La Junta ha recuperado ya en Badajoz casi cien pisos sociales ocupados ilegalmente

Piso recuperado y tapiado para evitar a los ocupas en Los Colorines. / HOY

Los Colorines, Suerte de Saavedra y La Luneta concentran la mayor parte de los inmuebles rescatados

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

El parque de viviendas sociales en la ciudad roza las dos mil quinientas unidades -el más amplio de la región- y en las últimas convocatorias fueron detectadas más de trescientas familias que cumplen los requisitos exigidos para acceder a estas viviendas. Para intentar dar respuesta a los casos más urgentes, la Junta decidió poner orden en su gestión de viviendas.

Por eso en enero del año pasado se creó un protocolo de actuación en el que se revisa periódicamente la adjudicación de estas viviendas. Se trata de detectar a familias que entran ilegalmente en una casa, que hacen un uso inadecuado o que no cumplen los requisitos para ser adjudicatarios. Se expulsa, por ejemplo, a los que dedican la casa a la cría de perros, al cultivo de marihuana o a las apuestas.

También hay familias que solo las ocupan los fines de semana o de forma ocasional porque se mudaron y ahora la tienen como segunda residencia. Revisando periódicamente a los adjudicatarios se pueden recuperar pisos para quienes realmente lo necesitan.

En 2016 se puso en marcha un protocolo para revisar de forma periódica la adjudicación de las casas

Desde la puesta en marcha de este protocolo, el 25 de enero de 2016, la Junta ha recuperado 93 casas en Badajoz, según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad y Política Sociales. El año pasado, con 68 incidencias, fue el más fructífero porque se resolvieron muchas irregularidades que llevaban años sin solventarse. En este 2017 la situación se ha normalizado y en los ocho meses transcurridos se han cerrado 25 expedientes de expulsión.

Desde la consejería explican que cada situación se estudia minuciosamente porque los expedientes son revisados en mesas de trabajo compuestas por responsables de la Junta y del ayuntamiento. En total, aclaran, ya se han celebrado once reuniones de este tipo, la última antes del verano.

El grueso de los inmuebles ocupados ilegalmente y rescatados por la Administración se localiza en la barriada de Los Colorines y Suerte de Saavedra, pero también se han visto en La Luneta y en el Cerro de Reyes.

Los impagos, explican desde la Junta, no entran dentro de los desahucios. La falta de control durante años sobre los arrendamientos casi generalizó las deudas. En la puesta al día de algunos expedientes, era habitual toparse con familias que llevaban cuatro o cinco años sin pagar el alquiler. Desde la Junta siempre han defendido que no hay expulsiones por esta causa porque se negocia un plan de pago según las posibilidades económicas de cada adjudicatario.

El protocolo también sirve para mejorar la convivencia en barrios donde abundan familias conflictivas . Las asociaciones de vecinos, que colaboran con la Junta en estos programas, siempre han defendido los desahucios como medida para librarse de gente que hace la vida imposible al resto de residentes del bloque, pero no para echar a los que no pueden pagar.

Las casas se recuperan porque se inicia una negociación directa para poner fin a la situación. La despenalización de este tipo de comportamientos ha ayudado a que finalmente desalojen la casa cuando la administración las requiere.

Hasta no hace mucho tiempo, el haber ocupado una vivienda impedía presentarse a las ofertas públicas de vivienda, pero la norma se cambió para tener en cuenta aquellos casos de extrema necesidad y hay quien prefiere marcharse antes de perder ayudas sociales.

Oficina

Para intentar detectar todas estas incidencias, la Junta ha puesto en marcha en Suerte de Saavedra y Los Colorines una oficina de atención a los vecinos. Una vez a la semana, los técnicos de la consejería escuchan las quejas y las reclamaciones de sus inquilinos en las viviendas sociales.

A falta de grandes proyectos de construcción de vivienda pública, el parque podría ampliarse si finalmente la Junta se queda con uno de los edificios vacíos que tiene el Ministerio del Interior en Suerte de Saavedra.

Interior gestiona tres bloques de pisos en Suerte de Saavedra como residencia para guardias civiles. Uno de esos inmuebles nunca se llegó a ocupar íntegramente y lleva ya muchos años sin uso. La idea es que pase ahora a la Junta de Extremadura para reconvertirlo en bloque de viviendas sociales. Aunque no es la primera vez que se habla de este destino, el ofrecimiento oficial desde el Ministerio del Interior llegó el pasado mes de abril.

Estos pisos suelen ocuparlos agentes de la Benemérita en destino itinerante hasta que se van de Badajoz.

En los últimos años ya no tienen tanta demanda porque la mayoría de los guardias que eligen la ciudad lo hacen con destino fijo y buscan una residencia propia para establecerse definitivamente. Al no tener uso, en Interior creen que la mejor opción pasa por reconvertirlo en bloques sociales, dado que se ubica precisamente en una zona donde se necesita.

Desde la Junta siguen estudiando el ofrecimiento y revisando el estado del inmueble antes de decidir si amplían el parque.

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