Una calle de Ronda Norte lleva ocho años cortada

Un vecino camina junto al área clausurada desde 2009. :: casimiro moreno/
Un vecino camina junto al área clausurada desde 2009. :: casimiro moreno

La obra de un edificio quedó paralizada, por lo que parte de la vía se quedó sin acera y no hay fecha para que se instale

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Hace ocho años que los vecinos de la calle Esteban Sánchez no pueden recorrer esta vía sin dar un rodeo. La obra de un edificio en esta zona de Ronda Norte quedó parada por la crisis inmobiliaria y la urbanización nunca se terminó. Ahora reclaman poder caminar por su calle con normalidad.

El problema está en el Edificio Nilo. Este inmueble está dividido en tres bloques, aunque están unidos. Los pisos del primer bloque se vendieron durante la expansión de la Ronda Norte, pero en 2009 la obra quedó parada y los dos otros edificios no llegaron a terminarse. De hecho durante un tiempo estuvieron coronados por una grúa que permanecía parada.

Para los residentes de la zona el mayor problema no era el esqueleto de hormigón en el que se convirtieron dos de los tres bloques, sino la calle. La obra se paró dejando la acera sin urbanizar, cerrada al paso de los peatones y con herramientas, casetas de obra e incluso maquinaria abandonadas.

La situación mejoró, según relatan los afectados, en 2015 cuando se terminó de construir el segundo bloque de viviendas y se puso en venta. Entonces se urbanizó parte de la acera y se limpió la zona de maquinaria y restos de obra. Sin embargo, desde entonces, se mantiene vallada la zona del tercer bloque de viviendas, por lo que los vecinos siguen sin poder completar su calle. No hay fecha para que se remate por completo el inmueble que comienza a presentar signos de abandono como persianas rotas y vegetación en las zonas comunes.

«Es una pena verlo así, pero no podemos esperar a que se vendan los pisos porque podemos hablar de años. Ya es mucho tiempo y los responsables deberían arreglar la calle. No es culpa del resto de vecinos, de los dos bloques que sí se han vendido, que se parase la obra. Cualquiera tiene derecho a tener acera en su calle y parece que nosotros no tenemos ese derecho», se queja José Luis Ávalo, residente en Ronda Norte.

Al estar sin acera los vecinos se han acostumbrado a caminar por un trozo de calzada sin urbanizar donde se abre un improvisado camino entre la hierba y la tierra. Cuando llueve, relata Ávalo, se llena de barro y muchos residentes optan por bajar y caminar por la carretera, con el riesgo que supone.

Esta también es la opción que utiliza, vecina de Ronda Norte, porque la mayor parte de las veces que sale a pasear por la zona va con el carrito de bebé, con su hijo Carlos, de 18 meses. «Con el cochecito no me meto por ahí. Se te para, se te hunde. Así que miro que no pasen coches y voy por la carretera acelerando porque la otra opción es dar un gran rodeo. La verdad es que es una lástima que esté así», se lamenta esta pacense que se sorprende al saber que lleva ocho años en ese estado. «Yo llevo unos meses en el barrio. Cuesta creerlo ¿Entonces no van a poner acera nunca?».

Otra queja repetida por los vecinos de Ronda Norte es el mantenimiento de los solares. La crisis inmobiliaria no solo frenó esta obra sino que dejó muchos huecos en forma de parcelas en este barrio. «En verano se incendian, hay suciedad, la vegetación crece. Estamos cansado de quejarnos y de llamar para que los arreglen y nada», denuncia María del Pilar Bueno, vecina de la zona.

Esta residente espera, como otros muchos, que la puesta en marcha del Palacio de Justicia sirva para reactivar esta zona de San Roque. Su esperanza es que las viviendas se vendan y Ronda Norte se revitalice con la llegada de los nuevos juzgados de Badajoz.

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