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Público asistente al Festival de Blues el viernes. :: jorge rey
Público asistente al Festival de Blues el viernes. :: jorge rey

El tirón del blues encandila a numeroso público en Santa María

  • Unas 6.000 personas han presenciado cada uno de los conciertos que integran la séptima edición del festival

cáceres. A los cacereños les gusta el blues, ese género melancólico y envolvente originario de Estados Unidos. Así lo demuestran cada vez que la Plaza de Santa María se llena con la programación del Festival Internacional de Blues. El viernes pasado unas 6.000 personas vieron cada uno de los conciertos que se ofrecieron en este entorno. La cifra pudo igualarse o superarse ayer. El dato lo da Miguel Escribano, el presidente de la asociación de Amigos del Blues, que concentra toda su energía en que año a año esta cita salga bien. Ya van siete, sin contar esa edición «cero» que se hizo a cubierto. La cita arrancó el jueves en El Corral de las Cigüeñas con el concierto de Los Peligrosos Gentlemen.

El pasado viernes pasaron por este escenario Fede Aguado & Fierablues, Jimmy Barnatan & The Coconers y Laurence Jones, un músico de 23 años que causó verdadera sensación entre el público. Ayer sábado los conciertos empezaron también el El Corral con Still River. Ya en Santa María se sucedieron los conciertos de Wax & Boogie Rhythm Combo, Aurora y The Betrayers y Holland W. Smith & The Ozdemirs. «Son bandas muy buenas, cada una en su estilo», apunta el organizador.

Colaboraciones

Tal y como explica Escribano, siete años después la cita ya se ha hecho su hueco en la agenda cultural de la ciudad y conquista a todos los públicos. «La franja más habitual es de 35-40 años a 60, pero le gusta a todo el mundo, no hay botellón, hay un ambiente familiar».

La continuidad de esta cita depende del compromiso de las entidades colaboradoras. 15.000 de los 40.000 euros que cuesta elaborar esta cita salen de las aportaciones de Presidencia de la Junta de Extremadura, del Ayuntamiento de Cáceres y de la Universidad de Extremadura. El resto proviene de las aportaciones privadas y de la propia actividad de la asociación. «Se van haciendo actividades que crean un fondo». Por ejemplo, las barras en las que pueden adquirirse alimentos y bebidas dentro de la Plaza de Santa María es otra de las fuentes de financiación de este festival que busca poder desarrollarse durante muchos años.