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Las sanciones por incumplir la Ley Antitabaco crecen un 74% desde 2011

Un cliente sale a la puerta de un bar para fumar en la calle General Ezponda.
Un cliente sale a la puerta de un bar para fumar en la calle General Ezponda. / JORGE REY
  • El año pasado se tramitaron 108 expedientes, la mayoría por fumar en lugares en los que está prohibido

Los cacereños fumamos menos que nunca pero recibimos más sanciones por incumplir la ley cuando encendemos el cigarro. Eso es lo que se deduce de una doble estadística. Por un lado la que elaboran los servicios territoriales de la Consejería de Salud en Cáceres en relación a las infracciones relacionadas con la Ley Antitabaco. Por otro, la que surge de los informes anuales del Comisionado para el Mercado de Tabacos, un organismo dependiente del Ministerio de Hacienda y que controla la evolución de las ventas y su facturación.

Más de un centenar de expedientes sancionadores se tramitaron en la provincia el año pasado relacionados con el incumplimiento de la Ley 28/2005 y su posterior modificación, que entró en vigor en enero de 2011 y elevaba el nivel de protección de las personas en su exposición al humo. Se prohibía fumar en todos los locales públicos. Pero ya no solo era cuestión de bares o restaurantes. Zonas al aire libre en las que se ubique un parque infantil, un centro sanitario o un colegio también aparecen en la lista de lugares vedados. Eso sí, la Ley no siempre se cumple. De hecho, las sanciones han crecido un 74 por ciento entre 2011 y 2013, según se desprende de los datos facilitados desde la Administración regional a este diario. De los 108 expedientes sancionadores por infracciones del año pasado, la mayoría (50) corresponden a fumadores que no respetaron la normativa, es decir, encendieron su cigarrillo donde no debían hacerlo.

Otra gran parte de las multas (44) aluden a casos en los que se permitió fumar en lugares prohibidos. Fueron en su mayor parte establecimientos de hostelería, «principalmente clubes de alterne, bares y en menor medida restaurantes», apuntan desde los servicios territoriales del área de Salud de Cáceres. Las labores de control e inspección en esta materia corresponden a las comunidades autónomas.

«Aún quedan algunos que se despistan y encienden el cigarro, pero enseguida se dan cuenta y se salen a la puerta», destaca José Jiménez, que regenta el bar La Cafetera, en Obispo Ciriaco. A la hora del café sus clientes se concentran en la puerta para compaginar el desayuno y el cigarro. «Todos hemos ganado con esta medida», opina José, que además ejerce de fumador y ha tenido que adaptarse. Es un caso parecido al de Francisco Palacios, gerente de la Cafetería Centro. «Sale uno a la calle y no pasa nada. La ley se ha aplicado en Cáceres con absoluta normalidad, sin que haya graves problemas como algunos pronosticaban con radicalismo», subraya. Los hosteleros consultados inciden en que la Ley Antitabaco puede haber tenido relación directa con el auge que viven las terrazas en los últimos años.

32.000 euros

En total, las sanciones impuestas en 2013 supusieron para los infractores casi 32.000 euros. En 2011, con 62 expedientes, se llegó a 21.900 euros. Ese año se aplicó una multa considerable, en su grado máximo, por importe de 7.000 euros a un establecimiento que vendió tabaco a menores. El aumento de las sanciones en un 74% no tiene relación con el consumo. Las ventas se mueven claramente a la baja. Tanto que se ha pasado de 30,5 millones de cajetillas vendidas en 2011 a 24 millones en 2013. La facturación también cae con dobles dígitos, más del 10 por ciento en dos años: de 114,3 millones en cigarrillos en 2011 a 102,7 (11,6 millones de euros menos) dos años más tarde. El tabaco cotiza a la baja. Y fumar en ciertos sitios sale caro si uno se salta la ley.