Cómo escoger colegio en Badajoz y no perder los nervios

Una familia pacense acude a la Comisión de Escolarización. :: HOY/Gráfico
Una familia pacense acude a la Comisión de Escolarización. :: HOY

Todos los años hay quejas por falta de plazas en los más demandados y casos en los que se descubre a familias que han hecho trampas | Los padres de niños de tres años deben elegir uno de los 35 centros de la ciudad

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Unas 1.300 familias de Badajoz tienen estos días en sus manos el anexo II de la solicitud de admisión en los centros docentes sostenidos con fondos públicos. Un folio lleno de casillas que hay que rellenar y que marcarán el futuro escolar de sus hijos. El proceso es estresante para muchas personas que temen no conseguir plaza en el colegio que quieren. Hay una serie de pasos que pueden seguir para no perder los nervios.

El proceso de este año arranca con una mala noticia para la ciudad, pero buena para las familias que deben escolarizar a sus hijos en el curso 2018/2019: hay menos niños. En 2015 hubo 1.341 nacimientos en Badajoz capital, 157 menos que el año anterior. Es decir, habrá menos demanda. Hay que tener en cuenta que en la ciudad hay 1.600 plazas en 35 colegios diferentes.

CONSEJOS BÁSICOS PARA ESCOGER COLEGIO

Informarse
Preguntar cuál suele ser la demanda del colegio que interesa. También con qué puntuación entró el último alumno el año anterior.
Calcular la puntuación que tendrá el niño
En la web 'Educarex' hay un simulador.
Elegir con realismo
Saber que con una puntuación baja, en un colegio con demanda, podría enfrentarse a un sorteo o quedarse fuera directamente.Indicar en la solicitud la segunda, tercera y cuarta opción para el niño y que sean realistas, que sean centros que no suelan agotar sus vacantes.
Ojo con las trampas
Los padres que se quedan fuera suelen investigar y denunciarlo. La Policía puede comprobarlo y el niño sería trasladado.

Pero aunque haya un descenso en el número de solicitudes, se esperan problemas. Los últimos años ya hubo menos peticiones que plazas en la ciudad, pero se dieron conflictos porque hay centros muy codiciados por los padres.

Es importante tener en cuenta esto. Acceder a un colegio que tradicionalmente tiene mucha demanda es mucho más difícil. Si no se cuenta con suficiente puntuación, la familia puede enfrentarse a un sorteo, tener que matricular al niño en la segunda, tercera o cuarta opción si es que tienen plazas, o incluso acabar en un centro que no estaba planeado.

No se puede prever la demanda de este año, pero cada curso suelen ser los mismos centros los que tienen problemas. El año pasado fueron 15 los que recibieron más solicitudes de las plazas que tienen. El récord lo batió los Maristas con 94 solicitudes para 75 plazas, pero fue incluso más complicado acceder al Virgen de Guadalupe, con 76 solicitantes para 50 vacantes. Los otros centros fueron el Enrique Iglesias (63 peticiones para 50 plazas), el Luis Vives (26 para 25), el Llera (54 para 50), el Enrique Segura Covarsí (51 para 50), los Salesianos (60 para 50), el Santa Teresa (52 para 50), el Oscus (33 para 25), el Juan Vázquez (58 para 50), el San Fernando (54 para 50), el Puente Real (57 para 50), el Luis de Morales (66 para 50), el Sagrada Familia (80 para 75) y el Lope de Vega (55 para 50).

El caso del año pasado, en el que se denunciaron trampas en los Maristas, acabó en los tribunales

San Roque es la zona más conflictiva. Esto se debe a que hay muchos niños nacidos en el Cerro Gordo y La Pilara y les corresponde este barrio hasta que se construya el colegio en la primera urbanización.

La puntuación

La clave es la puntuación. Cada solicitante debe aportar una serie de datos que le darán una valoración. En la web de la Consejería de Educación, Educarex, hay un simulador que permite a los padres saber qué baremo pueden conseguir en el proceso.

Un solicitante cuyo domicilio esté en la zona escolar del centro que pide tiene 8 puntos. También si sus padres trabajan en esta área, aunque, en caso de empate, valen más los puntos por domicilio que por lugar de trabajo. Si se pide centro en una zona limítrofe, son 5 puntos.

Además, se pueden sumar puntos por tener hermanos en el centro (4) o si los padres trabajan en el colegio (1). Por discapacidad del alumno se suman 3; si los padres tienen una discapacidad son 2; y por un hermano, 1. Pertenecer a una familia numerosa supone 1 punto y también se consigue esta valoración si el alumno sufre una enfermedad crónica que afecte al sistema digestivo, endocrino o metabólico y que exija una dieta compleja y un estricto control alimenticio. Los afectados deben presentar un certificado médico que lo acredite.

