La Confederación descarta volver a usar glifosato pese al permiso de la UE

Zona del río donde se aplicó el glifosato en el mes de mayo. :: hoy/
Zona del río donde se aplicó el glifosato en el mes de mayo. :: hoy

En mayo usó este herbicida para atacar el nenúfar mexicano pero la alarma social generada ha llevado al organismo a explorar otras soluciones

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha decidido no volver a usar el glifosato para luchar contra el nenúfar mexicano, la planta que coloniza el tramo urbano del río a su paso por Badajoz. Así lo ha confirmado pese a que la Unión Europea acaba de autorizar el uso de este herbicida durante cinco años más, hasta diciembre de 2022.

«Hemos descartado su utilización aunque sea legal por la alarma social que generó», explican desde el organismo de la cuenca. Este fitosanitario, que ha sido respaldado por 18 Estados miembros, cuenta con el rechazo frontal de los ecologistas.

La CHG lo utilizó de manera experimental el pasado mes de mayo. Entonces, se aplicó glifosato en dos manchas del río. Se hizo en muy pequeñas dosis y rociando el herbicida sobre la superficie de la hoja flotante del nenúfar mexicano (esta planta se enraíza en el lecho del río) para no dejar rastro en el medio acuático.

Sin embargo, estas pruebas se interrumpieron ante las críticas que generó el uso del glifosato. La Agencia para la Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasificó en 2015 este fitosanitario como «probablemente cancerígeno». Pero esta es una cuestión controvertida, toda vez que las pruebas científicas de la Agencia Química de la UE (ECHA) muestran que no cumplen los criterios para clasificar el glifosato como cancerígeno.

En Extremadura, la Asamblea aprobó en marzo del año pasado una resolución para pedir a la Junta que prohibiese el uso de esta sustancia. Si bien, por el momento el Gobierno regional no ha llevado a cabo la restricción.

La Confederación ha querido quedarse al margen de esta polémica y descarta volver a experimentar con el herbicida. Ahora está centrada en estudiar otras posibilidades, que no ha querido de momento avanzar, porque se están haciendo ahora las primeras investigaciones.

El fin último es intentar acabar con una planta que ocupa entre 20 y 30 hectáreas del tramo urbano del río y que, junto con el camalote, son las dos especies invasoras que más amenazan al Guadiana. Los métodos empleados hasta ahora como las mantas para evitar que la luz favoreciese el crecimiento o su retirada con máquinas no han dado resultados.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos