Los vecinos del Cerro Gordo piden que se habiliten más aparcamientos en su barrio

Uno de los solares de la urbanización Mirador del Cerro Gordo. :: hoy/
Uno de los solares de la urbanización Mirador del Cerro Gordo. :: hoy

También han solicitado que se eliminen las líneas amarillas que impiden aparcar en las calles donde hubo 100 multas en una noche

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

En el Cerro Gordo se construyeron 2.750 viviendas hace 10 años. El último padrón municipal señala que viven allí 4.737 personas, aunque hay vecinos que no están empadronados en el barrio, por lo que creen que la cifra supera los 5.000 residentes. Están a 8 kilómetros del centro de la ciudad y el coche es la forma más cómoda de llegar hasta allí, por lo que hay un vehículo, al menos, en cada piso, pero lo más común es que sean dos. Los garajes y las calles de esta urbanización se han quedado pequeñas para tantos turismos. Por ello los afectados piden que se habiliten más plazas en los solares de este barrio.

Hace un año que la Asociación de Vecinos del Cerro Gordo solicitó al Consistorio pacense la creación de nuevas plazas de aparcamiento en los solares que rodean la urbanización. Fue en una reunión con representantes municipales. Además, hace unos meses que pidieron por carta que eliminasen las líneas amarillas que impiden aparcar en ciertas calles. Ahora estas reivindicaciones han vuelto a ponerse sobre la mesa porque la semana pasada la Policía Local multó en una noche a más de 100 vecinos que estaban mal estacionados en este barrio.

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Los sancionados admiten que estaban cometiendo una infracción, pero alegan que no hay suficientes plazas de aparcamiento en la zona. Además, defienden que las líneas amarillas que no permiten estacionar, especialmente en las calles de viviendas unifamiliares, se colocaron durante la obra de construcción de la urbanización, pero que no tienen sentido, ya que hay espacio para poder pasar aunque haya coches aparcados en las aceras.

Según explica Antonio Osorio, presidente de la agrupación vecinal, la primera petición sobre ampliar las zonas de aparcamiento fue en febrero de 2017 en una reunión con el concejal de Vías y Obras, Jesús Coslado. «Nos dijo que estudiaría lo de los solares, pero no hemos sabido nada».

Osorio detalla que solicitaron que acondicionasen parte de estos terrenos. «Ni siquiera le pedimos que lo asfaltasen, sino que lo arreglen para que la gente pueda aparcar cuando no queda sitio», añade el presidente de la Asociación de Vecinos.

Antonio Osorio relata que la situación actual es complicada, pero que empeorará en el futuro porque se trata de un barrio que cada año gana nuevos vecinos y, por tanto, más coches.

Situación crítica

«Hay un edificio sin vender. El día que lo arreglen y se compren esos pisos, ya no habrá forma de aparcar. Será imposible», añade Osorio. El presidente de la Asociación de Vecinos del Cerro Gordo se refiere al llamado edificio azul. Es un bloque en la calle peatonal principal, Lady Smith, de ocho alturas que cuenta con 93 viviendas. La crisis provocó que los pisos no se vendiesen. Se quedó vacío e incluso sufrió robos. Actualmente está sellado, pero el mercado remonta y se espera que finalmente salgan a la venta.

Eso supondrá la llegada de un centenar más de familias al barrio, justo al centro, una de las zonas con más densidad de población. También hay problemas en las calles de chalets unifamiliares porque no se permite aparcar en ninguna de las aceras. Los vecinos no entienden esta regulación, ya que aseguran que hay espacio suficiente para poder pasar.

Por ello hace unos meses también remitieron un escrito al Ayuntamiento y a la Policía Local en el que solicitaron que se quitaran las líneas amarillas. Osorio cree que, en general, se deberían estudiar las plazas de aparcamiento en el barrio para poder reorganizarlas. Eso sí, el representante vecinal descarta que se pueda aparcar en las zonas peatonales, tal y como reclaman algunos residentes, ya que las aceras podrían resultar dañadas. También entiende que hay que estudiar con detalle que quede suficiente espacio, por ejemplo, para que pasen los servicios de emergencias si es necesario.

La campaña de multas que tuvo lugar en el barrio la semana pasada ha tenido sus efectos. Se han reducido, al menos por el momento, los vehículos que estacionan de forma indebida. Los vecinos también aseguran que, desde la noche en la que se produjeron las 100 sanciones, han notado que la zona está más vigilada y que ha pasado varias veces el llamado 'multacar', el coche de la Policía Local que lleva una cámara que lee matrículas y detecta los vehículos mal estacionados. En La Pilara también han avistado este coche y aseguran que ha realizado varios recorridos por el barrio. Hay cierta psicosis en ambos barrios. Temen que se repita la campaña de sanciones de la semana pasada.

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