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Dibujos contra la indiferencia

Javier Población exhibe sus dibujos, que están a medio camino entre la novela gráfica y el fotoperiodismo, en 'Lemon y Coco'. :: jorge rey
Javier Población exhibe sus dibujos, que están a medio camino entre la novela gráfica y el fotoperiodismo, en 'Lemon y Coco'. :: jorge rey
  • Javier Población exhibe en 'Lemon y Coco' la muestra 'Retales críticos'

Imposible contemplar las obras de Javier Población (Badajoz, 1982) sin sentirse, de una manera o de otra, concernido. Sus dibujos disparan reflexiones que de una forma o de otra están en la calle, y nos sumergen en la velocidad y la violencia con la que transcurre el mundo en este siglo XXI iniciático. El artista hila a la perfección una técnica impecable con un mensaje directo y muy potente que tiene dosis de humor gráfico y que se acerca, por su realismo, al fotoperiodismo. 'Retales críticos' habla «de política, religión, de armas» y es el trabajo de los dos o tres últimos años. La acuarela es su máximo aliado ya que es algo «que se puede trabajar de una forma rápida y sencilla». También utiliza carboncillo o grafito. Javier Población parte de la utilización de imágenes de prensa y de revistas para ir armando cada una de sus piezas. También elabora sus propias fotografías que luego transforma y adapta para expresar lo que desea. Todas sus composiciones tienen algo impactante. Una de las que pueden verse en 'Lemon y Coco' hasta el 29 de septiembre es la de una niña sentada en las piernas de un mayor y consumiendo drogas. Y es la cara del adulto la que aparece pixelada. «He pixelado al padre porque son los padres los que han tenido la culpa de que la hija consuma esta droga, es un contraste». En otra imagen muestra el dibujo de una niña con una metralleta en la que puede leerse 'I love the after class activities' (me encantan las actividades extraescolares), una forma de hablar de cómo la violencia se cuela en la vida cotidiana de las personas.

Las obras de Población cuentan una historia. Como la de un astronauta que se estrella en un establecimiento de comida rápida y lo primero que hace es, precisamente, comerse una hamburguesa. Una máscara anti-gas, la pieza más grande de

su trabajo, pretende reflexionar sobre la identidad. Empleados de la limpieza recogen fajos de billetes como si fuera basura en lo que, bajo la mirada de Javier Población es «una crítica al consumismo, tiramos el dinero como si fuera basura». La Iglesia se lleva también su porción de crítica, con un cónclave en el que los cardenales tienen cara de simios. Los respaldos de las sillas en las que están sentados están grabadas con grafitis y obscenidades, algo que contrasta con la imagen ordenada que podamos tener del clero. «No dejan de ser humanos y como todo humano cometen errores». Hay espacio también en una de las obras de este artista para reflexionar sobre la libertad personal que a veces se expresa a través del desnudo. «No solo me quedo en la noticia, sino que intento ir más allá», describe el autor.

Javier cuenta con un nutrido curriculum académico. Es Doctor en Bellas Artes por la Universidad de Granada y Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Salamanca. Ha expuesto en muestras individuales y colectivas en Chicago, Nueva York, Sao Paulo, Londres o Granada.