El misterio nórdico de Jesús Gordillo

Jesús Gordillo con su libro 'Dioses, fantasmas o demonios'. :: J. V. Arnelas/
Jesús Gordillo con su libro 'Dioses, fantasmas o demonios'. :: J. V. Arnelas

Su quinta novela 'Dioses, fantasmas o demonios' trata sobre fenómenos paranormales en Noruega«En este género eres más conocido fuera de Badajoz que en tu ciudad porque se trata de público especializado»

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

Jesús Gordillo (Badajoz, 1978) fue músico de blues. Letrista de 'Triturando blues' y de 'El vendedor de biblias'. Probó con la poesía y un día se puso a escribir relatos. Ganó el concurso que organiza el SES para sus funcionarios y se vino arriba. «Quería escribir algo más».

Se atrevió con una antología de relatos junto a su amigo Javier Martos. Funcionó muy bien, recuerda. Después dieron por fin el salto a la novela. La primera la escribieron a cuatro manos, 'Ojos de circo'. Fue en 2013. Desde entonces, a libro por año y algunos, como el último, en solitario. El pasado miércoles presentó en la sala de juegos de mesa y tienda de cómics Júpiter Juegos, en la avenida María Auxiliadora 'Dioses, fantasmas o demonios'. Su reto es contar lo paranormal como una historia real, cotidiana y costumbrista. Por eso habla de ficción extrema.

«Ninguna novela se parece a la anterior. 'Ojos de circo' tenía tintes fantásticos, 'Mustang' era de aventuras». Merodeó también por las historias terror. Un devaneo sin más. «Me salían historias con mucha sensatez. Necesitaba más monstruos y ahora no me apetecía. Quería algo más real que el terror puro y duro».

Su última trama discurre en un pueblo del norte de Noruega al que llega una estudiante de geología de Madrid. En aquella atmósfera tan inhóspita la joven conoce a los integrantes de un club de fumadores muy particular. La chica sospecha que en realidad se reúnen para combatir algo sobrenatural. «Ambienté en Noruega porque la gente es muy dura. Tienen un clima que les machaca y sin embargo allí siguen generación tras generación. Es un sitio perfecto para gente diferente y yo buscaba gente diferente».

Su prolífica actividad literaria le permite enlazar novelas, todavía inmerso en la presentación de 'Dioses' por librerías especializadas de media España, ya tiene enfilada la siguiente. «Decidí morir sin descendencia y tengo horario de funcionario en el trabajo. En la primera mitad del día trabajo y en la otra escribo. No hay más secreto que ponerte todos los días».

Confiesa que cuando se publican, vive una especie de relación tormentosa con sus creaciones. «Trabajas mucho, te documentas, construyes personajes y quieres olvidarlas. Ponerte con otra, pero siempre acabas volviendo a lo que has escrito».

Con 'Dioses' ya ha estado en Málaga y tiene encuentros con lectores en Barcelona y Madrid, pero la presentación en Badajoz fue algo distinta. La hizo en una tienda de juegos de mesa a la que acude habitualmente porque quería pasar la tarde en un sitio amplio en el que estuvieran cómodos sus amigos. «Aquí lo veo más como una fiesta con los colegas. En este género eres más conocido fuera de Badajoz que en tu ciudad porque se trata de público especializado».

Parte de los habituales a 'Júpiter juegos' consumen también novelas del estilo de Gordillo. «Hablamos de un público que alarga la juventud. Mantienen a los treinta o cuarenta las aficiones de los veinte como los cómics o la ciencia ficción. Público minoritario, pero exigente porque es muy lector».

Reconoce que se siente más cómodo moviéndose entre fenómenos paranormales, aunque también bebe del realismo cotidiano. «'Los agujeros de las termitas' tuvo muy buena acogida y es una historia urbana y cotidiana. La escribí para demostrarme que podía hacer algo distinto, pero me divierte más la ficción extrema. Eso es evidente».

Con esta preferencia, asume que renuncia al gran público y entiende que, en parte, haya quien lo vea en un género menor. Es más fácil crear una historia irreal que real y muchos escritores cuando empiezan se deslizan por este tipo de tramas. «Yo reconozco también ese error. Presentaba relatos sin estar preparado». En lo fantástico los personajes pasan por encima y tienen mucha relevancia el ambiente y la atmósfera, pero Gordillo ha revertido el esquema en su 'Dioses'. Profundiza en los protagonistas.

Por las críticas y los comentarios que le hacen los lectores, intuye que ha tenido buena acogida. Pero su reto, cuenta, es llegar a los menos especializados. A los que no vienen del cómic y no pisan Júpiter Juegos.

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