Los padres del colegio Juventud pasan a la protesta para que empiecen las obras

Alumnos del colegio Juventud este miércoles, atravesando el patio de tierra para llegar al comedor.
Alumnos del colegio Juventud este miércoles, atravesando el patio de tierra para llegar al comedor. / J.V. ARNELAS

Se concentrarán la próxima semana, tras comprobar que las máquinas no han entrado en el centro durante las vacaciones de verano

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

El inicio del curso ha sido amargo para los padres y profesores del colegio Juventud de Badajoz. Con enfado han comprobado que han pasado las vacaciones escolares y las obras prometidas no han llegado. Su preocupación no era este miércoles ni los libros ni el comedor ni la adaptación a las clases, sino el polvo del patio que volverán a tragar a sus hijos porque el suelo sigue siendo de gravilla.

«No nos vamos a quitar ni el polvo de ahora ni los charcos del invierno», decía este 13 de septiembre la directora del colegio Ana Cáceres. «Hemos esperado pacientemente a que llegara el verano para que se hiciesen las obras y ha pasado el verano y seguimos igual», añadía, reconociendo que se sentía frustrada.

Tanto padres como profesores saben que las obras están atascadas por el embrollo burocrático, pero poco más. La vuelta al cole no ha venido con noticias nuevas de Educación ni con fecha a la vista. Así lo relata la directora: «La orden fue recoger todo, luego que si la Junta no licitaba, que si el Ayuntamiento necesitaba papeles que no tenía y lo último que sabemos es que el arquitecto había presentado todo lo que le habían pedido y que estaban pendientes de la licencia de obra. Pero este miércoles ha empezado el curso y ni sabemos nada ni nos han dicho nada».

«Lo más urgente es el patio y los servicios, por salud y por higiene no porque esté más o menos bonito», dice la directora del centro

La demanda para renovar el patio de Infantil la llevan arrastrando hace siete años. El colmo de la paciencia les llegó el día de inicio de las clases. Por eso, han decidido pasar a la acción. La próxima semana se concentrarán en la puerta del colegio. Así lo decidió este día 13 por la tarde la Ampa del centro. «Es triste y lamentable que algo que te vienen prometiendo no se haga, pero como no protestemos transcurrirá otro curso y no nos harán caso», valora Beli Ortega, presidenta del colectivo de padres.

«Los padres estamos muy enfadados. Parece que somos un colegio de tercera categoría porque vemos que se han hecho obras este verano en otros colegios, que no digo que no sean necesarias pero es que nosotros llevamos esperando siete años», añade.

Ese enfado también se lo transmitieron a la directora del colegio. «La gente está un poco alterada, sobre todo los padres de Infantil porque cuando vinieron a escolarizar a los niños, les oferté un patio que se iba a hacer y que empieza el curso y no lo ven. Llevamos así ya muchos años, diciendo que el patio se va a hacer en verano y no se hace. Y siempre ha estado presupuestado, pero al final son todas pegas burocráticas», comenta.

Y así es. Las obras del colegio Juventud siguen sin tener la licencia municipal de obras pese a que la solicitaron a finales de junio. «La consejería ya ha remitido una documentación complementaria solicitada por el Consistorio pacense para poder conceder el permiso. Esta documentación se envió el 28 de agosto, estando pendiente de la concesión de la correspondiente licencia de obras», contestaba el miércoles la consejería de Educación.

Las obras siguen a la espera de la licencia municipal que se solicitó a finales de juni

Con esta nueva documentación, añade, «la Consejería le ha informado al Ayuntamiento de la necesidad de que esta licencia se otorgue cuanto antes para poder ejecutar las obras este verano. Cuando se conceda la licencia, se iniciarán los trámites para licitar la obra».

Aunque este es el deseo de Educación, la realidad que manejan en el colegio ya es otra. Además de la renovación del patio de Infantil, está previsto sustituir el suelo de la primera planta del edificio, mejorar los aseos y hacer uno adaptado, resolver el problemas de las humedades y construir un porche en la zona de las pistas polideportivas. Parte de estas obras son inviables a ojos del centro.

«Es una obra de verano, el patio no, porque los turnos de recreo los podríamos cambiar, pero el suelo de arriba no se puede hacer estando los niños ahí y teniendo todo el material dentro de las clases. Arriba están todas las clases de Primaria, el aula de audición y lenguaje, la biblioteca, la sala de profesores, los servicios... No podemos sacar nada para que hagan ninguna obra porque no tenemos espacios para reubicarlos», aprecia Ana Cáceres.

Por prioridad

Con esta realidad, saben que el solado de la primera planta tendrá que esperar. «Es un problema. Los baldosines son antiguos, de cuando se hizo el edificio en el año 1946, entonces se levantan y te tropiezas y hay otros que están rellenos de cemento. En ese aspecto, estamos un poco tercermundista», añade.

Más datos

La propuesta de la Ampa es que las obras del suelo se hagan durante las vacaciones de Navidades pero que el patio no se posponga más. «Lo que queremos los padres es que se haga el patio ahora», dice Beli Ortega, y esto es lo que les llevará a protestar.

Lo mismo opina también la directora del colegio. «Lo más urgente es el patio y los servicios, por salud y por higiene no porque esté más o menos bonito. Hay niños alérgicos, otros asmáticos y hay muchos maestros haciendo patio con mascarillas», relata.

En ese patio, prosigue la directora, «tenemos a todos los niños de Infantil, salvo los de tres años que están en el periodo de adaptación, pero también van los niños del aula matinal y los niños de comedor. Este curso van a comer diariamente casi 150 niños y en el aula matinal tenemos un aula más y va a ver casi ochenta y pico niños desde las siete y media de la mañana hasta las nueve tragando polvo».

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