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El Ayuntamiento insiste en que las terrazas de bares no pueden taladrar el suelo

Quejas. Florencio Reyes en el bar Hugore, donde le han quitado el cerramiento. :: L. C.
Quejas. Florencio Reyes en el bar Hugore, donde le han quitado el cerramiento. :: L. C.
  • La Policía Local levanta veladores por este motivo y también han obligado a quitar césped artificial para evitar caídas

«A nosotros nos han quitado parte de la terraza por estar anclada al suelo; pero a un bar de al lado le dejan tener la terraza con anclajes y no pasa nada. Es un agravio comparativo. Para mí ésto es prevaricar», afirma Florencio Reyes Rodríguez del bar Hugore, establecimiento que abrió hace cinco años en la Ronda de San Francisco, cerca del Palacio de Justicia. «Tendré que llevar al Ayuntamiento a los tribunales», agrega.

EEl propietario del establecimiento había hecho mejoras en la terraza. La cerró, pero empleando una valla anclada al suelo. El pasado mes de junio la Policía Local ya le obligó a quitar ese tipo cerramiento, para que el que todavía no ha logrado permiso.

Pese a su enfado, la situación del Hugore no es nueva en la ciudad. El concejal de Seguridad Ciudadana, Rafael Mateos, ha señalado a este diario que está abierto a entrevistarse con Reyes, pero defiende la actuación del Ayuntamiento. «La ordenanza es clara: no se puede taladrar el suelo para poner una terraza, por eso en la mayoría de los bares se utilizan bloques de hormigón que se pueden mover».

El edil señala que, además, en el caso concreto del bar Hugore colocó unas vallas que separaban la acera de la carretera «y eso sólo lo puede hacer el Ayuntamiento».

Sobre el supuesto agravio comparativo con otro local cercano, Mateos confirma que dicho establecimiento al principio también tenía anclajes en la acera, cuestión por la que «se le abrió un expediente y cambió la estructura de la terraza, para no taladrar el suelo, y ya cumple la normativa».

El responsable de Seguridad Ciudadana afirma que no sólo se ha obligado a este bar a retirar instalaciones de la terraza, también se ha hecho con una terraza cercana al conocido como edificio azul, y con otra que se instaló en la calle Doctor Fléming.

Además, se ha obligado a bares a retirar de las terrazas césped artificial para evitar accidentes. «Al final se terminan despegando del suelo, tropieza un peatón y luego, si se hace daño, a quien reclaman es al Ayuntamiento», indica el concejal.