Tres años de prisión por agredir sexualmente a una menor cerca de Badajoz

El juicio se celebró en la Audiencia Provincial./HOY
El juicio se celebró en la Audiencia Provincial. / HOY

El condenado, que tenía 46 años y antecedentes por hechos similares, la abordó en un parque pero no consumó el ataque porque la joven huyó

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

La Audiencia Provincial de Badajoz ha impuesto una condena de tres años de prisión a Luis M. V. G., que tenía 46 años cuando cometió el delito, después de quedar probado que el 29 de diciembre de 2015 agredió sexualmente a una chica menor de edad a la que abordó en un parque.

Los hechos ocurrieron en una localidad próxima a Badajoz el 29 de diciembre del año 2015. Ese día, a las 22 horas, el ahora condenado se encontró a una chica de 17 años a la que acosaba desde hacía tiempo dirigiendo hacia ella frases procaces tales como que veía fotos suyas al tiempo que se tocaba sus genitales.

Ese 29 de diciembre comenzó a «chistearla» mientras se levantaba del banco en el que estaba sentado para agarrarla fuertemente del brazo y conducirla hacia una zona interior del parque en la que había una fuente.

Una vez allí, la acorraló entre una pared y una valla para tratar de penetrarla. La chica se resistió pero el agresor desoyó sus gritos y súplicas para que la soltara.

En la sentencia queda probado que el condenado comenzó a bajarle los pantalones y la ropa interior, si bien la agresión no llegó a consumarse porque se produjo un forcejeo en el que la chica sufrió arañazos y erosiones en diferentes partes de su cuerpo antes de zafarse del agresor y huir del lugar.

Como consecuencia de estos hechos, la menor sufrió una crisis de ansiedad y vio alterada su seguridad y tranquilidad, por lo que precisó atención psicológica durante un largo período de tiempo.

A la hora de fijar esta sentencia, los tres magistrados han tenido en cuenta el valor del testimonio ofrecido por la víctima, quien declaró en un primer momento que había sido penetrada y aportó un papel presuntamente manchado con el semen del condenado, un extremo que ha quedado descartado. «Eso no desvirtúa el carácter incriminatorio del testimonio, dado que fue explicado por la joven como fruto del fuerte estado de nervios que sufría», se puede leer en el fallo.

En la sentencia se aclara que con posterioridad la joven rectificó esa parte del relato y narró «con coherencia los hechos, que resultaron coherentes y compatibles con las lesiones sufridas», con las declaraciones realizadas por los guardias civiles que la atendieron y por los médicos forenses que estudiaron a la víctima.

En la sentencia se indica también que el procesado, condenado con anterioridad por hechos de la misma naturaleza, reconoció poseer la chaqueta que describió la joven cuando los agentes le preguntaron por la ropa que vestía el agresor en el momento de cometer los hechos.

El tribunal también tuvo en cuenta el hecho de que el padre de la menor había prohibido con anterioridad a estos hechos el acceso al negocio que regenta para evitar que realizara comentarios obscenos y procaces sobre su hija.

Todos estos elementos probatorios han sido tenidos en cuenta a la hora de dictar una sentencia que encuentra a Luis M. V. G. responsable de un delito de agresión sexual en grado de tentativa por el que le impone tres años de prisión. A esta pena se une una medida de libertad vigilada con una duración de cinco años que se ejecutará cuando quede en libertad por estos hechos.

La condena se completa con el abono de una indemnización de 6.000 euros con la que se resarcen los daños morales ocasionados a la víctima, quien narró en el juicio los sufrimientos que ha sufrido y afirmó que después de producirse los hechos el ahora condenado la llama «mentirosa» cuando pasa a su lado.

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