Hoy

La ciudad afronta el otoño tras un déficit de lluvias del 56% en un mes

Bajada de la Virgen, el 20 de abril. El 19 fue el tercer día más lluvioso del año.
Bajada de la Virgen, el 20 de abril. El 19 fue el tercer día más lluvioso del año.
  • El año hidrológico está entre los más lluviosos de la última década, pero septiembre no llegó a 15 litros por metro cuadrado, muy por debajo de la media histórica

Un año hidrológico normal y un verano seco. El dato preocupante es el del mes de septiembre, uno de los más secos de toda la serie histórica en la capital cacereña. Apenas se superaron los 14 litros por metro cuadrado y la media de los últimos 36 años en ese mes es de 32,3. La ciudad, de esta forma, encara el otoño tras un déficit de lluvias del 56 por ciento, unos 18 litros por metro cuadrado menos, en el último mes. Los pantanos del entorno de la capital revelan esa situación. Valdesalor tiene su embalse bajo mínimos, mientras que al Guadiloba, del que se abastecen los hogares cacereños, ya dispone de menos de nueve hectómetros cúbicos. Su capacidad es superior a 20.

Los datos de la Agencia Estatal de Meteorología en Extremadura (Aemet) son ilustrativos. El verano ha dejado escasas precipitaciones, hasta el punto de que también en junio, julio y agosto el promedio con respecto a la serie estadística es claramente inferior. «Ha sido un verano seco», resume Marcelino Núñez, delegado territorial de la Aemet. En Cáceres cayeron 15,2 litros por metro cuadrado en junio, julio y agosto cuando la media se acerca a 30, 28,4 exactamente.

Con todo, según el responsable de la delegación de la Aemet en la región, «que el verano haya sido seco no es preocupante. Las precipitaciones medias son pequeñas y por tanto -analiza- el déficit que se puede acumular en el trimestre de junio a agosto no puede ser muy grande». Muy distinto es lo sucedido más recientemente, en septiembre con un balance que Marcelino Núñez define como «menos alentador». «Se ha acumulado en Cáceres capital un déficit de 17,9 litros por metro cuadrado», remarca. Significa una rebaja del 56 por ciento. En la última década, solo en 2008 (12,2) y 2015 (4,4) cayeron menos litros por metro cuadrado en la ciudad. Las reservas parecen notar más esa sequía reciente que la normalidad con la que había venido transcurriendo el año hidrológico.

El balance oficial del ejercicio hidrometeorológico abarca de septiembre a agosto. En Cáceres se registraron 547, 1 litros por metro cuadrado. En el recuento de los últimos 36 años que realiza la Aemet 1998 fue el más lluvioso, con 867 litros por metro cuadrado. De la última década el más húmedo que figura es 2007 (760 litros por metro cuadrado), cuarto de la serie histórica. Por contra, en la clasificación de los menos lluviosos aparece 2012, con 245 litros por metro cuadrado.

La media global al año en la ciudad es de 531,4 litros. Quiere decir que 2016 «ha estado por encima» de la estadística, «pero en el intervalo normal», destacan desde la Agencia Estatal de Meteorología. «Es tranquilizado el dato del año hidrológico, que indica que hemos tenido un ejercicio normal en cuanto a precipitaciones», insiste Marcelino Núñez.

Pese a todo, las reservas marcan niveles inferiores a la media y también con respecto a las de hace un año. En Valdesalor, como ha informado este diario ya, las imágenes hablan por sí solas. Se puede atravesar a pie el pantano en muchos tramos. Se encuentra al 23 por ciento, con solo 3,25 hectómetros cúbicos de agua sobre un total de 14. El Guadiloba, del que beben los cacereños, tiene capacidad para 20 hectómetros. Está al 42 por ciento, por debajo de los nueve. Dispone de agua para menos de un año. El consumo anual se cifra en unos 11. La alternativa es el trasvase del Almonte, cuyo coste ronda los 2.000 euros diarios.

En octubre de 2015, el Guadiloba estaba al 50 por ciento mientras que el embalse del Salor contaba con un 60 por ciento más de agua que ahora (5 hectómetros cúbicos). Entre los aspectos más relevantes del último año hidrológico, el hecho de haber superado los 500 litros por metro cuadrado, como en 2007, 2010, 2011 y 2013, en la última década. El 17 de octubre (37 litros) fue el día más lluvioso del año. También destacó el 19 de abril, el tercero con más precipitaciones (20 litros). Al día siguiente era la bajada de la Virgen de la Montaña y la patrona recorrió las calles de la ciudad protegida con un plástico.