La vuelta de los estudiantes provoca una avalancha de quejas por ruidos en pisos

Dos policías intervienen en una fiesta en un piso en Granada. :: hoy

La Policía Local abre unas 80 actas por fiestas en casas cada año, especialmente cuando los universitarios están en la ciudad

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

El sábado de la semana pasada la Policía Local levantó acta de denuncia por ruido en tres fiestas que se estaban celebrando en pisos de distintos barrios de la ciudad. Los responsables se enfrentan a una multa de 200 euros y hasta 700 si son reincidentes. A lo largo del año, de media, las sanciones superarán las 80 y ahora es la época de más movimiento. Durante los meses de verano, las quejas disminuyen, pero con la vuelta de los universitarios a la ciudad, llega la avalancha.

Las 80 sanciones al año no refleja el volumen de quejas que provocan las fiestas en pisos, entre otras molestias relacionadas con el ruido como gente cantando en la calle o bares con la puerta abierta. Una noche de patrulla de jueves, viernes o sábado por la noche, más de la mitad de las acciones de los agentes locales son por denuncias por exceso de ruido.

TRES VÍAS PARA LUCHAR

Mediación
la Policía Local recomienda que, en caso de ruidos en un piso, se informe en reunión de vecinos y que se incluya en el acta. Luego el administrador de fincas debe informar a los propietarios de la vivienda. En muchos casos se trata de pisos que son de alquiler y sus propietarios pueden exigir a los inquilinos que dejen de provocar molestias, ya que, los dueños también pueden ser sancionados, no solo los responsables directos de las fiestas. Esta mediación, afirman desde la policía, suele solucionar el conflicto.
Acta de la policía
en caso de ruido se puede llamar a la Policía Local para que levante acta. Es importante que sea en el momento porque deben comprobar que hay exceso de ruido. La multa es a cargo de la Ordenanza de Policía Urbana, la sección m del artículo 41 y la multa es de 200 euros. En caso de ser reincidente, se eleva a 700.
Vía judicial
algunos afectados que han denunciado en varias ocasiones suelen acudir a la vía judicial. En ocasiones se denuncian secuelas como trastornos del sueño.

Ese sábado es un buen ejemplo. Las patrullas de la Policía Local levantaron tres actas de denuncias por fiestas en pisos, pero en total acudieron a la llamada de siete vecinos que se quejaban de este tipo de molestias. En varios casos, como es habitual, los agentes no localizaron de donde procedía el ruido o al llegar, ya se había terminado. «Es muy habitual que, al detectar a los agentes, se corte la fiesta», explican desde la oficina de prensa de la Policía. Además, durante la noche, hubo denuncias por bares con exceso de ruido, alarmas de coches, gente cantando en la calle, una boda que molestaba a los residentes de una finca cercana, etc.

A las 00.05 horas de la noche del sábado en cuestión llegó la primera llamada. Unos vecinos sentados en sillas cortaban una calle del Casco Antiguo mientras daban voces. A las 00.33 hay un detenido en una reyerta en San Fernando. A las 00.48 llega la primera queja por una fiesta en un piso, en la calle Arco Agüero, pero al llegar ha terminado el ruido. Poco después hay una llamada de la misma zona porque un pub tiene las puertas abiertas y el ruido molesta a los vecinos.

Casi a las dos de la mañana se produce la primera multa. Los agentes interrumpen una fiesta en una casa de San Roque y levantan acta. Casi a la misma hora otra patrulla busca el origen de los ruidos de una fiesta en Pardaleras, pero no localiza la casa de la que proceden.

A las 2.07 horas la Policía Local se traslada a Gévora. Una boda se está celebrando en una finca de esta pedanía y los vecinos se quejan de exceso de ruido. Poco después acuden a una queja por una fiesta en un piso de María Auxiliadora, pero el ruido se corta cuando llegan.

En San Roque

Media hora después la queja es por un bar en San Roque y los agentes levanta acta de denuncia. A las 2.45 hay una nueva multa, a un piso particular de las 800. A la misma hora otros agentes multan a unos jóvenes que celebran un botellón junto al Nuevo Vivero, ya que hace un año que está prohibido beber en la calle en esta zona.

A las 3.48 llega una nueva llamada por molestias por ruido. La alarma de un coche no para de sonar dentro de un garaje de Jose María Alcáraz y Alenda. Al mismo tiempo otros agentes denuncian a otro local de ocio del centro por ruido.

Casi a las cinco de la mañana deben desplazarse a Novelda del Guadiana porque se ha producido una pelea en las fiestas patronales. Antes de terminar el turno aún hay dos partes más y ambos por ruido, uno por un bar de la Urbanización Guadiana y otro por una discoteca de verano en la carretera de Olivenza.

En apenas cuatro horas los agentes municipales han tenido que acudir a 13 lugares distintos por quejas de vecinos por exceso de ruido y aseguran que no es un sábado especialmente conflictivo. Los meses más problemáticos, indican desde el cuerpo municipal, son los de mayor frío. Entonces la mayoría de las fiestas se trasladan de la calle a los pisos.

Por la noche no se puede hacer ruido que moleste a los vecinos, ya sean fiestas, que es la queja más habitual, u otras molestias como obras o un perro que ladra.

Lo prohibe la normativa de Policía Urbana de 2014. La sección m del artículo 41 establece los horarios: «La celebración durante la noche, entre las 23.00 horas y las 8.00 horas del día siguiente en horario de invierno y desde las 24:00 horas y las 8.00 horas en horario de verano, de fiestas y similares, así como la realización de actividades o trabajos en domicilios particulares o locales no autorizados para tal fin, siempre que dicha actividad genere ruidos y molestias a los moradores cercanos, perturbando su tranquilidad y derecho al descanso».

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