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Hincha del Pueblonuevo agitando su cencerro. :: Armando Méndez
Hincha del Pueblonuevo agitando su cencerro. :: Armando Méndez

El 'show' del cencerro

  • El padre del delantero Juanpe anima con cabra y campano

El Cacereño debe fichar a Juanpe. Se trata de un delantero del Pueblonuevo que juega con descaro y habilidad. Pero no debe ser fichado solo por su juego, sino porque con él ficharíamos a su padre y con ello tendríamos garantizada la pasión, la diversión y la intensidad que le falta a la afición del Cacereño.

Ayer, visitaba el Pueblonuevo el Príncipe Felipe y con él club venía el padre de Juanpe, que no es de Pueblonuevo del Guadiana, sino de Arroyo de San Serván, y que, en cuestión de amores futboleros, es hincha acérrimo e incondicional del club donde juegue su hijo. Lo de este hombre no es afición, es una fiesta, una especie de hincha orquesta que monta un 'show' espectacular por los estadios de la Tercera extremeña.

Ayer vino con su sombrero de los domingos, sus gafas de sol 'chico Martini', su cerveza 'sin' para refrescar la garganta, su cencerro gigante y su vozarrón temible, que se escuchaba en el campo más que la megagonía, poniendo orden en las filas del Pueblonuevo, acosando al entrenador del Cacereño, acobardando al árbitro y galvanizando una grada que solo se inmutó cuando el padre de Juanpe animaba a voces y a cencerrazos al Pueblonuevo. 'El brócoli mecánico' empezó a trenzar buenas jugadas y la grada del Príncipe Felipe, estresada con el cencerro y aburrida de ganar a lo fácil, empezó a protestar y a pedir más. Fichemos a Juanpe: contrataremos a un buen jugador y, por el mismo precio, nos aseguraremos el 'show' del cencerro, diversión en casa y ánimo sin desmayo a domicilio.

Antes de que el campano se hiciera con el partido, una pregunta flotaba por Tribuna: «¿Dónde queda Pueblonuevo?». Que el grupo Norte de Segunda B fuera una semanal lección de geografía que nos permitía situar en el mapa Somozas, Tafalla y Villaviciosa, pase. Pero que el grupo XIV de Tercera División sirva para conocer Extremadura tiene delito.

En Badajoz, es bastante común viajar y conocer la provincia de Cáceres porque Cáceres, Trujillo, Guadalupe, Plasencia y el puente de Alcántara son visita cultural inexcusable y las comarcas septentrionales de Gata, Hurdes, Ambroz, Jerte y La Vera son visita veraniega inevitable en busca de fresquito y gargantas. Pero en Cáceres hay un desconocimiento supino de la provincia de Badajoz. Se conoce Mérida por razones monumentales y Badajoz por razones comerciales, del resto, muy poquito.

Por eso, jugar en Tercera División es tan instructivo para los cacereños y una demostración de que los escolares extremeños deberían dejar de viajar tanto a la Warner y a Xanadú y hacer más excursiones por los campos de regadío del Guadiana, por las llanuras de La Serena o los montes de Tentudía.

Ayer nos visitaba el Pueblonuevo y eso puede dar pie a una visita, en el partido de vuelta, a Pueblonuevo del Guadiana, una localidad situada en la carretera de Badajoz a Mérida por Gévora y Montijo, uno de esos pueblos blancos de regadío muy llanos, con muchas bicis y con empresas fuertes como la cooperativa Vegas de Pueblonuevo, que comercializa la riqueza local, a saber: ciruela, nectarina, pera, albaricoque, maíz, girasol, soja, tomate, trigo, avena, cebada y brócoli.

El brócoli es el cultivo característico de este pueblo cuyo equipo juega bien al fútbol, aunque le falte eso que llaman mordiente. Con un poco más de resolución y si se contagian del descaro de Juanpe y de la pasión de su padre, 'El brócoli mecánico' puede ser la revelación del grupo XIV.

Al final, el Cacereño ganó tres a cero, pero los comentarios a la salida no eran de felicidad por la victoria, sino de admiración hacia el coraje del padre de Juanpe. «El tío del cencerro los tiene bien puestos. Aquí en Cáceres ni le tosen, que somos muy sosos, pero en otros campos va a tener problemas», decía un aficionado. Lo que no sabía es que «El tío del cencerro», a los campos difíciles, se lleva con él una cabra. Y a ver quién le tose.