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La carrera contra el cáncer llega a Cáceres en su recorrido de 1.000 kilómetros hasta Santiago

El concejal Rafael Mateos recibió al corredor. :: Lorenzo cordero
El concejal Rafael Mateos recibió al corredor. :: Lorenzo cordero
  • Juan Pedro Orellana, curado hace siete años de un cáncer linfático, cumple su etapa número 10 de las 28 que tiene previsto hacer

A las doce y media de la mañana de ayer, una hora después de lo previsto por el Ayuntamiento, llegó a la Plaza Mayor de Cáceres Juan Pedro Orellana, el corredor que quiere llegar a Santiago de Compostela en 28 etapas, aprovechando para pedir dinero destinado a la investigación contra el cáncer. Tras cortar una cinta simbólica le dio la bienvenida a Cáceres el concejal Rafael Mateos.

«Estoy corriendo para favorecer una línea de investigación de la Universidad de Granada, sobre la metástasis en varios tipos de cáncer», comentaba a los periodista el corredor, que el 1 de septiembre empezó la prueba desde su localidad, en La Barca de la Florida, una pedanía de Jerez de la Frontera.

«Me diagnosticaron un cáncer en el 2004, un cáncer linfático. Me levantaron la cara y afortunadamente lo puedo contar. Cuando te pasa una cosa de estas y no tienes información piensas que te vas a morir, pero tenemos muchos avances, cada vez más gracias a la investigación. Me dieron el alta médica en el año 2009», indica Juan Pedro.

En el 2005 fue en bicicleta desde su casa al Rocío, unos 112 kilómetros, y desde entonces lo hace todos los años pidiendo dinero para investigar sobre el cáncer, donándolo al hospital de Cádiz; pero ahora también ha decidido correr mil kilómetros hasta Santiago en 28 etapas. Ayer hizo su etapa número 10, saliendo de Alcuéscar alrededor de las siete de la mañana. En las siguientes etapas pasará por las provincias de Salamanca y de Zamora, recorriendo la Vía de la Plata hasta introducirse por Portugal, por Braganza, para llegar a Santiago de Compostela tras atravesar la provincia de Orense. Espera abrazar la imagen del Apóstol el día que él cumple 50 años.

El dinero está destinado a un grupo de la Universidad de Granada liderado por el profesor Juan Marchal, que investiga sobre células madres cancerígenas.