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El preso que se fugó podía tener el tercer grado en unos meses

Miguel Ángel Gómez.
Miguel Ángel Gómez. / S.E
  • Si le vuelven a detener puede ser condenado a un año de prisión y se le anulan todos los beneficios penitenciarios

Agentes de policía y trabajadores del centro penitenciario de Cáceres no entienden el motivo que ha llevado a Miguel Ángel Gómez a fugarse de la cárcel de Cáceres, cuando a principios del año 2017, dentro de unos meses, iba a cumplir las tres cuartas partes de su condena y podía tener acceso, por tanto, al tercer grado.

Ahora, si es detenido, se le anularán todos los beneficios penitenciarios, y será juzgado por cometer un delito de quebrantamiento de condena. Según el Código Penal sería condenado a aumentar su tiempo de prisión en un tiempo que podría ir de seis meses a un año.

En la calle Ródano de Aldea Moret, en donde vivió, dicen que hace tiempo que no le ven.

En la calle Ródano de Aldea Moret, en donde vivió, dicen que hace tiempo que no le ven. / Armando

Como se informaba ayer, Miguel Ángel Gómez aprovechó la madrugada del lunes su traslado al Hospital San Pedro de Alcántara para fugarse cuando se encontraba en la zona de urgencias, aprovechando un descuido de los dos agentes que le custodiaban.

Lo que sí tiene claro la Policía es que Miguel Ángel Gómez planeó su fuga. A las dos de la madrugada del lunes fingió que tenía dolores en el pecho y la Policía Nacional le trasladó del centro penitenciario al hospital.

Se pensaba que tenía la movilidad reducida ya que le habían operado de una rodilla y caminaba con ayuda de una muleta. Una vez que le colocaron en el box de observación que está más cerca de la puerta, pidió agua. Cuando los agentes volvieron, ya no estaba.

La policía descarta de momento que contara con la ayuda de otra persona que le estuviera esperando en un coche cerca del hospital. La fuga fue alrededor de las tres de la madrugada.

Miguel Ángel Gómez, nacido en Cáceres hace 34 años, estaba cumpliendo condena por dos delitos de robo con fuerza, uno en Cáceres y otro en Plasencia, y por atentado a agente de la autoridad cometido en Don Benito cuando se resistió a un agente que le iba a detener.

La Policía ha puesto la fuga en conocimiento del juez de vigilancia penitenciaria, que tramitó la orden de busca y captura.

Al fugado se le conoce con el apodo de ‘Iberia’ por tener las orejas grandes y separadas. En su ficha policial figura que estuvo viviendo en Aldea Moret, en el número 4 de la calle Río Ródano. Vecinos de esta calle indicaron ayer al Diario HOY que no le ven desde hace tiempo. «Estuvo viviendo aquí, es verdad, pero hace mucho. Aquí tenemos ahora otro ‘Iberia’, pero no es éste».

Después de vivir en Cáceres, residió en Villanueva de la Serena, en la calle Zújar. Ya se ha avisado a la Guardia Civil de la zona por si apareciera por esa localidad.