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Una nueva víctima de atropello en la vía más peligrosa de Cáceres

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Policías hacen fotografías del coche que originó el atropello. / L.C

  • El Ayuntamiento limitó a 30 kilómetros por hora la velocidad, hizo más visibles algunos pasos de peatones e instaló un radar para evitar más casos de este tipo

El atropello de la joven de Montánchez este viernes no es un caso aislado. La avenida de la Hispanidad está considerada la vía más peligrosa de la ciudad. En este caso, un mercedes negro 220 atropelló a María José Ojeda Pavón cuando estaba cruzando el paso de peatones que está al lado de la Estación de Autobuses, debajo de la rotonda de la estación de ferrocarril. Según testigos del accidente, el coche iba algo rápido y el conductor no debió de ver a la joven que empezaba a cruzar el paso de peatones.

Este atropello recuerda el que sucedió el 23 de julio de 2014, cuando una mujer de 53 años, María José H. T. profesora de francés en el colegio Paideuterion, fue atropellada a las ocho y media de la mañana cuando también cruzaba un paso de peatones de esta avenida. Estuvo en coma durante muchos meses y en la actualidad tiene secuelas muy graves.

La avenida de la Hispanidad es la vía que más atropellos registra en esta ciudad, y acumulaba el año pasado el 14 por ciento de los accidentes de este tipo que se contabilizan en Cáceres.

María con Huecco.

María con Huecco. / F.B

Es una avenida muy larga, transcurre por 1.461 metros, que es la distancia que separa la glorieta de Renfe (cerca del accidente de ayer) y el Palacio de Justicia. Dispone de una mediana central, dos carriles a cada lado, una decena de intersecciones y 15 pasos de peatones. Dos de ellos son asimétricos, especialmente diseñados a raíz del atropello de julio de 2014. El flujo de vehículos es de 850 cada hora. El de peatones, 70.

Para evitar más atropellos, el Ayuntamiento limitó a 30 kilómetros por hora la velocidad a la que se puede circular en parte de la avenida (no en el tramo donde murió ayer María José), entre Moctuzuma y Ronda de San Francisco. También hicieron más visibles algunos pasos de peatones y se instaló un radar, que en un año detectó que 158 conductores habían excedido la velocidad permitida.