El SES incorpora dos ambulancias de soporte básico para trasladar enfermos

Interior de una de las dos nuevas ambulancias de soporte básico./PAKOPÍ
Interior de una de las dos nuevas ambulancias de soporte básico. / PAKOPÍ

El hospital gestiona a diario un centenar de desplazamientos sanitarios, muchos a más de cien kilómetros

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

El SES anunció a finales de año que la concesionaria del transporte sanitario incorporaba 16 nuevas ambulancias de soporte básico. Dos de estos vehículos se han incorporado a la flota de transporte sanitario que se mueve en Badajoz.

En una ciudad con dos hospitales y ocho centros de salud se dan cada año, de media, más de cien mil desplazamientos programados para tratamientos o pruebas médicas. A los que hay que sumar los 45.000 servicios de urgencias en el casco urbano, según los datos del SES.

FLOTA

21 ambulancias
se encargan del transporte sanitario en Badajoz. A las dos de soporte básico, hay que sumar una unidad medicalizada para transporte entre distintos hospitales, una de intervención rápida, otra UME, cinco de urgencias, tres de atención continuada y ocho para programados.

Las dos nuevas ambulancias se integran en un parque móvil formado por 21 ambulancias que el SES tiene asignadas a la ciudad de Badajoz. Hay de todos los tipos y para cubrir desplazamientos muy distintos. Desde servicios urgentes en el casco urbano de Badajoz hasta largas distancias que llevan de vuelta a casa tras una estancia hospitalaria.

Junto a las dos vehículos de soporte básico, hay una unidad medicalizada para transporte entre distintos hospitales, una vehículo de intervención rápida y otra UME de emergencia. Otras cinco de urgencias y tres asignadas a los puntos de atención continuada de la ciudad. El dispositivo lo cierran las ocho para transporte programada (rehabilitación, radioterapia o diálisis por ejemplo).

Irene Manjón es directora asistencial del área de salud de Badajoz.

Parte de su trabajo, explica, pasa por reunir y organizar los recursos que se necesitan para el transporte sanitario en el área. «Es un puzzle en el que todas las piezas son importantes y no puede faltar ninguna».

El trasiego que genera el Infanta Cristina, el hospital con más camas de la región, requiere de una coordinación constante, según explica Manjón. El Infanta cuenta con áreas de referencia regional, eso implica que hasta el centro de la avenida de Elvas vienen a diario pacientes de toda Extremadura derivados por otros hospitales. A eso hay que sumar las bajas que cada día se dan en el centro y las urgencias que atiende y que no necesitan hospitalización. De media, calcula, en el Infanta se dan cada día más de setenta altas y casi la mitad de estos enfermos que terminan su estancia no tienen cómo volver a casa porque no disponen de coche propio o de alguien que les lleve.

A este trámite diario, hay que añadir las personas que llegan a urgencias del Infanta por ambulancia y que no entran por hospitalización y que igualmente pueden necesitar una ambulancia tras recibir la asistencia. También hay que sumar el transporte entre hospitales. Pacientes que vienen desde cualquier hospital de la región porque su patología no se puede tratar allí, pero una vez que le han tratado en Badajoz, continúa en Medicina Interna de su centro de referencia. «Puede ser que alguien, por ejemplo, de la Siberia o del Valle del Jerte, esté aquí unos días y después hay que trasladarlo a su hospital para que continúe allí su recuperación. Eso son más de doscientos kilómetros de distancia, por eso hacemos muchos servicios de larga distancia, de más de cien kilómetros».

Con personal

En algunos casos, estos desplazamientos requieren además que el paciente vaya acompañado de personal sanitario. «Eso es una decisión clínica. Es el médico que trata al paciente el que decide si el desplazamiento requiere de que vayan junto al enfermo un médico y un enfermero. Es lo que se llama transporte medicalizado».

El protocolo establece que si se trata de alguien que lleva una vía venosa, una monitorización de pulso o electrodos porque va a otro centro hospital, el desplazamiento se haga en una unidad medicalizada, con personal e instrumentación necesaria para tratar cualquier incidencia.

«El médico decide cómo se hace el transporte y nosotros nos encargamos de proporcionar todos lo que se necesita. Por eso necesitamos vehículos de última generación que garanticen siempre la seguridad del paciente», según Manjón.

Entre los servicios de larga distancia hay que atender también a los enfermos extremeños que están en hospitales de otras comunidades y que regresan a algún hospital del SES tras superar alguna intervención o alguna prueba médica fuera de la región. Cuando las comunidades asumieron las competencias de sanidad decidieron que cada una se encargaba de garantizar la movilidad de sus pacientes.

Cuando vienen de fuera, hay tres opciones. Se derivan al Infanta para seguir sus recuperación, a Medicina Interna de su hospital de referencia o directamente a casa. En todos los casos, asegura, son desplazamientos largos.

ambulancias se encargan del transporte sanitario en Badajoz. A las dos de soporte básico, hay que sumar una unidad medicalizada para transporte entre distintos hospitales, una de intervención rápida, otra UME, cinco de urgencias, tres de atención continuada y ocho para programados.

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