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La presidenta de Diputación pide el apoyo de la oposición con «críticas y propuestas»

La presidenta de Diputación pide el apoyo de la oposición con «críticas y propuestas»
  • La institución rinde homenaje en el acto de celebración del patrón a los 22 trabajadores que se jubilan este año

Tamborileros, bailes regionales y cierta autocrítica. Los cambios en la gestión provincial aún no llevan el ritmo esperado, asumió en su discurso del día del patrón la presidenta de la Diputación, Rosario Cordero. El 19 de octubre, festividad de San Pedro de Alcántara, es el día grande del año para los trabajadores de la casa. 22 de ellos fueron homenajeados ayer, aunque finalmente solo 14 pudieron acudir al acto institucional.

Es el primero que se celebra en el renovado salón de plenos, que se ha sometido durante las últimas semanas a un proceso de cambio claramente visible. Nuevo mobiliario, diputados en cuádruple fila, cortinas de estreno... Ayer se quedó pequeño ante la llegada masiva de funcionarios, familiares, diputados y autoridades civiles y militares, como suele ser habitual en estos casos. Cordero aprovechó su alocución para reclamar apoyo al «resto de fuerzas políticas». También «con sus críticas y propuestas de mejora», recalcó.

Conciliación en el discurso institucional de la presidenta, esta vez sin sitio para la polémica. El año pasado desde el PP se vio un tono excesivamente político en el discurso. El de ayer duró 15 minutos y fue aplaudido por todos los presentes. Cordero incluso admitió en una parte del mismo que el proceso de cambio que prometió a su llegada al poder no va tan rápido como quisiera.

«Quizá la velocidad no sea la que todos deseamos, pero la voluntad sí lo es», matizó. Hubo espacio para logros de su Gobierno. Citó el Plan de Empleo Social, en colaboración con Junta y Diputación de Badajoz, el pago de la carrera profesional, el Plan Activa, la acción cultural, la planificación que ha permitido conseguir los fondos europeos... También aludió a la labor del área económica y presupuestaria y al servicio de asesoramiento a los municipios. «Fuera de toda ingenuidad pensar que todos los cambios impulsados o todas las iniciativas son sencillas de instaurar», aclara.

Los pueblos

Otra vez los pequeños municipios y el mundo rural fueron el eje de su intervención. «No hay procedimiento válido, ni comisión informativa, ni informe, ni contrainforme si su función no es mejorar la vida en los pueblos». Rosario Cordero repite mensaje cada vez que tiene oportunidad. En su discurso del año pasado hizo 17 menciones. Ayer fueron 15 para términos como 'pueblos' (11) y 'rural' (4). Llamó la atención que solo una vez apareciese la palabra empleo o que no hiciese ninguna referencia al paro ni a su partido. Sí habló de la crisis. En tres ocasiones. Y en todas para señalar que se ha superado. «En este periodo postcrisis que tan largo se nos hace», llegó a apuntar. Precisó que lo ideal hubiera sido «haber salido de ella económicamente fuertes».

Lo más llamativo fue su mano tendida a la oposición, una llamada al diálogo y al acuerdo político, siempre que sirva como punto de partida para aportar soluciones a los problemas. «Me pregunto si tras la crisis nos hemos quedado mudos o huérfanos de ideas y coraje para compartir, para estrechar manos», lamenta. «No solo el Gobierno conduce sino que el resto de fuerzas políticas apoya con sus críticas y propuestas», concluyó.

Los tamborileros de la asociación cultural Santiago-Béjar interpretaron el himno regional. Los homenajeados se hicieron la foto de familia. Entre ellos, José Mateos: 50 años de servicio. «Llevo aquí desde los 14. No me voy a aburrir por no trabajar. Soy un apasionado de la caza», decía antes del tradicional vino de honor.