Un motorista que resultó herido grave en Badajoz es condenado porque dio positivo en sangre

Un motorista que resultó herido grave en Badajoz es condenado porque dio positivo en sangre

La Guardia Civil no pudo hacerle la prueba de alcoholemia por aire espirado, pero el juez autorizó el análisis de las muestras sanguíneas

E. F. V. BADAJOZ.

Una muestra de sangre extraída con autorización judicial ha permitido condenar a un motorista que resultó herido de gravedad tras salirse de la carretera de Corte de Peleas. La imposibilidad de someterlo en esos momentos a la prueba de alcoholemia por aire espirado no ha impedido que las muestras sanguíneas que le extrajeron en el hospital corroborasen que antes de subir a la moto había ingerido alcohol y hasta tres tipos de medicamentos distintos.

En la sentencia queda probado que Fernando R. M. conducía a las 13.10 horas del día 2 de febrero de 2016 un ciclomotor Derbi DS50 por el punto kilométrico 1,9 de la carretera BA-022 (Badajoz-Corte de Peleas) a pesar de haber consumido alcohol en las horas anteriores, «lo que suponía que sus facultades perceptivas estaban notablemente disminuidas y le impedían llevar el vehículo con normalidad». Esa circunstancia hizo que perdiera el control y se saliera de la calzada.

Como consecuencia de ese accidente resultó herido de gravedad, aunque no causó daños a terceras personas.

Tras el siniestro, fue trasladado al Hospital Infanta Cristina y ante la imposibilidad de practicarle las pruebas de alcoholemia con un etilómetro de precisión, se solicitó a los servicios sanitarios que conservaran muestras de la sangre que se le extrajo en el hospital.

El médico de guardia que atendió al paciente refirió a los agentes que el acusado presentaba un fuerte olor a alcohol, aunque no pudo verificar si presentaba otros signos externos que se pudieran relacionar con su consumo.

En la sentencia se explica que el juez de guardia autorizó el análisis, en el que arrojó un resultado positivo de 2,76 gramos de alcohol por litro de sangre, lo que equivale a 1,38 miligramos por litro de aire espirado (el máximo permitido es 0,25). Así mismo, se detectó que había ingerido también tranquilizantes.

La Fiscalía presentó acusación contra el motorista, que finalmente negoció una sentencia de conformidad en la que se reconoce autor de un delito contra la seguridad vial por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Se le impone el pago de una multa de 540 euros y la privación del carné de conducir durante el periodo de un año y un día.

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