El público responde al 'Renferéndum' votando durante más de cuatro horas

Participantes en el 'Renferéndum' para apoyar el tren digno a Extremadura

En algunos momentos había colas de veinte minutos al sol para pasar delante de la urna a dejar la papeleta

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

Conseguir un AVE para Extremadura va a costar muchos sudores. Y de eso pueden dar fe los más de tres mil vecinos de Badajoz que ayer pasaron a mediodía por San Francisco. A las once se abrió la urna de esta particular reivindicación festiva organizada por la Fundación Caja Badajoz y ya había gente esperando para depositar su papeleta pidiendo un tren digno. A las tres y media de la tarde se mantenía el goteo de votantes que se hacían el correspondiente retrato con el móvil delante de la urna.

El público se fue sumando según avanzó la mañana. La columna de cien personas entre el quiosco y el edificio de Caja Badajoz a las doce se dobló a la una, cuando más gente coincidió en la plaza. A esa hora, votar implicaba más de veinte minutos en la fila con el sol de cara a más de treinta grados. El abanico blanco de publicidad era la pieza más preciada del kit de reivindicación.

A todo el que desfilaba y dejaba su papeleta le dejaban una camiseta color vino, una gorra blanca, pegatinas y el abanico de cartón. Las camisetas se agotaron y la gente seguía pasando, mientras que en el escenario se sucedían las actuaciones. El calor fue disuasorio. Justo donde se concentró la fiesta, entre el quiosco y el edificio de Caja Badajoz, apenas había sombra, lo que dispersó al público entre los veladores.

En el otro extremo, más de noventa universitarios residentes en la Rucab preparaban cinco mil bocadillos. Rellenaron 2.600 barras de pan con 60 kilos de prueba de cerdo. A la una y media s empezó a repartir, pero no tuvo mucho éxito. Más de la mitad se cargaron de nuevo en la furgoneta.

Público en el quiosco por el que pasaron músicos y cómicos durante toda la mañana / ARNELAS

Lo que sí tuvo éxito fue la urna y el voto simbólico por el tren. La gente desfilaba mientras se sucedían las actuaciones en el quiosco.

Fany de Salas, la vocalista de la Candi2 Banda, abrió con un tema tan acorde con el día como 'El Chacachá del Tren'. Cerraron con el 'Badajoz, Badajoz ¿de dónde te viene tu gracia?', probablemente el mejor tema de la historia de la banda y que sirvió además para acompañar la suelta de globos.

Emotiva fue también la performance de los alumnos del instituto Reino Aftasí. Con una sencilla puesta en escena y un reloj de cartón como único atrezo, los chicos representaron el abatimiento de la gente ante el lento del paso del tiempo hasta que una bailarina de blanco y con el logotipo del AVE en la cara los despierta.

También participaron el monologuista Juan y Punto, la murga de Chiqui y Regaña o los escolares del Colegio de las Vaguadas, que, acompañados por Caridad Jiménez, dieron voz a los poemas que escribieron para esta fiesta escritores como Inma Chacón, Álvaro Valverde o Justo Vila.

Fue una fiesta sin protagonismo político. Estuvo el alcalde Fragoso, el exconsejero de Fomento Víctor del Moral o el diputado socialista Ignacio Sánchez Amor, pero como el resto, se pusieron en la fila y depositaron su papeleta. El único discurso que se escuchó fue el de Javier Mendoza, uno de los alumnos del Reino Aftasí, que recordó «a los señores de Madrid» que la España a dos velocidades condena a Extremadura a ser una mera colonia.

También estuvieron en un segundo plano los organizadores. Tanto Emilio Vázquez, presidente de la Fundación Caja Badajoz, como Emilio Jiménez, su director, ejercieron de discretos anfitriones. Emilio Vázquez ya explicó cuando presentó esta iniciativa que se trataba de dar la voz a la ciudadanía y que no iban contra nadie. De hecho, ayer no se escuchó ningún reproche en concreto. Emilio Jiménez confirmó esta misma filosofía. «La Fundación está pegada al territorio y cuando vemos que hay una reivindicación colectiva nos ponemos a disposición de la gente para que la reclame». Jiménez se mostró satisfecho por la respuesta del público y el interés de los vecinos por votar.

Se rellenaron 2.600 barras de pan con 60 kilos de prueba de cerdo / ARNELAS

Aunque en la distancia, otro de los protagonistas fue el actor cacereño Alberto Amarilla, muy activo en las redes sociales denunciando los retrasos del tren que va de Extremadura a Madrid. Ayer se proyectó un vídeo suyo de la última avería que sufrió cuando regresaba de la capital. Por lo que se escuchaba en la fila, no es el único que tiene desastrosas anécdotas de ferrocarril. Rafael Salguero, por ejemplo, es usuario habitual de Renfe desde que su hijo médico vive en Madrid. Confirma los retrasos continuos y recordó a pie de urna que una avería les dejó en mitad del campo. Rafael es de los que iba a Madrid en el Talgo -«aunque iba lento, no se paraba»- y nunca entendió el cambio por un convoy más incómodo y sin baño.

Joaquín Gómez y su mujer votaron porque les indigna sobre manera el desinterés por mejorar el tren.

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