Hoy

Reclaman semáforos o radares para evitar atropellos en Cáceres

El accidente en que murió la joven atropellada el día 11 se produjo en el paso de cebra de la estación de autobuses, que es asimétrico.
El accidente en que murió la joven atropellada el día 11 se produjo en el paso de cebra de la estación de autobuses, que es asimétrico. / A. MÉNDEZ
  • El último atropello vuelve a cuestionar la seguridad de la avenida dos años después de la limitación a 30 y la instalación de pasos asimétricos

El paso de peatones en el que fue atropellada la joven María José Ojeda el pasado viernes es uno de los pasos asimétricos que se instalaron en octubre de 2014 en cuatro puntos de la avenida de la Hispanidad considerados especialmente conflictos. Entre esos cuatro pasos, que tienen un franja de seguridad extra de cuatro metros de ancho para el peatón, está el del acceso a la estación de autobuses, donde la joven fue arrollada por un coche que entraba en la avenida procedente de la rotonda de Renfe, con resultado mortal.

Este nuevo siniestro pone una vez más en entredicho la seguridad vial en la avenida de la Hispanidad, considerada la más peligrosa de Cáceres, con mayor acumulación de accidentes y especialmente de atropellos. Vecinos de la zona y ciudadanos que tienen en este entorno sus trabajos consideran que para atajar el peligro deberían instalarse semáforos o incluso radares fijos.

La limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora y los pasos de cebra asimétricos fueron las dos medidas preventivas puestas en práctica por el Ayuntamiento en 2014. Estas medidas se tomaron como consecuencia de la proliferación de accidentes y concretamente tras el atropello sufrido por una mujer de 53 años en el mes de julio de aquel año, en el paso de peatones ubicado junto a las oficinas del Sexpe.

Ahora, otro atropello, el que costó al vida a una joven de 25 años el pasado viernes, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de intensificar las medidas preventivas. De momento, en el Ayuntamiento apunta la posibilidad de que la limitación a 30 kilómetros por hora se extienda a toda la avenida para incluir el tramo donde fue atropellada María José Ojeda, en el paso de cebra de acceso a la estación de autobuses. Hay que recordar que la limitación que se implantó en agosto de 2014 sólo afecta a parte de la avenida, al tramo comprendido entre la Ronda de San Francisco y la estatua de Nezahualcóyotl. Son mil metros de limitación, de un total de casi 1,5 kilómetros de longitud que tiene la vía.

Pasos asimétricos

Los pasos asimétricos tienen una franja de seguridad extra de cuatro metros de ancho en cada uno de los carrriles de la avenida, en el sentido en que circulan los vehículos. Se instalaron en cuatro puntos considerados especialmente conflictivos, entre ellos el del acceso a la estación de autobuses, donde se produjo el atropello mortal del pasado viernes. Los otros tres se pintaron en a la altura del número 37, junto al Colegio de Moctezuma y junto a al Colegio Donoso Cortés.

Con todo, los vecinos y ciudadanos que trabajan en la zona desconfiaron de estas medidas desde el principio y consideraron insuficiente la limitación de la velocidad por entender que no se respetaría y aunque muchos automovilistas hayan reducido su velocidad, consideran que los conductores siguen circulando demasiado rápido. Por ello hay opiniones que apuntan como soluciones la instalación de semáforos o de radares fijos.

Cabe señalar que en esta avenida se intensificó la utilización del radar móvil, desde octubre de 2014, y La Policía Local sancionó a gran cantidad de conductores, en concreto a 158 el primer año de funcionamiento del radar móvil. Ahora el Ayuntamiento se plante colocar uno fijo, aunque otra solución podría ser la de la regulación semafórica. Lo que siempre ha descartado el Consistorio es colocar pasos de peatones elevados por ser una vía de paso de las ambulancias hacia el Hospital San Pedro de Alcántara.

«Yo siempre les digo a mis clientes que tengan mucho cuidado al cruzar porque es una vía muy peligrosa», afirma José Manuel Robles, del estudio de tatuajes ubicado en los locales de la estación de autobuses. En su opinión, «debería haber semáforos, aunque fueran de botón». De igual opinion es Mónica, que trabaja en la zona: «no hay semáforos y nosotros escuchamos de vez en cuando frenadas». En efecto, la avenida de la Hispanidad no está regulada por semáforos sino por rotondas. Tiene 15 pasos de cebra y sólo dos semáforos de regulación, ubicados en los extremos, en el cruce con la Ronda de San Francisco y al entrar en la glorieta de Renfe.

Radares

«Sin la existencia de semáforos, los conductores no respetan los pasos de cebra», afirma Carlos Rodríguez, del restaurante 'El Globo'. En su opinión, no es suficiente con la utilización del radar móvil, por muchas sanciones que pongan. También apunta como medida preventiva la instalación de una valla en la mediana, como la de la avenida Hernán Cortés. «La gente sale de la rotonda de Renfe tan fuerte, tan deprisa que no miran al entrar en la avenida. He visto coches que han pasado a 90 o a 100 por hora», afirma Beatriz García, vecina de Madroñera que ayer se desplazó a Cáceres a la tienda de tatuajes de la estación de autobuses.

«Esta avenida es malísima porque la gente va muy rápido; deberían poner radares fijos», afirma Víctor Jiménez, empleado de la Multitienda Ferrer. El dueño del establecimiento, Francisco Ferrer, también cree necesarios los radares fijos: «mano dura velocidad», resalta.