«Los pobres trabajamos cada vez más por menos»

Oficina del Sexpe en el polígono de La Paz. :: casimiro moreno
Oficina del Sexpe en el polígono de La Paz. :: casimiro moreno

HOY habla con pacenses en paro la semana que Europa da por superada la crisis y España habla de recuperación

ROCÍO ROMERO BADAJOZ.

Son las diez de la mañana del miércoles 9 de agosto a las puertas de la oficina del Sexpe de San Roque. No hay colas. No hay que esperar. El que llega, firma. No siempre es así. «Si hubieras venido el lunes te habrías encontrado esto a rebosar», asegura uno de los trabajadores del centro.

A pesar de que no hay aglomeraciones, sí que hay un incesante goteo de personas de todas las edades que llegan con su papel en la mano y apenas están en la oficina menos de cinco minutos. El tiempo justo de «sellar el paro», esa expresión que se pronuncia con vértigo, porque conlleva no tener trabajo. Así hay 15.475 personas en la ciudad, según los últimos datos publicados por el Sexpe, los correspondientes a junio.

Si se echa la vista atrás, es la cifra más baja desde 2013. Aquel verano había en la ciudad 19.883 personas buscando un puesto. La lista ha bajado en 4.408 pacenses y se aleja de la barrera de los 20.000, que se saltó en algunos meses de la crisis.

CUATRO CASOSRamón Montaño 62 años Carmen Zahínos 47 años Antonio Pinilla 25 años José Rafael Fernández 37 años

La Unión Europea da por superada la crisis. Bruselas ha hecho balance esta semana, nueve años después de la quiebra de Lehmans Brothers, y asegura que el paro está en su nivel más bajo y los bancos son más fuertes. En la misma línea se pronuncian desde el Gobierno de Rajoy, que lleva meses felicitándose porque el empleo crece y los españoles dejan atrás el fantasma del desempleo. Hasta la concejala de empleo del Ayuntamiento de Badajoz, Blanca Subirán, destacaba esta semana un dato: «En Badajoz descendió el número de parados en 257 personas en julio».

Pero, ¿cómo se vive esa optimismo a las puertas de una oficina del servicio extremeño de empleo? ¿Qué dicen los pacenses que siguen esperando firmar un contrato?

Carmen Zahínos está separada, tiene 47 años y cinco hijos, cuatro de los cuales dependen de ella. El único en edad de trabajar se ha formado como mecánico, pero no encuentra empleo. «No hay nada». Carmen lleva tres años en paro de forma permanente. Este mes se le termina la renta básica y acaba de solicitar la ayuda para mayores de 45 años. «Son 426 euros y con eso no puedo hacer nada». Ha trabajado en ayuda a domicilio y como camarera de piso. «Me siento mal. ¿Cómo crees que me puedo sentir? A principios de mes ya no me queda ni un duro, entre pagar y comer se me va todo. Salgo adelante con mucha fatiga». Por todo esto, Carmen no comparte que las cosas vayan a mejor. «La situación va a peor. He echado muchos currículos, pero no me llaman de nada».

El caso de Ramón Montaño es totalmente distinto al de Carmen. Nació en Jerez de los Caballeros y emigró a Cataluña con 14 años, ha trabajado también en Madrid y Mallorca. Volvió a Badajoz en 2011, animado porque su familia quería regresar. El detonante fue la bajada de salario en su empleo. «Me bajaron 400 euros mensuales echando hasta 16 horas al día como camarero en un hotel». Pero en Badajoz no encuentra trabajo y se ha desesperado de buscar, a sus 62 años. «Ya no hago caso». En su casa entran unos 700 euros de prestaciones porque sus hijos también están en paro. De él dependen los dos y su mujer, que padece de depresiones. «Extremadura es lo último. Esto es el tubo de escape de España. Es mi tierra pero es así», dice. Confiesa que echa mucho de menos Cataluña. «Llegué con 14 años y allí tengo todas mis primeras veces. Todos mis recuerdos están allí y todo lo bueno de mi vida lo he vivido allí».

Ramón Montaño no comparte que la situación haya mejorado. «La recuperación es para los ricos, los pobres cada vez trabajamos más horas y ganamos menos».

25 años

Si Ramón Montaño está cerca de terminar su vida laboral, Antonio Pinilla está empezándola. Tiene 25 años y depende de sus abuelos. Se quedó en paro en enero y desde entonces solo ha conseguido unas horas sueltas como animador infantil en comuniones. Su formación es de FP1, de instalación y mantenimiento de electromecánica. Ahora está haciendo un curso del Sexpe para sacarse el carné de instalador electricista. Desde 2014, solo ha trabajado un mes con su formación. «El resto ha sido lo que me ha ido saliendo: camarero y repartidor de publicidad». No ve que la recuperación de la que se habla tenga un efecto en la vida de la gente. «Sigo sin oportunidades».

Ha buscado trabajo fuera en varias ocasiones, pero su barrera son las titulaciones en idiomas. Alemania y Holanda buscan trabajadores de mantenimiento, pero exigen que los empleados conozcan su lengua. «Ahora en Elvas están dando oportunidades con una operadora de telefonía, pero las condiciones son un poco...», y deja la frase en suspenso.

«Volví de Cataluña en 2011 y desde entonces no he encontrado trabajo».

«Llevo tres años en paro y cuatro hijos dependen de mí, me siento muy mal».

«Solo he trabajado un mes de lo mío (mantenimiento de electromecánica), el resto fue como camarero y repartidor de publicidad».

«Llevo cinco años en paro, tengo los títulos de jardinería y oficial de albañilería, pero no me sirven para encontrar trabajo».

Más

Fotos

Vídeos