No hay feria sin noria y cacharritos

Una niña salta usando un arnés en una cama elástica con la noria al fondo:: / PAKOPÍ

Las atracciones como las camas elásticas o las bolas que van sobre el agua ganan la partida a los clásicos coches chocantes

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Suena 'Lo malo', de Ana y Aitana, a todo volumen. El carrusel se para. Dos hermanas vestidas de flamencas se suben a un camión de Donald, dos niños corren para ocupar las motos de Dora la exploradora y una madre sienta con mucho cuidado a su hijo, de apenas dos años, en el coche de bomberos junto a su primo. «Es su primer viaje», explica, y le ata el cinturón. La atracción arranca, el pequeño hace ademán de llorar, pero se recompone. Le gusta. Se ríe.

Este miércoles se celebra el Día de Niño con descuentos en las 80 instalaciones que hay en el ferial de Caya con motivo de San Juan

No hay Feria de San Juan sin cacharritos. Las luces, la música atronadora, los dibujos animados pintados, algunos bien, otros difíciles de reconocer, son parte de la memoria de los pacenses. Este año no será distinto y este miércoles es la jornada con mayor actividad. Se celebra el Día del Niño, por lo que las 80 atracciones que participan esta edición contarán con descuentos.

Entre los 80 cacharritos hay 48 infantiles y 32 para los mayores. Este año destacan dos detalles. El primero es que no hay tiovivo de ponis vivos, una atracción que no fallaba los últimos años, pero que solía ir envuelta en polémica por el bienestar de los animales. De hecho, en otras ciudades, como Plasencia o Sevilla, se ha prohibido su participación en las fiestas. La segunda característica este año es que sí hay noria.

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Los clásicos

La noria es indispensable en el paisaje de San Juan, pero no todos los años puede salir en las fotos de los pacenses. Esto se debe a que no hay muchas estructuras de este tipo y se turnan entre las distintas ferias. Los responsables de la que visita Badajoz, que mide 25 metros, indican que otros años van por San Juan a Algeciras o a Oporto, en Portugal. También a festivales de música, como el Rock in Río.

Cuando falta, se la echa de menos. «La noria es un clásico que no puede faltar. Es la panorámica de la feria que repetimos. Además ha cambiado muchísimo. Ahora es como un teleférico, no es como la clásica», indicó ayer Gloria Lorenzo mientras esperaba para subir con su hijo.

Esta pacense recuerda que, de pequeña, le gustaban los caballitos del tiovivo y añade que ahora las atracciones han cambiado mucho, pero no lo que suponen para los niños. «Hay más tecnología, más luces, pero mantienen la esencia de toda la vida».

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El tiovivo, los coches chocantes o el tren de la bruja siguen muy presentes en la feria, aunque han perdido peso respecto a atracciones más modernas. Ahora los niños tienen muchas alternativas como saltar en arnés en las camas elásticas, dar vueltas en una bola de plástico sobre el agua o superar obstáculos en una pista americana.

Los feriantes, sin embargo, aseguran que la crisis les ha golpeado más que la competencia. «Lo que pasa que hay poco dinero. No acaban de cuajar las ferias», se lamentaba Gregorio Río, responsable de unos coches chocantes y un tren de la bruja.

En cuanto a los adolescentes, siguen optando por los cacharritos más arriesgados. «A mi me gusta el Flip Fly», defendió ayer Lucía Vera, de 15 años. Se trata de un martillo de 24 metros. «Te empieza a girar boca abajo y da mucho miedo, pero está muy chulo». Su amiga Lourdes Élez prefiere el barco, todo un clásico. «Lo mejor es ir en las jaulas». Hay cosas en la feria que nunca cambian.

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