Hoy

Desalojo forzoso de viviendas

El 11 de abril de 2012 se desplomó el techo del restaurante Wok, del edificio Alcoresa. :: hoy
El 11 de abril de 2012 se desplomó el techo del restaurante Wok, del edificio Alcoresa. :: hoy
  • En los últimos cuatro años, los vecinos de tres edificios han tenido que abandonar sus casas por derrumbes y otros daños hasta arreglar los desperfectos

  • En el bloque de la avenida de la Montaña 19 sólo habían regresado ayer dos familias, aunque el viernes se levantó la restricción de acceso

Ya pueden volver los vecinos, pero al día de ayer sólo lo habían hecho dos familias, ambas residentes en la quinta planta. Son las únicas que pasaron la noche del viernes en casa. Los demás se han pasado por la vivienda, pero no se han quedado a dormir. María Isabel Sellers es una de las vecinas que ha regresado su casa del número 19 de la avenida de la Montaña y al mediodía de ayer se dedicaba a tareas de limpieza sin que haya sufrido ningún desperfecto apreciable la vivienda a pesar del tremendo alcance de la explosión que el pasado día 14 acabó con la vida de uno de los residentes, el dentista Germán Rodríguez, y obligó a desalojar el bloque. En la capital cacereña otros desalojos forzosos de edificios se han producido en los últimos cuatro años a causa de diversos incidentes: en el edificio Alcoresa, por el derrumbe del techo del restaurante Wok, el día 11 de abril de 2012, y en el bloque Lope de Vega, en Residencial Ronda, de la Mejostilla, el día 9 de febrero de 2014 por viento y lluvia. En los tres casos los residentes se vieron obligados buscar alojamientos temporales durante varios días o incluso meses hasta poder regresar a casa con las debidas garantías de seguridad.

La posibilidad del regreso a sus hogares les llegó el viernes por la noche a los vecinos del edificio Santa Ana, del número 19 de la avenida de la Montaña. La explosión de gas que se produjo poco antes de la 1 de la madrugada del lunes, obligó a desalojar 32 viviendas y locales. Los residentes, profesionales de los despachos y empleados de los negocios no han podido regresar hasta el Ayuntamiento ha considerado oportuno levantar la restricción de acceso decretada tras el accidente por motivos de seguridad.

El regreso sí se produjo el mismo viernes en los despachos y empresas, pero no así en las viviendas. Sólo dos familias han optado por volver y pasar la noche en casa. Al mediodía de ayer sólo contestaban al teléfono automático dos residentes, ambos del quinto piso. Una de estas vecinas es María Isabel Sellers, que vive con su marido en el 5º F. A pesar de no haber recuperado el suministro de gas, ha preferido volver al hogar y dejar la casa de campo que tiene en la Montaña como segunda residencia. «Volvemos con tranquilidad, después de la molestia por haber tenido que desplazarnos», afirma y explica que su casa no ha sufrido el más mínimo desperfecto. Otro propietario, con vivienda en este edificio, se encontraba ayer en la puerta del bloque, pero todavía no regresará a casa. Según explicó a este periódico, hasta que no hable con el arquitecto personalmente no tomará la decisión y, además, afirma que no tiene ninguna prisa. Dispone de casa en su pueblo, donde, según confiesa, está más a gusto que en la capital.

Suministro de gas

Probablemente, a partir de la próxima semana, una vez se recupere el suministro del gas, regresen todos residentes, aunque siguen estando clausuradas nueve viviendas en las plantas tercera cuarta y quinta y el local 9 de la planta dos. El Ayuntamiento confirmó ayer por la mañana que la noche anterior había dado autorización para poder acceder a las viviendas después de la última comprobación de los técnicos municipales sobre la situación del edificio y las condiciones de seguridad. La Policía Local hizo las últimas comprobaciones, junto con el arquitecto de la comunidad, del precinto de las viviendas todavía clausuradas para evitar el acceso a las mismas.

El del bloque Santa Ana no ha sido el único caso en que ha sido necesario decretar el desalojo forzoso de viviendas y locales comerciales por parte del Ayuntamiento debido a razones de seguridad. En los cuatro últimos año se han producido derrumbes o desprendimientos que han requerido el abandono temporal del hogar, incluso durante meses, en el caso concreto del edificio Lope de Vega, ubicado en la calle Juan Ramón Jiménez, del Residencial Ronda, en la Mejostilla. El 9 de febrero de 2014 el viento y la lluvia originaron el desprendimiento de la fachada del edificio y cuatro familias tuvieron que dejar sus casas hasta que se arreglaron los desperfectos, ya en el mes de julio. En abril fueron desalojadas otras tres viviendas de este mismo edificio al detectarse deficiencias de estructura y sus moradores no pudieron regresar hasta noviembre de aquel año, es decir siete meses después.

Otro grave incidente de edificio se produjo el 11 de abril de 2012, con el desplome del techo del restaurante Wok, en la avenida de Alemania. Dos personas resultaron heridas en el espectacular accidente y fue necesario ordenar el precinto de tres viviendas, aunque una de ellas estaba vacía.

Las dos familias desalojadas del edificio Alcoresa pudieron regresar al cabo de un mes, en mayo, pero el litigio judicial del conjunto de los vecinos se prolongó durante varios años por la orden municipal de reparación de las viviendas.