Hoy

Una exhibición de fuerza solidaria

Julio Bejarano, uno de los agentes responsables de la Unidad Cánina, durante la exhibición protagonizada con un perro. :: a. méndez
Julio Bejarano, uno de los agentes responsables de la Unidad Cánina, durante la exhibición protagonizada con un perro. :: a. méndez
  • Por un día, se podía usar el simulador de tiro de los soldados, acceder al helicóptero del SES o ver en acción a la Unidad Canina de la Policía Local

  • Cientos de cacereños acuden al ferial a conocer cómo trabajan los cuerpos de seguridad

El brigada Zafra, luce uniforme y reparte anécdotas. En una de las tiendas de campaña improvisadas en el recinto ferial da explicaciones sobre el funcionamiento del simulador de tiro que utilizan los reclutas cuando inician la instrucción. Fue una de las estrellas de la mañana en la cita organizada por la oenegé Cáceres Ayuda Humanitaria durante la jornada del sábado. Cientos de personas no se quisieron perder toda una demostración de fuerza solidaria. La entrada costaba un euro, y la recaudación va destinada a la adquisición de un desfibrilador para la organización y a la investigación de las llamadas enfermedades raras. «Es el segundo año que lo hacemos y se ha demostrado el interés de los cacereños por las fuerzas de seguridad, cómo actúan y los detalles de su día a día», detalla Fernando Antequera, responsable del colectivo organizador.

Un simple recorrido por el paseo central del ferial permitía pararse en cualquiera de los numerosos puntos de interés. Allí estaba la Policía Nacional con sus vehículos, la Guardia Civil con sus grupos especializados (montaña, actividades subacuáticas, Seprona, Tráfico...), DYA, la asociación de ayuda en la carretera, el Ejército, la Policía Local...

«La gente puede ver en nuestra exposición los equipos básicos, de combate, raciones de previsión... Aquí está todo lo que el soldado necesita para instruirse», relataba José María Zafra, brigada del centro de instrucción de tropa. Decenas de personas se reunían a su alrededor para atender su discurso. Sin embargo, el foco de atención era el simulador de tiro, que todos quería probar. «Su función es que cuando el soldado llega no se asuste al ver el arma, que se vaya familiarizando», subraya. Pequeños y mayores hacían cola para tocar de cerca e incluso disparar, aunque allí no se trata de pistolas ni munición. «En realidad es un ordenador, y sale un puntito», recordaba su encargado.

A lo largo de la jornada hubo varios momentos de especial interés. Por ejemplo, cuando llegó el helicóptero del SES, poco después de mediodía. O cuando Julio Bejarano, agente de la Policía Local, sacó a Thor y Nero, dos de los cuatro perros que integran la Unidad Canina. Demostraron que son capaces de encontrar un alijo de droga o una simple papelina. «La labor que está haciendo es destacadísima. viene ofreciendo muchos frutos y ahora con el nuevo detector que hemos adquirido aún damos un paso más», resalta el jefe de la Policía Local, Ángel Carvajal, que no faltó. También acudieron la alcaldesa y el concejal de Seguridad, Rafael Mateos. Elena Nevado fue una más entre los cacereños que decidieron ver 'in situ' cómo trabajan cuerpos de seguridad y equipos de emergencia.

Hubo oportunidad para entrar en un hospital de campaña, organizar simulacros de accidentes y hasta para subirse en el paramotor de la firma Ven a volar. Su responsable, Alfredo Gil, no paraba de recibir peticiones para hacerse la foto de rigor en un biplaza con dos horas y media de autonomía gracias a su motor de 500 centímetros cúbicos.

«He volado con 200 personas y cada una tenía sus motivos. Unos por trabajo, otros diversión e incluso por salud», revela. No pasa de 60 kilómetros por hora pero a más de 1.000 metros del suelo, la emoción está asegurada.