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La prisión de Cáceres reduce sus internos por obras

Autoridades asistentes al acto junto a los funcionarios de prisiones galardonados. :: armando
Autoridades asistentes al acto junto a los funcionarios de prisiones galardonados. :: armando
  • Uno de los cinco módulos de la prisión se va cerrando alternativamente por la reforma para atender a los 336 internos

El Centro Penitenciario de Cáceres está en obras desde marzo. Entre otras cosas, se están colocando detectores de humo en las celdas, lo que hace que uno de los cinco módulos tenga que estar cerrado de forma alternativa. Mientras un módulo permanece en obras, en otros tres residen presos y en un cuarto se encuentran las internas. Se dispone también de un departamento de enfermería y otro de ingresos y aislamiento.

Estos datos salieron ayer a la luz en los actos que se realizaron, en el Complejo Cultural San Francisco, para celebrar a Nuestra Señora de La Merced, patrona del Centro Penitenciario. Siete funcionarios fueron homenajeados por sus 25 años de servicio.

En la actualidad en la prisión de Cáceres hay 366 internos e internas. El año pasado, en el mismo acto se señaló que en la cárcel cacereña había 512 internos, de los que 481 eran hombres y 31 mujeres.

El director del centro penitenciario, José Pedro Rejas, comentó ayer las pocas anomalías que se registran en la actualidad, lo que hace que alguna vez sea innecesario celebrar la reunión de la comisión disciplinaria, al no tener alguna queja en el comportamiento de los internos. De los 366 presos, 89 están en módulos de respeto de nivel 3 (máxima exigencia), 90 en los de nivel 2 (exigencia media) y 96 en los de nivel 1 (mínima exigencia).

Al acto asistió la alcaldesa, Elena Nevado, que destacó la importancia de la inserción de la población reclusa en la sociedad. La subdelegada del Gobierno en Cáceres, María Jerónima Sayagués, dijo en su intervención que los trabajadores de prisiones son piezas claves para que las instituciones penitenciarias españolas sean ejemplo y referencia de un sistema rehabilitador y reintegrador.

Leyó una carta de una interna del centro cacereño, de Lidia Raquel Chozas Granado, en la que alaba el trabajo de los funcionarios, y considera positivo cumplir su pena en esta cárcel. «Hay cosas peores que estar presa entre estos muros -escribió -; mucho peor es carecer de libertad cuando no hay muros ni rejas que nos limiten».