Hoy

Cita gótica en 'el corral de los muertos'

fotogalería

El cronista Fernando Jiménez Berrocal hizo de cicerone en el camposanto. :: lorenzo cordero

  • Con una visita guiada a la parte antigua del cementerio municipal concluyeron las primeras Jornadas Góticas de Cáceres

«En los documentos de la época en la que se inauguró el cementerio, en 1844, se le nombra como 'el corral de los muertos'. La capilla se hizo con las piedras del convento que estaba en la plaza de la Concepción, y los primeros enterrados aquí fueron los benefactores del convento, el matrimonio formado por Juan Durán e Isabel Vacas, al traer aquí sus restos», así empezaba Fernando Jiménez Berrocal, cronista oficial de Cáceres, una interesante visita que ayer se realizó a la parte antigua del cementerio municipal. Unas 50 personas asistieron a las diez de la mañana a la visita con la que se cerraron los actos de las I Jornadas Góticas en Cáceres, que ha organizado la Asociación Cultural Norbanova.

Jiménez Berrocal explicó que éste es el segundo cementerio civil de Cáceres, ya que el primero era el que estaba en el Espíritu Santo, conservándose la puerta en la avenida de la Hispanidad, junto al Palacio de Justicia. Antes los cacereños se enterraban en cuatro iglesias: Santa María, Santiago, San Mateo y San Juan, los ricos dentro y los pobres fuera. En la concatedral de Santa María se han contabilizado 250 lápidas.

La visita sirvió para admirar los enormes panteones en la parte antigua, algunos de gran belleza, las curiosas lápidas antiguas y la zona del limbo, en donde se enterraba a los niños que habían muerto sin haber sido bautizados. Los ricos se enterraban en panteones y los pobres en el suelo. «El Ayuntamiento tenía dos ataúdes que prestaba a las familias pobres. Metían en el ataúd al muerto envuelto en una manta y al llegar aquí se enterraba el cadáver y el ataúd volvía al Ayuntamiento», indicó Berrocal que mostró también el memorial (sobre la antigua fosa común), a los más de 500 asesinados en la Guerra Civil.