Doscientos pacenses se quejan de la ineficacia de las medidas contra el camalote

Protesta en Puerta Palmas/J. V. Arnelas
Protesta en Puerta Palmas / J. V. Arnelas

La Asociación Salvemos el Guadiana se manifestó ayer pese a la lluvia para pedir una actuación integral en el río y más diálogo entre políticos

J. LÓPEZ-LAGO

Cada cierto tiempo surge una nueva manera se reivindicar el río ante la sensación de que con los años su estado empeora y las administraciones son incapaces de remediarlo. «Hoy mis aguas van teñidas con tu olvido», decía ayer un verso del poema de Javier Feijóo titulado 'Reproches del Guadiana a la ciudad de Badajoz' que fue leído en público justo después de que sonara Bulería del Guadiana, otra pieza lírica recién compuesta, en este caso por Jesús de Elías, para insistir sobre la necesidad de actuar en un lugar que es seña de identidad para los pacenses. Estos fueron los prolegómenos de otra manifestación que tuvo lugar ayer Badajoz.

En torno a doscientas personas acudieron ayer a otra convocatoria para protestar por el estado del río Guadiana, principalmente por la invasión de camalote, aunque consideran que hay más cuestiones que abordar, desde la basura y los escombros a la superpoblación de gansos o el nenúfar mexicano.

La cifra de asistentes puede parecer baja, pero en una mañana de perros debido a la lluvia y al viento la organización Salvemos el Guadiana celebró que viniera tanta gente a sumarse a su grito de protesta.

«Quizás haya llegado el momento de evaluar qué se está haciendo mal» Corinne Martínez | Pta. Salvemos el Guadiana

La cita fue en Puerta Palmas, y aunque la idea inicial era recorrer gran parte de las márgenes del río, la marcha se acortó a un tramo de la margen derecha por culpa de la lluvia. Corinne Martínez, presidenta de esta asociación surgida en 2016, exigió antes de empezar «una recuperación integral del Guadiana, afectados en más de 150 kilómetros por esta planta invasora».

Hacer caso a otros informes

Sobre los millones y millones que se destinan para su retirada de manera manual desde hace quince años, Martínez opina que «quizás haya llegado el momento de evaluar qué se está haciendo mal porque es evidente que algo se hace mal». Esta asociación no comparte la visión de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, cuyo presidente dijo en 2012 que habría que acostumbrarse a la presencia del camalote. «Por su puesto que no tenemos esa perspectiva tan derrotista. Sí es posible su erradicación, pero si se hacen bien las cosas. Hay informes de catedráticos de la universidad y otros expertos y no se han seguido. Sabemos que no es fácil, pero se puede controlar. Hay un informe de doce tomos que habla desde cuándo limpiar, preferiblemente en febrero, a dónde limpiar, lógicamente aguas arriba. También analiza qué hacer con los restos que se van recogiendo porque se acumulan en las márgenes y cada vez que hay una crecida el camalote vuelve al agua», señalaba ayer indignada la portavoz de Salvemos el Guadiana.

En su opinión, hace falta más diálogo entre las administraciones, que suelen escudarse en las competencias de cada uno para no atajar definitivamente el problema.

Se refiere a los ayuntamientos, a la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura y, como principal responsable, a la Confederación Hidrográfica del Guadiana, que depende del Ministerio de Medioambiente. «Señores, el río es solo uno, por qué no reúnen ustedes. Esto no es un tema de siglas ni de ideologías. Se trata de recuperar un patrimonio natural que es de todos», recordó Martínez.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos