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Santiago mejora su estética con el soterramiento de los contenedores

La zona en la que se actuará ya se encuentra vallada. Las obras comenzarán la semana que viene. :: j. rey
La zona en la que se actuará ya se encuentra vallada. Las obras comenzarán la semana que viene. :: j. rey
  • Los vecinos aplauden las obras, que tendrán supervisión arqueológica al poder aparecer restos durante la excavación

Los vecinos de la Plazuela de Santiago están a punto de ver cumplida una vieja reivindicación: la eliminación de los contenedores de basura situados junto al Palacio de Godoy. En realidad, no desaparecerán por completo sino que los recipientes tradicionales serán sustituidos por otros soterrados, más estéticos que los convencionales y mejor adaptados a un entorno monumental.

Conyser, la empresa concesionaria del servicio de limpieza en la ciudad, ha vallado durante esta semana la zona. Y está previsto que a partir del lunes comiencen las excavaciones. Habrá tres contenedores genéricos y uno para plástico, según se detalla desde el Ayuntamiento. El Consistorio explica que se trata de un proyecto antiguo que ha tardado en materializarse porque requería de un informe arqueológico que diera el visto bueno a las obras.

Hay que tener en cuenta que la Plaza de Santiago es una de las áreas arqueológicas protegidas por el Plan Especial. Además de obtener el permiso para iniciar los trabajos, Conyser ha contratado a una empresa especializada para que haga un seguimiento de todos los movimientos que tendrán lugar durante los próximos días en el entorno.

No hay que olvidar que en el año 2009, durante las obras para ampliar el área de los contenedores soterrados situados en la zona posterior de la iglesia de Santiago, aparecieron restos arqueológicos que obligaron a paralizar los trabajos. Aunque en principio se barajó la hipótesis de que los restos correspondían a la calzada romana, finalmente la Junta de Extremadura -encargada de investigar el yacimiento- determinó que se trataba de una zona funeraria, ya que las inmediaciones de la iglesia funcionaron desde el siglo XIV hasta el XIX como cementerio parroquial. No se descartan, por tanto, nuevo hallazgos.

En realidad, no es la primera vez que se va a excavar en esta área próxima al Palacio Godoy. Aquí también se soterraron inicialmente los contenedores, al igual que se hizo en la otra zona de la plaza. Pero quedaron inservibles al ser blanco del vandalismo y arder. De ahí que más tarde Conyser optara por colocar en su lugar los contenedores convencionales.

Pero estos recipientes no gustaban a los vecinos por dos motivos. El primero, por la fea imagen que proyectaban en una zona frecuentada por turistas. Y el segundo: porque hosteleros de recintos cercanos como la Plaza Mayor venían hasta aquí para arrojar su basura a plena luz del día al no poder hacerlo en zonas más cercanas, donde los contenedores sólo se colocan por la noche. En principio, los residentes en Santiago reclamaban a Conyser que aplicara en esta zona la misma medida que en el resto de la Ciudad Monumental: contenedores de quita y pon. En el año 2008 el Consistorio implantó este modelo en el casco viejo. Empezó de manera experimental en la calle Gran Vía y en la Plaza de San Juan. Más tarde, se extendió a General Ezponda, La Cruz, Ríos Verdes y la Plaza Mayor. Y un año después, en 2009, llegó hasta las calles Pizarro, Sierpes, San Ildefonso, Zapatería, Tenerías, Margallo y las plazas de Santa Clara, Concepción y Canterías.

A grandes rasgos esta medida consiste en que Conyser retira los contenedores de día y los coloca de noche. Un camión los recoge sobre las diez de la mañana y vuelve a ponerlos en su lugar en torno a las siete de la tarde. El Ayuntamiento optó por esta retirada de contenedores como fórmula alternativa al soterramiento, una solución que puso en marcha en el año 1998 a la que después no dio continuidad. Los primeros contenedores soterrados de Cáceres se colocaron en la Plaza de la Concepción y llegaron, además, a Santiago, la esquina de Colón con Diego María Crehuet y la avenida de Portugal.

«Me gusta la decisión. Los contenedores soterrados quedarán mucho más bonitos, pero las cosas grandes no caben», apunta Guadalupe Martín Camacho, propietaria de la tienda de alimentación situada en la plazuela. «Me parece estupendo. Son más estéticos e higiénicos. El problema es que la gente no respeta los horarios», valora Juan Manuel Honrado, vecino de la zona. Las bolsas de basura se pueden tirar a partir de las 20.00 horas en invierno y a partir de las 22.00 horas durante el verano.