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Crisis en el Instituto de Lenguas Modernas de Cáceres

Fachada de la sede del Instituto de Lenguas Modernas, en la avenida Virgen de la Montaña. :: hoy
Fachada de la sede del Instituto de Lenguas Modernas, en la avenida Virgen de la Montaña. :: hoy
  • El director del centro, José Antonio Hoyas, ha dimitido y el curso empezará sin profesores suficientes tras cambiar la política de contrataciones para bajar sueldos

El Instituto de Lenguas Modernas (ILM) tiene previsto reanudar el próximo lunes, 3 de octubre, sus clases tras haber vivido una crisis interna que ha desembocado en la dimisión de su director. José Antonio Hoyas ha estado al frente de este centro desde su puesta en marcha durante el año 2012 en Cáceres, Badajoz, Mérida y Plasencia.

Según ha podido saber este diario, la dimisión -que se hizo efectiva el 1 de septiembre- está provocada por un cambio en la política de contrataciones del centro, dependiente de la Fundación Universidad-Sociedad de la UEx. Esta fundación habría decidido no renovar los contratos a la mayor parte del profesorado del ILM en las mismas condiciones que el curso anterior, aplicando una bajada en el sueldo de los docentes y aumentando la carga lectiva de cada trabajador.

Javier Díaz Valea, director gerente de la Fundación, aseguró ayer a este diario que «se funciona siguiendo criterios de sostenibilidad». Según Díaz Valea, los sueldos del profesorado dependen cada curso de las matrículas realizadas y admite que esta vez ha habido una «modificación a la baja». La cifra del recorte en las nóminas rondaría el ocho por ciento.

La Universidad de Extremadura acaba de nombrar al sucesor en el cargo de José Antonio Hoyas. El nuevo director del Instituto de Lenguas Modernas es Ramón López Ortega, profesor emérito de Filología Inglesa en la Facultad de Filosofía y Letras del campus cacereño.

Estos cambios introducidos en las contrataciones hacen temer que el Instituto de Lenguas Modernas se encuentre el lunes, primer día de clase, sin profesores suficientes para impartir las especialidades ofertadas. Al conocer las intenciones de la fundación de no querer renovar los contratos en las mismas condiciones, ha habido docentes del ILM que han buscado trabajos alternativos durante el parón veraniego, según señala una fuente consultada por este diario que prefiere mantenerse en el anonimato. Estas fuentes indican que los profesores confirmados no llegan a cinco.

Sin embargo, el nuevo director del centro lanza un mensaje de tranquilidad. «Está todo previsto para el inicio del curso y los profesores ya están contratados. Muchos son los mismos del año pasado», subraya Ramón López Ortega. Para la sede de Badajoz, afirma, se ha contratado a 14 docentes, siete en Cáceres (el pasado curso rondaban los 15), uno en Plasencia y dos en Mérida, según los datos facilitados por la dirección.

Díaz Valea también asegura que 80 por ciento de los docentes del curso pasado seguirán este año. Otras voces, sin embargo, admiten que la situación en el ILM es algo caótica porque al día de ayer, jueves, aún había profesores que estaban pensando si aceptar o no las nuevas condiciones.

En el ILM hay varios tipos de contratos. Uno de ellos, el más extendido, es el de duración determinada a tiempo parcial, desde octubre a junio. Es decir, los profesores son contratados desde que arranca el curso hasta que termina. En 2013, los profesores cobraban al mes mil euros netos por impartir 20 horas de clases semanales. Ahora, esas 20 horas podrían pasar a 24. Durante los últimos cursos, la nómina de los docentes ya había subido hasta los 1.200 euros, pero esta cifra se reducirá para el nuevo año académico.

El martes terminó el plazo oficial de matriculación, aunque sigue abierto para cubrir vacantes. 964 personas se han inscrito en la sede de Badajoz, 816 en la de Cáceres, 35 en la de Plasencia, 100 en Mérida y 13 en Almendralejo. El ILM tuvo el último curso en Cáceres 1.200 alumnos donde, por cierto, este año se incorpora el ruso a la oferta de idiomas. La matrícula general cuesta 340 euros.