Los vecinos exigen que los cruces de la plaza de toros de Badajoz se conviertan en rotondas

Los cruces que están pendientes de ser rotondas. :: /J. V. Arnelas
Los cruces que están pendientes de ser rotondas. :: / J. V. Arnelas

La intersección se colapsa en las horas punta y además los usuarios consideran que es un punto con alto riesgo de accidentes

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

En diez minutos, dos coches se saltan el semáforo en rojo y varios cruzan la intersección a toda velocidad. Una hora después, a la salida de los colegios, la imagen es completamente distinta. El atasco bloquea la avenida de Pardaleras y el puente que sale de la Plaza de Toros hacia San Roque. Estas escenas se repiten a diario en los cruces de la avenida de Pardaleras, por lo que los conductores exigen que se conviertan en rotondas.

La idea no es de los vecinos, sino del Ayuntamiento. En 2016 se celebró una Comisión Informativa de Seguridad Vial en la que participaron los concejales, el superintendente de la Policía Local, Rubén Muñoz, y el fiscal de Tráfico, Diego Yebra. Se publicaron una serie de recomendaciones que estaban en estudio para mejorar la seguridad del tráfico en la ciudad. Entre ellas, el radar del Puente Real que llegó poco después. Otra propuesta fue incorporar cinco nuevas rotondas, dos de ellas en la avenida de Pardaleras. Pero este proyecto no ha logrado ningún tipo de avance.

Para los usuarios debería ser una inversión prioritaria. «Hay sustos a diario, los coches pasan a toda velocidad porque es una recta muy larga y hemos tenido suerte hasta ahora que solo hemos visto golpes de chapa», advierte Teresa Romero, que vive en uno de los bloques desde los que se ve el tráfico en la zona.

«Se han hecho rotondas absurdas en la ciudad y no estas que sí son necesarias» Juan José Martín | AA VV Pardaleras

El informe de la Comisión Informativa de Seguridad Vial requería que se convirtiesen en glorietas dos puntos de la avenida de Pardaleras. El primero, el giro que realiza esta avenida alrededor de la Plaza de Toros, el segundo, la intersección con la calle Rivilla y el puente que hay frente a este punto y que lleva a San Roque (no tiene nombre).

Los vecinos reclaman que se cumpla este proyecto para acabar con el riesgo de accidente que se vive a diario en la zona. También para agilizar el tráfico en las horas punta cuando se producen atascos, especialmente en el momento de la salida de los colegios. En 300 metros coinciden dos centros escolares, el Juventud y el Nuestra Señora de Bótoa, por lo que se mueven muchos padres para recoger a los escolares.

¿Cuál es la solución para los conductores? Convertir los cruces en glorietas. Creen que mejoraría la seguridad vial al evitar que los coches puedan coger la avenida recta y, asimismo, serviría para aliviar los atascos.

«Se han hecho rotondas absurdas en la ciudad cuando fue la moda, pero no estas, que son completamente necesarias», señala Juan José Martín, presidente de la Asociación de Vecinos de Pardaleras.

«Hay sustos a diario, los coches corren y es una suerte que solo hayamos visto golpes de chapa» Teresa Romero | Vecina de Pardaleras

Martín cree que la puesta en marcha no debería tener demasiada dificultad, ya que se trata de unos espacios amplios. Lo considera una obra sencilla, por lo que pide que el Ayuntamiento lo incluya en sus próximos planes.

El problema -resume Juan José Martín- es que los coches llegan a estos cruces desde la avenida Antonio Cuéllar Grajera tras salir de la autopista (BA-20) y se encuentran una recta de 700 metros. Lo mismo ocurre en dirección contraria con los vehículos que se incorporan desde Ronda del Pilar, San Roque o Circunvalación hacia la BA-20. «Lo que hacen es correr, correr mucho y apurar en los semáforos y es un peligro», detalla el representante vecinal.

Atasco en el cruce de Pardaleras con la calle Rivilla.
Atasco en el cruce de Pardaleras con la calle Rivilla. / J. V. Arnelas

El tráfico en la zona, además, ha aumentado notablemente desde que en enero de 2017 se abrió la mediana de la autopista para unir esta recta con el vial de las grullas. El presidente de la Asociación de Vecinos de Pardaleras recuerda, a este respecto, que el proyecto inicial era que esta intersección fuese una rotonda. No se hizo por motivos presupuestarios, pero esperamos que algún día sea una glorieta también».

Más resaltes

Los vecinos de Pardaleras ya lograron en mayo del año pasado que el Ayuntamiento instalase resaltes en el paso de peatones que hay en Antonio Cuéllar Grajera a la altura del colegio Nuestra Señora de Bótoa. La medida pretendía que los coches no pudiesen acelerar en este tramo, sin embargo, el exceso de velocidad continúa en el resto de la recta.

«Parece una autopista. Cuando no hay mucho tráfico, esto es un peligro. Da miedo cruzar. Menos radares por allí y que vengan a ver lo que pasa aquí», brama Manuel Valle, jubilado y vecino de Pardaleras mientras se toma un café en una terraza. «¿Dos rotondas aquí?», añade escéptico. «No creo que se gasten tanto dinero. Mira como están los alrededores de la Plaza de Toros (sin asfaltar) y ya te haces una idea de lo que les importa esta zona».

Para Ramón Carapeto, otro residente en la zona, el problema ha sido la falta de previsión. «Abrieron el cruce de la autopista y hubo un montón de accidentes la primera semana porque no estaba bien señalizado. Tuvieron que cerrarlo, arreglarlo y volver a abrir. Pues lo mismo. Sabían el año pasado que al abrir ese cruce iba a haber más tráfico y no pensaron que había que poner medios antes».

Otro problema que denuncian los usuarios es el edificio en el cruce entre Pardaleras y la calle Rivilla que lleva cinco años apuntalado por riesgo de derrumbe. El nuevo andamio que tuvo que instalar en marzo el Ayuntamiento porque la estructura peligraba ocupa parte de la calzada por lo que, en la práctica, los coches han perdido un carril en este punto. Eso complica aún más el tráfico.

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