La renta de la familia también es un criterio de puntuación. Si los ingresos son iguales o inferiores al índice Iprem (actualmente 537,84 euros al mes) se añade un punto; y se logran 0,5 puntos si no se supera el doble del Iprem.

La gran mayoría de las familias solo tienen 5 u 8 puntos porque escogerán un centro de su zona escolar o cerca y no tendrán más puntuación ni por renta ni por enfermedades. Y son este tipo de familias las que tendrán problemas si optan por una escuela demandada. Normalmente los que tienen 8'5, 9 o más, entran directamente.

Los de 5 y los de 8 son los que se van a enfrentar al estrés estos días. Una práctica habitual es esperar a los últimos días del proceso. Se pueden presentar las solicitudes desde este martes 17 hasta el viernes 27 de abril. Algunos padres esperan hasta el último momento para tratar se saber cuántas solicitudes tiene el colegio que les interesa antes de entregar su papel.

Hay que tener en cuenta que hay escuelas que dan los datos sin problemas, incluso informan en su web, mientras que otras no lo dicen. También es importante preguntar con qué puntuación entró el último alumno de la lista el año anterior.

Un truco legal es que se puede presentar una doble solicitud. La familia puede entregar una petición en su primera opción (por triplicado según exige la normativa) junto con la documentación (la renta y el padrón es optativo porque se puede dar permiso al centro para comprobarlo). Si posteriormente decide que es mejor solicitar otro colegio, puede repetir el proceso y volver a presentar los papeles en otro lugar. Solo valdrá la última solicitud que presente, la más tardía.

Los sorteos de plazas

Si las familias con puntuaciones justas deciden arriesgarse con un colegio muy demandado, lo más probable es que se enfrenten a un sorteo. Estos suelen ser en junio. No todos los inscritos en un colegio con exceso de demanda tendrán que jugársela. Por ejemplo, un centro que tiene 50 plazas y recibe 74 solicitudes. 40 niños tienen 8,5 puntos o más, así que están admitidos sin problema. Quedan 10 plazas vacantes para 34 solicitantes, pero el sorteo tampoco es entre ellos. De los 34, 27 tienen 8 puntos y el resto menos. Esos quedan fuera. Entre los que tienen 8 puntos, además, hay 5 que los han logrado por la dirección de su trabajo. En ese caso, los que tienen 8 por su domicilio tienen prioridad sobre ellos, así que también quedan descartados. Finalmente se sortean las 10 vacantes entre 22 familias que están en igualdad de condiciones con 8 puntos por domicilio.

Una vez terminan los sorteos, comienza la época más conflictiva para las familias que no han logrado plaza. Muchas protestan y piden que se abran más plazas en el colegio que tienen como primera opción. De hecho, hay solicitantes que confían, desde que comienza el proceso, en que la escuela que quieren cuente finalmente con más vacantes. Es muy arriesgado. Nada puede descartarse, pero en los últimos años la Consejería de Educación ha rechazado curso tras curso abrir nuevas aulas o ampliar la ratio en Badajoz. Prefieren reubicar a los menores en los colegios donde hay vacantes.

Una vez agotadas las opciones, los niños deben ir a otro centro. Por eso desde Educación siempre insisten en que los padres rellenen todas las opciones en la solicitud. Además del colegio principal, se pueden poner otras cuatro opciones, pero no todos lo hacen. Esos nombres son vitales para poder reubicar a los menores que lo necesiten. También es importante no poner segundas y terceras opciones que tradicionalmente sean muy demandadas. No sirve indicar, por ejemplo, de primera opción los Maristas y de segunda los Salesianos porque difícilmente se accederá a este centro como segunda opción dado que no suelen quedar vacantes.

Por último, la lista de espera se mantiene vigente hasta el 31 de diciembre. Es decir, aunque un niño empiece el curso en un colegio, si hay vacante en el que pidió en primera opción por alguna razón, puede entrar posteriormente.

La razón de las vacantes suele ser que se detectan trampas en el proceso de admisión, en las puntuaciones. Si es así, Educación traslada a los niños de las familias que cometieron la infracción a otro centro. En los últimos años se han detectado estos casos porque los propios padres afectados, los que se quedan fuera, investigan y denuncian las trampas de los otros. Por eso es muy arriesgado.

El año pasado tres niños fueron expulsados de los Maristas por la acusación de otras familias. Los afectados recurrieron a los tribunales y pararon el proceso y ahora esas familias conviven todas en el centro mientras la justicia resuelve el enfrentamiento.

La trampa más común es falsificar el domicilio del niño. Por ejemplo, empadronarlo en la casa de los abuelos. Esta práctica es fácil de detectar porque se piden facturas a los padres u otro documentos y queda acreditado el engaño. La Policía Local incluso puede investigar y hablar con los vecinos. También se han detectado certificados médicos fraudulentos para lograr 1 punto por enfermedad del sistema digestivo, declaraciones de la renta incompletas o direcciones fraudulentas del trabajo.

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