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San Fernando abarrota su iglesia para ver a la nueva Virgen de la Misericordia

La imagen, ayer por la tarde durante la presentación. :: Casimiro Moreno
La imagen, ayer por la tarde durante la presentación. :: Casimiro Moreno
  • La talla, ya bendecida, se estrenará este Martes Santo compartiendo el mismo paso con el Cristo de la Angustia

La cofradía de la Estación presentó ayer la nueva imagen de la Virgen de la Misericordia, una magnífica talla de estilo barroco, que saldrá por primera vez en Badajoz el próximo Martes Santo. La expectación en San Fernando por ver la que será a partir de ahora la Virgen titular de la Cofradía era máxima y el barrio abarrotó ayer su parroquia para admirarla.

Por fin se desvelaba el secreto que ha mantenido la Cofradía con celo y bajo llave. Tanto es así, que hasta su presentación ayer se podían contar con los dedos de una mano los privilegiados que habían visto a la nueva Virgen.

Ataviada con una la saya beis bordada en seda de colores prestada por la Amargura y luciendo el manto negro bordado en plata de La Soledad, la nueva imagen recibió la bendición del arzobispo, Celso Morga, apadrinada por La Patrona de Badajoz y por el Cristo de la Espina.

La nueva imagen de María Santísima de la Misericordia es una de las grandes novedades de esta Semana Santa. Obra del imaginero sevillano David Valenciano Larios, se trata de una talla realizada en madera de cedro y pintada al óleo, de tamaño natural y de vestir.

Su imagen supone un retorno a la imaginería mariana clásica, alejada de la moda de las vírgenes al estilo sevillano. «Nosotros tenemos un Cristo barroco y queríamos una Virgen de estilo barroco y lo hemos conseguido», explica Juan Antonio Rico, secretario de la Cofradía.

Una dolorosa clásica

Tanto en su postura como en su gesto evoca a la imagen primitiva. Sin embargo, la nueva talla tiene una expresión propia. La dolorosa destaca por su naturalidad y por tener un gesto conmovedor. «Aunque nuestra Virgen no era la típica Virgen, a la gente le gustaba mucho por la expresión tan dulce de su cara, pero queríamos que se viera claramente que la nueva es una imagen distinta. Y aunque nos da mucho respeto cómo la reciban, la gente ha tomado conciencia de que necesitábamos cambiarla», apostilla Rico.

La nueva imagen sustituye a la primitiva talla de La Misericordia de Juan Senent, que data de 1940 y cuyo mal estado ha obligado a la Cofradía a retirarla de su uso procesional. No obstante, seguirá teniendo culto y quedará custodiada en una capilla del centro parroquial de San Fernando.

La nueva Virgen estrenará también toda su vestimenta, realizada por voluntarios de la propia Cofradía, que han cosido y bordado la saya que lucirá esta Semana Santa durante los últimos cuatro meses. «Nos hemos documentado para elegir la ropa y aunque somos solo aficionados a la costura, nos ha quedado muy bonita», cuenta Isabel Moreno, vocal de la Cofradía y una de las costureras.

Se trata de una saya de terciopelo burdeos bordada en oro y un manto negro liso, también de terciopelo. Las telas para su confección han sido donaciones anónimas, como también un juego de alfileres en forma de granada y una medalla del Ejército del Aire.

La nueva imagen de la Misericordia ha permitido a la Cofradía además retomar el viejo proyecto de hacer un paso de misterio, en concreto una reproducción escultórica del Santo Calvario. Y esta será la segunda gran novedad que presentará la procesión de los ferroviarios este año.

Sus dos imágenes titulares, el Cristo de la Angustia y la nueva Virgen de la Misericordia, procesionarán en un mismo paso por primera vez. Para su configuración, la cofradía ha contado con el asesoramiento litúrgico del Arzobispado y el artístico del escultor de la Virgen.

El resultado es un paso de misterio de cánones clásicos, donde se ha cuidado hasta el más mínimo detalle para guardar la liturgia: desde la composición del paso, pasando por la vestimenta de la Virgen y hasta los flores. «En el trono nuevo, el Cristo va en el centro un poco retirado hacia atrás, la Virgen a su izquierda, y en un futuro San Juan irá a su derecha y todos mirando al frente», detalla Rico.

La idea de la Cofradía es precisamente completar su paso del Calvario con una tercera imagen, la de San Juan, que se encargará al mismo imaginero que ha realizado la Virgen. En conjunto, el grupo escultórico, se convertiría en el tercer paso más grande de la Pasión pacense, después de El Descendimiento y de la Borriquita.

Aportación a la Semana Santa

«Creemos que estamos haciendo una aportación muy importante a la Semana Santa de Badajoz porque introducimos un paso, el Calvario, que no existía», valora Lola Franco, hermana mayor de la Cofradía. Detrás de este proyecto de unificación de los pasos, también hay una explicación más práctica: «El recorrido procesional es muy largo, llevamos mucha gente mayor alumbrando y llega hacerse muy pesado sobre todo a la recogida», añade Franco. Hay un tercer factor, como el paso no cabe en la parroquia de San Fernando, cuando termina la procesión la Cofradía tiene que desmontar a sus titulares ya bien avanzada la madrugada.

El nuevo paso del Calvario es un trono, aún por acabar, en madera tallada con motivos florales, en los que se han reutilizado los escudos de querubines del paso de su Crucificado y parte de los adornos vegetales. El paso, más alto y largo que las utilizados hasta ahora, se irá enriqueciendo poco a poco. Lo que sí está terminado son sus faldones, para los que también se han reutilizado los que lucía el paso del Cristo.

En cada esquina, lucirá esta Semana Santa los faroles prestados por la Cofradía del Resucitado y el resto del paso irá adornado con claveles rojos y lirios.

Los cambios también han llegado a los costaleros. Debajo del nuevo paso irán 38 personas, que este año lo cargarán por primera vez a costal. La Cofradía cuenta para esta Semana Santa con tres cuadrillas, dos de hombres y una de mujeres, que se relevarán durante el recorrido.

Con la unificación de los pasos, volverán además al hábito primitivo de los nazarenos. Este año irán todos con el capirote y el hábito morado. A este respecto, la Cofradía repite el mismo gesto del año pasado y está alquilando los hábitos a cambio de la voluntad. «Queremos evitar que alguien que quiera salir en la procesión, se quede en casa por cuestiones económicas», explica la hermana mayor.