Espantaperros ya luce en Sevilla

La torre de Espantaperros, en el pedestal. /
La torre de Espantaperros, en el pedestal.

Amigos de Badajoz logra que el Ayuntamiento hispalense reconozca a esta torre en la estatua de Zurbarán

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

En la ciudad ya se sabe. Y ahora, también, en la capital de Andalucía. Cuando los Amigos de Badajoz emprenden una cruzada, salen victoriosos. Y han vuelto a hacerlo. Cargados de documentación han demostrado al Ayuntamiento de Sevilla que la torre que aparece en el pedestal de la estatua de Zurbarán no es la del Oro, como recogen los documentos oficiales, sino la de Espantaperros.

Fernando de la Iglesia, uno de los socios, encontró referencias en la prensa de los años 30 sobre esta estatua. Fue en el periódico El Liberal (19 de octubre de 1932) donde el escultor Aurelio Cabrera explica los relieves del pedestal. «En el frente del neto o alzado del pedestal, va un bajorrelieve reproduciendo un cuadro del 'Milagro de Casilda', y en los tres restantes, también en bajorrelieve, la puerta de la Macarena por Sevilla, la torre de Espantaperros por Badajoz y el escudo de Fuente de Cantos por donde nació».

Fernando de la Iglesia comentó este escrito a otro socio, Manuel Cienfuegos, que en una de sus visitas a Sevilla acudió a ver el monumento. Está ubicado en el corazón histórico, en la Plaza de Pilatos. A partir de ahí comenzaron a bucear y encontraron que toda la documentación oficial actual hacía referencia a que la torre que aparece es la del Oro. «Pero se puede diferenciar claramente porque la torre tiene adosado el edificio de La Galera», añade Cienfuegos.

Siguieron investigando, consultando periódicos de Sevilla, Madrid y Valencia, y libros. Y encontraron más errores. La mayoría de ellos proceden de un libro titulado 'El Monumento Público de Sevilla', de Mercedes Espiu. Las inexactitudes aparecían también en el catálogo oficial de monumentos que el Ayuntamiento sevillano tiene colgado en Internet y, de ahí, muchas páginas webs turísticas habían repicado los fallos. «Ahora lo complicado será que todas esas webs asuman estas rectificaciones», dice.

La asociación se puso en contacto con el Delegado del Área de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, quien les atendió y les derivó a los técnicos. Y en solo unos meses lo han conseguido. Esta semana el Ayuntamiento ha realizado los cambios en el catálogo de monumentos.

Otros errores

La Torre de Espantaperros es la equivocación más llamativa, pero no es la única.

En la ficha aparecía el Ateneo de Sevilla como promotor de la escultura, pero tampoco es cierto. La idea partió del poeta extremeño Enrique Real Magdaleno, catedrático de la Escuela de Comercio de Sevilla. Es cierto que el Ateneo buscó financiación, pero también lo hizo la Sociedad de Excursiones, el Centro Mercantil y la Unión Gremial de Sevilla. En Badajoz el pintor Adelardo Covarsí, amigo personal del escultor, se encargó de recaudar fondos.

También desde Fuente de Cantos o de Llerena aportaron financiación. «Fundamentalmente, podríamos destacar la comunidad extremeña en Sevilla como la más activa en la consecución del importe para la financiación, no solo en Sevilla, sino en diferentes lugares de la geografía Española», explica Manuel Cienfuegos. Esto también lo han cambiado en la ficha.

Enrique Real Magdaleno fue nombrado delegado en Sevilla del Comité Extremeño de la Exposición Iberoamericana de 1929 y la idea original era colocar la estatua frente al pabellón extremeño, en el parque de María Luisa. Los problemas de financiación retrasaron su inauguración hasta 1932 y en los años 50 la trasladaron a la plaza donde se ubica ahora.

Manuel Cienfuegos comenta otras curiosidades de la estatua, como que sirvió de molde para las que lucen en la plaza de San Andrés y Fuente de Cantos. El autor cedió el molde gratis. Los pedestales son distintos al de Sevilla. El de Badajoz lo hizo Antonio Zoido.

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