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Cáceres sube el bus para mejorar las líneas

Un autobús urbano a su paso por el centro. :: jorge rey
Un autobús urbano a su paso por el centro. :: jorge rey
  • El equipo de Gobierno necesita al menos la abstención de Ciudadanos para que la propuesta salga adelante, ya que PSOE y CáceresTú se oponen al incremento

Modificaciones de líneas, fusiones, refuerzo del servicio, mejora de las frecuencias de paso, mayor seguridad en algunas conexiones como la de Residencial Universidad, llegada a sitios en los que el autobús no entra como el camping o el Junquillo, conexión con puntos que se consideraban prioritarios como el IES Universidad Laboral... La remodelación del transporte urbano de Cáceres dibuja un escenario que parece idílico, puesto que responde a muchas de las demandas que los propios vecinos venían haciendo. Pero no todo es de color de rosa.

La reforma tiene un precio y el recibo ya se conoce: 304.615,02 euros anuales. Es el importe en el que la Inspección municipal cuantifica los cambios, cinco principales. La duda hasta ahora, además del coste definitivo, era cómo y quién lo pagaría. La concejala de Infraestructuras Estratégicas, Montaña Jiménez, aportó ayer los detalles: el Ayuntamiento no va asumir el déficit sino que traslada la factura final al propio usuario con una subida de las tarifas. Al menos esa es la propuesta inicial que cuenta con el aval de los informes técnicos, tanto del propio jefe de la Inspección como de Intervención, recalcan desde el Gobierno. La oposición, sobre todo el PSOE y CáceresTú, habían venido advirtiendo de ello. «Consideramos inadmisible que todas las mejoras se condicionen a la subida del precio del billete», llegó a señalar Luis Salaya, portavoz socialista. El mensaje desde el principal partido de la oposición fue ayer el mismo: no al incremento de la tarifa. CáceresTú también se opone, por lo que el equipo de Gobierno necesita al menos la abstención de Ciudadanos, el único grupo que no se ha pronunciado abiertamente en contra. Así lo trasladó en su día, a la espera de conocer más datos, cuando el pasado mes de mayo se cerró la mesa del autobús con las propuestas de cambio pero sin aclarar cómo se financiarían. Ahora todo pasa por esa subida del billete. El sencillo pasaría de 1 a 1,10 euros; el billete especial subiría de 1,15 a 1,30; el bonobús aumentaría un euro para quedarse en 8. También habría subidas en el abono mensual (de 27 a 29 euros) y en el viaje a Rincón de Ballesteros (de 2,7 a 2,8 euros).

El informe técnico refrenda que el Consistorio debe mantener «el equilibrio económico de la concesión» en el caso de modificar por razones de interés público las características del servicio. Una de las vías, la elegida en este caso, es «la modificación de las tarifas a abonar por los usuarios». Mediante esa medida se recaudarían 327.120 euros, sin incluir el IVA. La cifra es, por tanto, incluso superior al supuesto déficit que se estima. Sin embargo, los técnicos también avisan de otro escenario: el de la pérdida potencial de usuarios al ser un servicio más caro. «Una subida tarifaria puede originar una pequeña caída de viajeros», se destaca. Hay que recordar que el goteo a la baja de los cacereños que se suben al bus urbano no remite. Se calcula que fueron 78.499 menos, según refleja el informe de Intervención. La comparativa incluye el primer y el segundo ejercicio del nuevo contrato de Subus. Se pasó de 4.316.858 viajeros a 4.238.359.

Los cambios previstos

Debe tenerse en cuenta -se recalca- tanto «la dificultad de estimación de menores ingresos» como «la caída interanual del número de viajeros». Intervención recuerda que la modificación de las tarifas debe pasar por la Comisión de Precios de la Comunidad Autónoma.

«Es la única forma de hacerlo porque no es viable de otra manera, ya que no hay presupuesto», reflexiona la concejala de Infraestructuras Estratégicas. Montaña Jiménez se mostraba ayer confiada en el que el asunto prosperará en la comisión de Contratación del jueves y también en el pleno de octubre. Su versión es que todas las partes han podido conocer al detalle las propuestas y pronunciarse en la mesa de diálogo. Se fija, además, en que son mejoras que pedían los propios cacereños y ahora serán atendidas.

Se aborda la creación de una línea de refuerzo de Mejostilla al campus que funcionaría los días lectivos desde las 7.30 horas y hasta las 15.50 horas. Obligaría a adquirir un nuevo vehículo y el importe supera los 70.000 euros. La unión de las líneas 4, 40 y 9 permitirá que el bus entre en el Junquillo y además volvería a Valdesalor los fines de semana. Son 94.732 euros. La línea 6 llegaría a la Laboral y dejaría de acceder a Residencial Universidad por el camino de Sierra de Fuentes (8.000 euros). También se implanta el billete-transbordo (130.000 euros). El precio sería de 11 euros. Permite coger dos líneas en menos de 75 minutos. Por último ir al camping con la línea 5 los festivos y fines de semana suma otros 1.500 euros. Los cambios se aplicarían el próximo año.

«El coste es asumible. 10 céntimos de subida no pueden bloquear meses de trabajo», afirma el presidente de la Agrupación vecinal, David Barcenilla. «El PP actúa como si tuviera aún mayoría», se lamenta Ildefonso Calvo (CáceresTú). Andrés Licerán (PSOE) pide que se incluya el coste en los presupuestos, no en el billete. Ambos partidos votarán contra la subida. Ciudadanos, que se pronunciará hoy, tendrá la última palabra.