La carretera de los 10 accidentes y 6 muertos

GRÁFICO: Siniestros en la EX-209/Gráfico
GRÁFICO: Siniestros en la EX-209

Los tres fallecidos en Novelda ahondan la siniestralidad de la intercomarcal que une Badajoz con Mérida por Montijo

Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

Cuesta encontrar treinta kilómetros tan siniestros como los que van desde Badajoz a Montijo por la EX-209. Diez accidentes con seis muertos y más de veinte heridos en algo menos de tres años es el balance de una carretera sobre la que se acumulan las desgracias.

A la EX-209 se la conoce como «la carretera de los pueblos nuevos» y tiene su origen en el camino que se trazó con el Plan Badajoz para que llegaran los colonos a los poblados. Nace en la rotonda de Gévora de la carretera de Cáceres y muere en la entrada a Mérida, junto al cruce de la autovía con el Centro Regional de Transportes.

Desde Gévora hasta Torremayor serpentea por una vía estrecha, sin arcén y con curvas pronunciadas por una orografía que salva arroyos, canales de riego, la vía del tren y parcelas de regadío. La actividad agraria y las obras del AVE la llenan de tractores y camiones en algunos puntos conflictivos.

Miguel Ángel Martínez trabaja de comercial, vive Montijo y cuenta lo que todos en la comarca, que transitarla con mucha prudencia. Pasa cada día por la EX-209, bien en dirección a Badajoz o a Mérida y aconseja una conducción reposada a la hora de adelantar porque no hay margen de error.

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Entre los diez siniestros registrados en los últimos años figuran seis choques frontales. «Sales de una curva, enciendes el intermitente, te pones a adelantar y te viene otro de frente o te estampas con el que frena para salir por los laterales».

En el kilómetro 23, por ejemplo, los vehículos tienen que parar en seco para acceder a Pueblonuevo del Guadiana, y tres kilómetros más allá hay una sucesión de curvas bastantes pronunciadas. En esa zona se salió de la vía un coche hace dos años. Dejó un muerto y un herido. Y aquí fue también el choque entre el vehículo y el camión que acabó esta semana con la vida de la familia de Guadiana del Caudillo.

El ‘scalextric’ continúa hasta el kilometro 35, junto al centro de salud de Montijo. Los coches llegan paralelos al canal de riego, pero antes hay que pasar por varios caminos rurales de los que entran y salen vehículos constantemente. Hay un cartel de advertencia, la vía sigue sin arcén y la espesa vegetación casi se mete dentro del asfalto.

Cerca de Montijo hubo un choque frontal con tres heridos a principios de año, y una salida de vía en verano de 2015. Hay que sortear también los peligrosos cruces con la carretera de Guadiana del Caudillo. Sin isletas ni espacio para maniobrar, todo el que entra y sale en dirección Guadiana tiene que encomendarse para que el que viene por detrás a 90 kilómetros por hora se percate de la maniobra.

Precisamente el pasado miércoles cumplió el plazo para que las empresas interesadas presentaran su oferta en la Junta de Extremadura para la obra de ensanchamiento de este tramo. La Administración regional tiene previsto gastarse en los próximos meses 1.168.000 euros en mejorar la seguridad. El vial que llega hasta Guadiana es un camino asfaltado muy estrecho en el que casi no caben dos coches cuando se cruzan.

La EX-209 cruza Montijo por completo y reaparece de nuevo en dirección a Torremayor. Mejora el firme en una larga recta sin cunetas.

La situación cambia por completo en Torremayor, desde allí hasta Mérida se convierte en una verdadera carretera regional. Buen firme, arcenes amplios, casi sin curvas y visibilidad absoluta gracias a la obra de 2010. Costó más de doce millones de euros y permitió adecuar la calzada al volumen de tráfico que registra. A pesar de las quejas vecinales por el rodeo provisional que debían dar para ir a Mérida y de que la obra se prolongara más de lo previsto por la aparición de una necrópolis romana, no es casualidad que en este tramo ensanchado no se haya registrado ningún accidente grave en este tiempo.

La DGT incluye la EX-209 en el listado de los puntos negros y los alcaldes de los poblados llevan años pidiendo su reforma porque no soporta el volumen de tráfico pesado que mueve y el constante paso de los vecinos que van a Badajoz o Mérida.

El asfaltado del Badén de Talavera por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha aliviado el tránsito porque se utiliza como vía alternativa, pero resulta insuficiente.

La situación se complica, sobre todo en verano, con la campaña de la fruta, que llena las explotaciones de trabajadores y hace que las centrales saquen sus cosechas en camiones. «Ya no es tan estacional como antes, ahora hay camiones y tractores durante todo el año, pero en verano hay más horas de luz».

De esa misma opinión es su compañero José Ángel Sánchez. Agradece además que muchos caminos rurales que comunican los regadíos se hayan asfaltado y mejorado para que pueda circular mejor el tráfico pesado. «Todo lo que sea quitar vehículos grandes de esta carretera es seguridad para los que vamos en coche».

No son los únicos conductores que alertan sobre la difícil convivencia entre los tractores, los camiones y los turismos en una carretera intercomarcal diseñada para poco tránsito.

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