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La zona azul se triplicará hasta alcanzar los 2.500 aparcamientos

La zona azul tiene actualmente 807 plazas distribuidas en casi una veintena de calles del centro. :: LORENZO CORDERO
La zona azul tiene actualmente 807 plazas distribuidas en casi una veintena de calles del centro. :: LORENZO CORDERO
  • Se crea una zona naranja para residentes del recinto intramuros y una amarilla para los aledaños del casco histórico

Hasta el triple de aparcamientos vigilados y además con más calles dentro de la zona azul. Son los planes del Gobierno local, que ayer fueron adelantados en la comisión municipal de Tráfico por el concejal del área, Rafael Mateos, a falta de concretar detalles y posibles cambios en lo relativo a la delimitación de las calles que finalmente se verán afectadas por la regulación de los aparcamientos vigilados en las vías públicas. La zona azul llegará a nuevas calles, como Argentina y Reyes Huertas o las del barrio la Plaza de Antonio Canales.

Según explicó ayer Rafael Mateos, habrá importantes cambios en el nuevo concurso para la concesión del servicio público de aparcamiento de vehículos en la vía pública, conocido como zona azul, que se implantó en Cáceres en 1988. Desde entonces lo gestiona la misma empresa, Cysex, del grupo Conyser, cuya concesión actual está prorrogada hasta que se convoque y se adjudique el nuevo concurso. En el actual contrato figuran 807 plazas de aparcamiento en una veintena de calles y el plan municipal es triplicar el número hasta las 2.500 plazas así como ampliar el área urbana de la zona azul. Se trata de poner en práctica parte de lo que contempla el Plan de Infraestructuras para una Movilidad Urbana Sostenible, Pimus, documento en el que se considera «insuficiente» la dimensión de la actual zona azul.

Pimus

La nueva concesión desarrollará las previsiones del Pimus, con tres zonas: naranja, amarilla y azul. La primera se ciñe al recinto intramuros, donde ya existe la restricción del tráfico. Alrededor de esta área se extiende la zona amarilla, con unas 150 plazas. Será de libre circulación, pero sólo podrán aparcar los residente y los vehículos autorizados ocasionalmente. Incluye puntos como las calles de subida de San Francisco hasta Santa Clara o la Plaza del Doctor Durán, por ejemplo.

La zona azul comprende las calles donde se concentran las plazas de aparcamiento para rotación, la mayor parte de las 2.500, varias de las cuales serán también para carga y descarga. A falta de delimitar las vías con más precisión, se prevé incluir todas las calles contenidas en un gran anillo delimitado por el siguiente perímetro: avenida Hernán Cortés (que no será de zona azul sino sólo el límite), Virgen de Guadalupe, Rodríguez de Ledesma (sólo una parte), calle Argentina (incluida como zona azul), Sánchez Manzano, avenida de Portugal, Reyes Huertas y Plaza de Colón hasta Camino Llano, con lo que se llega a las puertas de la parte antigua y a las zonas amarilla y naranja.

En esta nueva zona azul, los residentes podrán aparcar libremente y sin límite de tiempo y su tarifa como tales residentes bajará de los seis euros actuales a los cinco. Los demás automovilistas pagarán la zona azul con un máximo de tiempo de dos horas. La tarifa se mantendrá en 0,50 euros la hora. El nuevo contrato tendrá una vigencia de 10 años y un coste de 11 millones de euros. La zona azul mantendrá su horario actual: de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas.

Según informa Europa Press, Mateos explicó que el objetivo de estos cambio en el contrato, que caducó a finales de septiembre, es «reducir el tráfico en el centro de la ciudad» y «aminorar los tiempos de búsqueda de aparcamiento», además de evitar la saturación de coches en determinadas vías por los automovilistas que buscan un sitio para estacionar que no sea zona azul. Se pretende conseguir más rotación y priorizar el transporte colectivo y otros medios no motorizados como la bicicleta, tal y como prevé el Pimus. «El objetivo es que haya menos coches en las calles y que los residentes tengan más aparcamientos en sus vías, donde es difícil encontrar un sitio», indicó el concejal, quien descartó que haya un afán recaudatorio con la ampliación de la zona azul, una concesión que reportó unos ingresos de 28.000 euros el último ejercicio.

La renovación del servicio incluirá los últimos avances tecnológicos en los parquímetros, con posibilidad de pagar mediante el teléfono móvil.