaldía para pedir de manera rotunda que no se lleve a cabo el anunciado proyecto de restricción de tráfico en las calles de la zona en horario nocturno y sólo durante los fines de semana, a partir del viernes por la tarde. La restricción afectaría a las calles Pizarro, Hornos, Gallegos, Sergio Sánchez y Plaza de San Juan.

El equipo de Gobierno había encargado informes a los servicios técnicos municipales y a la Policía Local para comprobar si la medida es viable y es beneficiosa para la calidad urbana de una zona en la que hay gran concentración de establecimientos de hostelería y está próxima a la ciudad monumental, ya restringida al tráfico desde hace años. En el informe de Viales se confirma que, en efecto, la medida «puede ser viable e incluso aconsejable» al tratarse de espacios que por sus características «deberían ser de uso preferentemente peatonal». El Ayuntamiento envió a la asociación de vecinos una comunicación el pasado día 16 de noviembre para informar a los residentes de que tenían diez días de plazo para presentar alegaciones o argumentos, como un trámite de audiencia. Tales alegaciones se han plasmado en el escrito presentado ayer, dentro del plazo, y en él se afirma que el corte del tráfico los fines de semana «lejos de contribuir a la mejora de la calidad urbana y la calidad de vida de los vecinos, sólo servirá para favorecer el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, incrementando el nivel de contaminación acústica de la zona, ya de por sí insoportable». La asociación cuestiona en su escrito el rigor del informe técnico municipal porque éste llega a dudar de que se cumpla la limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora.

Asimismo afirma la asociación que no se aportan mediciones sobre el nivel de ruidos de la zona y resalta que se pretende restringir el tráfico a unas horas y unos días en el que ya de por sí es escaso. En definitiva, lo que temen los vecinos que esta medida pueda impulsar la invasión de la calle por parte de los clientes de los numerosos bares que hay, a pesar de que está prohibido beber alcohol en la vía pública, una de las batallas de la asociación. La restricción del tráfico no implicaría nunca instalación de terrazas porque las vías siempre estarían despejadas.

Primeros los ruidos

En este sentido, la asociación afirma que si primero se erradica el problema de los ruidos y el consumo de alcohol en la vía pública, podría llegar a estar a favor de «abrir un debate sobre la posibilidad de peatonalización total de la zona, «sin adoptar simultánea o posteriormente medidas que provoquen incremento de la contaminación acústica que sufre la zona» y siempre que previamente se hagan estudios de aforos de vehículos y personas, mediciones de ruidos, accesos y aparcamientos para residentes, turistas, taxis y familiares de personas con discapacidad. Mientras, la asociación pide que Pizarro y su entorno se señalicen como «zona de preferencia peatonal».

El secretario de la asociación, Pedro Rosado, explicó a este periódico que primero hay que frenar los ruidos y después se puede hablar de peatonalización. Asimismo matiza que la asociación no está en contra de los establecimientos hosteleros sino que se limita a pedir que se cumpla la legalidad. En este sentido, en otro escrito que entregará, se solicitará información sobre los locales: «pedimos informes sobre los locales que hay para saber qué tipo de licencias tienen y si cumplen las normativas, incluidas la de insonorización, y la prohibición de beber alcohol en la calle».