Hoy

«No somos héroes, sólo hacemos nuestro trabajo lo mejor posible»

Luis Godoy y Óscar Mendo, agentes de la Policía Local. :: l. cordero
Luis Godoy y Óscar Mendo, agentes de la Policía Local. :: l. cordero
  • Óscar Mendo y Luis Godoy, policías locales, reciben la felicitación del Gobierno local por salvar la vida de un hombre que intentó suicidarse

Fueron apenas dos minutos, tiempo suficiente para salvar la vida de un hombre y rescatarle de su propio precipicio anímico. Ocurrió a primera hora de la madrugada del domingo en una calle de la Mejostilla. Dos policías locales, Óscar Mendo y Luis Godoy, actuaron con rapidez y decisión cuando comprobaron que un vecino del barrio se encontraba subido en la barandilla del balcón de su casa, con un soga atada al cuello y con intención de quitarse la vida. Los agentes llegaron al lugar y en dos minutos ya habían entrado en la casa, tras dar una patada en la puerta, y rescatado al hombre.

El Gobierno local felicitó ayer a la Policía Local por la intervención de dos de sus agentes, Óscar Mendo y Luis Godoy, para evitar un intento de suicidio. El equipo de Gobierno les felicita «por su arrojo y entrega a la hora de socorrer a esta persona, sin pensar en el riesgo para su propia integridad».

Los dos agentes se encontraban de patrulla el domingo en la ciudad monumental cuando recibieron, a la 1,45 horas, el aviso desde la centralita de la Policía Local: un hombre de 45 años se encontraba en el balcón de su casa, un primer piso de un bloque de viviendas la Mejostilla, con intención de quitarse la vida. En dos minutos estaban en el lugar de los hechos con el coche patrulla y comprobaron que, en efecto, el hombre estaba subido en la barandilla de su balcón con una soga atada al cuello y sujeta del balcón del piso superior. En la calle había gran revuelo y alarma entre el vecindario. «Ante una situación de emergencia decidimos entrar en la casa forzando la puerta. Cogimos al señor y le sacamos del balcón para introducirle en el interior del piso, donde después se personó una unidad médica que le trasladó al Hospital Virgen de la Montaña». Así lo relata Luis Godoy, quien explica que en casos de imperiosa necesidad, los policías pueden entrar sin autorización judicial en una vivienda cuando hay grave riesgo para la integridad física de las personas. Ellos no lo dudaron un segundo y mediante el método de la patada en la puerta, entraron en la casa, con las indicaciones facilitadas por los propios vecinos.

«No es la primera vez»

En contra de lo que pueda pensarse, los intentos de suicidios no son infrecuentes. «No es la primera vez que me encuentro con una situación como esta», afirma Luis Godoy. Estos dos policías cacereños, a lo largo de su carrera profesional ya se habían enfrentado antes a varios casos parecidos. Godoy, de 42 años, lleva 15 en la Policía Local y ha intervenido en tres intentos de suicidio, dos de ellos de personas que habían tomado pastillas y otro protagonizado, hace años, por un menor de edad que intentaba arrojarse del puente de la avenida de Cervantes. «Cogí al chico y le llevé a su casa», recuerda este policía, quien resalta que lo importante en estos casos, ante personas que se encuentran a punto de arrojarse al vacío o a colgarse de una soga, es intervenir con celeridad: «no hay que darles tiempo a nada, lo más importante es quitarles del peligro y si son personas que han ingerido pastillas, saber lo que han tomado». Mendo, de 36 años, también lleva 15 en la Policía Local e igualmente ha tenido que enfrentarse a dos intentos de suicidio: el de una mujer que había tomado medicamentos y el de otra que se había cortado las venas.

Los dos restan importante a su intervención: «No somos héroes, se trata de hacer nuestro trabajo lo mejor posible», dice Mendo. «Para nosotros es hacer el trabajo cotidiano de la mejor manera posible, simplemente eso», afirma Godoy, quien reconoce que en este caso ese trabajo bien hecho entraña una satisfacción añadida: «que una persona no ha acabando quitándose la vida».