Badajoz pierde población por segundo año consecutivo

Badajoz pierde población por segundo año consecutivo

Solo los nuevos barrios como el Cerro Gordo, La Pilara o el Cuartón Cortijo suman vecinos, pero Badajoz ha perdido 650 residentes en 2 años

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Se acabó la resistencia pacense a la caída de población. Durante los años de la crisis Badajoz ha desafiado la estadística y, a pesar de la marcha de los extranjeros, había logrado seguir sumando vecinos en su padrón municipal. En 2016 se cortó esta tendencia y 2017 ha confirmado que a la capital pacense también le toca restar.

A 1 de enero de 2018 Badajoz suma 152.340 vecinos según las cifras del padrón municipal. Eso supone 142 menos que hace un año y 653 menos que a principios de 2016, cuando cambió la tendencia. Desde el año 2000, cuando perdió habitantes, la capital pacense ha ido ganando vecinos salvo en 2011, cuando la tendencia se estancó, pero continuó después al alza.

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En 2015 todo paró. Badajoz solo sumó 145 vecinos debido a la caída de extranjeros. Es una tendencia nacional debido a que muchos han decidido marcharse a otros países o a sus naciones de origen al no encontrar oportunidades laborales en España. En 2016 el parón de crecimiento se convirtió en recesión y la capital pacense terminó el año con 514 vecinos menos. En 2017 ha perdido otros 142. Al menos, la caída es menor. Supone un 0,14% menos frente al 0,33% del año anterior.

San Roque sigue siendo el barrio con mayor población con 14.766 vecinos y además crece

La pérdida de vecinos afecta prácticamente a todas las zonas de la ciudad. Hace unos años el Casco Antiguo era el barrio que más residentes restaba mientras que los más grandes, como Valdepasillas o San Fernando, seguían creciendo. En la actualidad el retroceso de población afecta a casi todos los núcleos importantes de la ciudad. Solo los barrios más nuevos, los que surgieron con las llamadas viviendas de 60.000 euros, siguen ganando residentes, y además con fuerza.

El caso más llamativo es el del Mirador del Cerro Gordo. El barrio cuenta ya con 11 años, pero ha sido en los últimos 5 cuando ha duplicado su población hasta sumar un total de 4.737 vecinos. Ya supera a zonas como Antonio Domínguez, Suerte de Saavedra el Cerro de Reyes.

Solo en el último año el padrón del Cerro Gordo ha sumado a 275 personas. Ningún barrio pacense cuenta con un crecimiento similar. Detrás de este fenómeno hay varias explicaciones. La crisis ralentizó la venta de viviendas en esta zona, pero en la actualidad hay muchos jóvenes que se han animado a buscar casa en esta zona porque los precios son accesibles. En otros casos los residentes llevaban tiempo viviendo en la zona, pero no estaban empadronados. El centro de salud ha hecho que muchos se animen a regularizar su situación.

Más medios para el Cerro

El tercer factor que hace crecer este barrio son los nacimientos. Dar un paseo por el Cerro Gordo es ver carritos y jóvenes embarazadas. «Aquí hay muchas familias jóvenes y eso es lo normal. Yo creo que de cero a nueve años hay un millar de niños», explica Antonio Osorio, presidente de la Asociación de Vecinos del Cerro Gordo. Sus residentes, matiza, se sienten orgullosos del empuje de su barrio, pero echan de menos más infraestructuras. «Apenas hay nada para los niños. No tenemos una sede donde poder organizar talleres o cursos. Y salir del barrio no es fácil para las familias, no está cerca. Necesitamos un local donde poder organizar cosas».

Su mayor cuenta pendiente es el colegio, que ya está aprobado, pero para los vecinos va demasiado despacio. Osorio también reclama más inversiones por parte del Ayuntamiento pacense. «En 11 años han invertido en una pista multideporte en el barrio. Nada más, y pagamos un alto precio de IBI. Es injusto que no contemos con más inversiones en este barrio», concluye el presidente, que anuncia que están estudiando movilizarse por esta razón.

Junto con el Cerro Gordo, hay otras zonas de similares características que igualmente crecen, aunque son núcleos mucho más pequeños. Son el Cuartón Cortijo (con 690 vecinos) o La Pilara (858).

Frente a estos nuevos barrios, los más tradicionales sí sufren la caída de vecinos. Pero hay una excepción: San Roque. El barrio más grande de la ciudad, con 14.766 residentes, mantiene su población aunque solo por sumar 21 residentes. San Fernando mantiene la segunda posición respecto a población, pero en 2017 perdió 67 vecinos.

El bronce es para Santa Marina que permanece estancada con 10.967 empadronados, seguida por el Casco Antiguo, en caída libre en los últimos años aunque en este ejercicio solo resta 12 residentes, una cifra positiva para un núcleo castigado por al despoblación. Pardaleras continúa la lista con 9.010 vecinos, y Valdepasillas se queda con 5.854 con la mayor caída del año al perder 115.

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