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El SES se enfrenta a una querella por el fallecimiento de un bebé en el parto

Imagen de archivo de un recién nacido en el Hospital San Pedro de Alcántara.
Imagen de archivo de un recién nacido en el Hospital San Pedro de Alcántara. / Jorge Rey
  • La familia del niño, que murió en el San Pedro de Alcántara tras una cesárea en el mes de mayo, considera que se obró con negligencia

El Servicio Extremeño de Salud (SES) se enfrenta a una querella criminal por homicidio imprudente por la muerte de un bebé el pasado 15 de mayo en el Hospital San Pedro de Alcántara. El niño, segundo hijo de una pareja de Cáceres, Fernando Palomino y Nuria Alonso, murió a las seis horas de nacer por cesárea. El proceso judicial se ha iniciado con la admisión a trámite de esta querella, con la que, según Daniel López Vivas, abogado de los padres del bebé, se pretende «que algo así no vuelva a pasar en este hospital». A pesar de que la denuncia se tramitó en junio y no quisieron hacerlo público en ese momento, la muerte tras una cesárea de la joven Nagore Orcera hace dos semanas les ha incitado a dar a conocer el inicio de este trámite.

El argumento de los padres, según explica López Vivas, es que la cesárea se hizo demasiado tarde. La madre había acudido en dos ocasiones al hospital desde el día 12 de mayo, incluso llegó a estar en el paritorio, y se la mandó para casa en ambos casos. El domingo 15 de mayo de madrugada vuelve, tras romper aguas. A partir de la una de la mañana la madre nota cómo, en la monitorización que se hace del bebé, va bajando la frecuencia del latido del niño. Ella misma muestra problemas para respirar. La situación, tal y como detalla el abogado y el texto de la querella, se mantiene durante horas.

Apunta a que durante más de una hora la paciente estuvo en la sala de dilatación «totalmente sola, sin que acudiera ningún personal médico». A las 4.30 horas de la mañana se lleva a cabo la cesárea, durante la cual, al realizarse con anestesia raquídea, la madre puede escuchar «discusiones» entre los médicos, porque «algo estaba saliendo mal». El pequeño fue llevado directamente a la UCI de Pediatría, donde falleció a las 10.20 horas. El niño recibió sepultura sin que se le realizara la autopsia, por elección familiar. «Tenían que haberle hecho la cesárea muchísimo antes, porque había sufrimiento fetal», resume este letrado.

El juzgado de Instrucción número 5 de Cáceres solicitó al SES la historia clínica completa de la madre y la identificación del personal que atendió a la madre el día 15 de mayo, concretando la titulación de cada uno y las actuaciones específicas que llevaron a cabo con madre e hijo. En un auto de hace escasos días se notifica que se pasa la información al forense para que estime si ha habido negligencia o no. López Vivas asegura que el SES ha intentado ocultar los informes médicos de esta madre. «Al principio lo único que le dieron fue el informe del alta».

¿Qué camino puede llevar esta denuncia? «Para que por vía penal una negligencia médica se condene se tiene que demostrar que es una imprudencia gravísima, muy pocas van por vía penal. Ahora se va a investigar y nosotros vamos a buscar otros peritos».

Si el juez no ve indicios de delito puede archivarlo, pero se puede acudir a la vía contencioso-administrativo. En vía penal además de la indemnización se pide o prisión o inhabilitación para el médico, en este caso contra la ginecóloga que firmó el alta. «Pero lo que queremos es que se ponga orden en ese servicio».

La familia de Nagore ultima su denuncia

La familia de Nagore Orcera ultima el texto de la denuncia que interpondrá por el fallecimiento de la joven el pasado 24 de agosto en el hospital San Pedro de Alcántara. Tal y como explicó una tía de la fallecida, en los próximos días se llevará a cabo este trámite judicial.

Nagore Orcera murió horas después de que se le llevará a cabo una cesárea con la que dio a luz a su segundo hijo, que nació en buen estado de salud. El SES defendió el trabajo de la veintena de profesionales que intentaron salvarle la vida a la joven, que sufrió fuertes hemorragias por una coagulación vascular diseminada.

Tal y como explicó el consejero de Salud, José María Vergeles, días después de la muerte de esta mujer de 30 años, en el caso de que la familia iniciara un proceso judicial el SES frenaría las investigaciones que habitualmente se llevan a cabo en estos casos para no chocar con las pesquisas legales.