Un escape de gas obliga a desalojar 25 bloques y 50 tiendas en San Roque

La zona quedó acordonada para evitar que la gente se acercara. / PAKOPÍ

La fuga fue provocada por una excavadora que abría una zanja y durante dos horas quedó cortado el tráfico en Ricardo Carapeto

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Veinticinco bloques de pisos y 50 locales comerciales de la avenida Ricardo Carapeto fueron desalojados este lunes al mediodía después de que una máquina excavadora que abría una zanja dañara de forma accidental una conducción de gas.

La incidencia se registró a las doce del mediodía y obligó a los bomberos a evacuar a las personas que se encontraban a esa hora en el tramo comprendido entre la calle Bilbao y la calle Faisán.

El lugar exacto en el que se produjo la fuga es la fachada de la Pollería El Extremeño. Era allí donde una máquina excavadora levantaba un tramo de acera para dejar al descubierto una tubería de agua potable que había sufrido una rotura.

Esas tareas se desarrollaban con normalidad hasta que la pala golpeó de forma fortuita el tubo de cobre por el que circula el gas natural que abastece al edificio en el que se encuentra la pollería. De forma inmediata comenzó a escucharse un fuerte zumbido y se extendió el característico olor que acompaña al gas.

Por fortuna, la maquinaria pesada que realizaba esas tareas no provocó ninguna chispa y el gas no prendió. De haberlo hecho, hubiese aparecido una gran lengua de fuego que habría puesto en riesgo al operario de la excavadora y a las personas que se encontraban cerca.

El aviso fue dado a los servicios de emergencia y en pocos minutos llegaron a la zona los bomberos del Ayuntamiento, que establecieron un gran perímetro de seguridad con la colaboración de la Policía Local y Nacional. No sólo fue cortada al tráfico la avenida Ricardo Carapeto, también se cerró el paso en todas las calles que desembocaban en ese tramo de la avenida principal de San Roque para alejar a los vehículos y a los peatones.

En los momentos iniciales, los bomberos entraron en los bloques más cercanos a la fuga para pedir a los residentes que cerraran las llaves de paso del gas y desconectaran los electrodomésticos y dispositivos electrónicos. «Les hemos dicho que cerraran las puertas y las ventas para evitar que se acumulara el gas en los edificios», confirmó Juan Carlos de Lima, suboficial del Servicio Municipal de Bomberos.

Dos averías en la red de agua en el plazo de pocas horas

La fuga de gas de ayer fue provocada por una máquina excavadora que trabajaba en la reparación de una tubería de abastecimiento de agua que se había roto durante la madrugada del lunes en la esquina de Ricardo Carapeto con la calle Faisán. Apocos metros, junto a Neumáticos Avenida, se había producido otra avería similar a las 22.00 horas del domingo. «En los dos casos nos vimos obligados a interrumpir el suministro para evitar la pérdida de agua y poder llevar a cabo los trabajos de reparación, que consistieron en señalizar y asegurar la zona, descubrir, localizar y sustituir el tramo de tubería averiado», explicó Aqualia.

El corte de suministro afectó a los vecinos de Ricardo Carapeto en el tramo comprendido entre la calle Bilbao y la calle Faisán.

La reparación junto a la Pollería El Extremeño se retrasó hasta primera hora de la tarde de ayer debido a la fuga de gas.

En los edificios más próximos también se recomendó a los vecinos que salieran a la calle de forma ordenada. «Yo me he puesto nerviosa cuando han llamado al telefonillo. Nos han pedido que permaneciéramos en casa hasta que han podido sacarnos», relataba Flori Cantero, que vive en la quinta planta del edificio que ocupa el número 91 de la avenida Ricardo Carapeto, el más próximo al escape.

Su hija Soledad aseguró que antes de salir a la calle les recomendaron desconectar el brasero, la bombona de gas e incluso el cargador del móvil. «Y nos han insistido en que no se nos ocurriera fumar», añadió esta joven.

En su edificio fueron diez las personas evacuadas y la escena se repitió en más de veinte bloques con fachada a la avenida como medida de precaución. Mientras abandonaban los edificios, varios bomberos enfocaban sus mangueras hacia la zanja en la que se había producido la rotura. No rociaban con agua pero sí estaban listos para hacerlo en el hipotético caso de que hubiese aparecido una llamarada.

Los bomberos enfocaron sus mangueras a la zanja para actuar si aparecía una llamarada de fuego

Juan Carlos de Lima dijo que la presión con la que salía el gas era importante (3 bar) porque la tubería dañada estaba conectada a otra de mayor diámetro por la que circula el gas que abastece a los edificios que ocupan la acera impar de la avenida. Hora y media después de producirse la incidencia, el gas seguía saliendo a una gran presión y su silbido se escuchaba a más de 100 metros de distancia. Finalmente, los técnicos consiguieron pinzar la tubería y cortar la fuga unas dos horas después. El tráfico quedó restablecido a las 14.00 horas.

Juan Carlos de Lima recordó que una fuga como la de este lunes sólo se ha producido en Badajoz en tres ocasiones durante los últimos cinco años. «El principal riesgo es que aparezca un dardo de fuego, pero en este caso la máquina no ha provocado ninguna chispa y eso ha evitado males mayores».

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