El bebé atrapado en el ascensor, un caso excepcional, según los expertos

López muestra lo estrechas que son las rendijas de las puertas/Pakopí
López muestra lo estrechas que son las rendijas de las puertas / Pakopí

«Es muy poco frecuente que haya atrapados en los ascensores»

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Se trata de un incidente poco frecuente. Así de claro lo tienen los expertos en ascensores, que apuntan que los casos de accidentes en ascensores son muy poco habituales en Badajoz y, en general, en el país. Se refieren al caso del bebé de 16 meses que el miércoles pasado tuvo que ser rescatado por los bomberos pacenses en un elevador de un bloque de viviendas de la calle Castillo Puebla de Alcocer. La niña tocó la puerta cuando se abría y su brazo quedó atrapado entre la cabina y la pared.

Desde la Asociación Empresarial de Ascensoristas de Extremadura (Asemaex) señalan que las estadísticas muestran que hay muy pocos incidentes relacionados con ascensores a pesar de ser un medio de transporte muy utilizado. Señalan, de hecho, que España es uno de los países europeos que más uso hace del ascensor al contar con muchas viviendas en vertical. Sin embargo, los incidentes son muy limitados. Afirman que el nivel de seguridad es muy alto.

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Lo confirma Iván López, responsable de mantenimiento de la empresa extremeña Omicron, que se encarga de la instalación y el mantenimiento de todo tipo de ascensores. «Cuando la puerta se cierra, la rendija que queda es de 5 milímetros, por lo que es muy difícil quedarse atrapado». López señala que fue posible, en el caso de un bebé, por ser su brazo de pequeño tamaño y porque las lamas que conforman la puerta se debieron combar.

Sin embargo insiste en que se trata de un caso aislado. Para liberar a la niña, los bomberos tuvieron que utilizar una herramienta hidráulica de gran potencia, ya que en estos casos el ascensor queda bloqueado para impedir más daños. El filo interior de las lamas es cortante y si la cabina se mueve, puede causar heridas. No fue el caso de la menor porque los agentes del Servicio Municipal de Extinción de Incendios pudieron desplazar unos centímetros el compartimento y rescatarla. Resultó ilesa.

Medidas de seguridad

En el futuro, que se den este tipo de casos será aún más difícil. Esto se debe a que la normativa de seguridad cambia en septiembre. Desde entonces, la ranura entre las lamas de la puerta de los nuevos ascensores que se instalen solo podrá ser de 4 milímetros.

La nueva normativa también dificultará accidentes durante el cierre de las puertas. En la actualidad hay dos tipos de protecciones. En algunos elevadores hay una célula fotovoltaica que detecta el paso de los ocupantes. Es un punto a ambos lados que, al sentir que hay un obstáculos, impide que las puertas se cierren. En otros ascensores, sin embargo, la célula ocupa toda la altura de la puerta. Esto permite, por ejemplo, que detecte a los perros al pasar. Actualmente es común que pasen por debajo del sistema de seguridad y, al no detectarlos, pueda atraparlos o sus correas, por lo que pueden sufrir daños.

Desde septiembre los ascensores de nueva instalación deberán contar con este segundo tipo de sistema de seguridad. Eso sí, esto no protege a los usuarios al salir del elevador como fue el caso de esta semana en Badajoz.

Iván López insiste en que hay pocas situaciones de peligro, pero recuerda una serie de precauciones a tener en cuenta. La principal es no hacer un mal uso del elevador. Por ejemplo, no saltar o hacer movimientos bruscos durante el viaje. Los ascensores funcionan por impulsos magnéticos y un movimiento muy brusco puede descolocar los imanes y averiar el aparato.

El responsable de mantenimiento de Omicron también recomienda que los niños no viajen solos, no manipular los controles y proteger el ascensor en caso de mudanza  para que no sufra daños. López señala que en los edificios donde hay muchos pisos de alquiler se nota mayor deterioro de los aparatos porque los traslados de muebles hacen sufrir bastante a estas instalaciones.

Por último, señalan estos expertos, son fundamentales las revisiones periódicas. Muchas comunidades de propietarios cuentan con un servicio de mantenimiento y un seguro, ya que es obligatorio. Se trata de visitas que deben realizar técnicos una vez al mes para ir comprobando distintos sistemas.

Sin embargo, hay bastantes casos en los que se olvidan de otro tipo de revisiones. La legislación actual obliga a los que tengan ascensor a contratar una revisión externa de unas empresas llamadas OCA (Inspecciones de Aparatos Elevadores). Es el equivalente a la ITV en los coches y debe realizarse cada 2, 4 y 6 años dependiendo del tipo de ascensor y la cantidad de vecinos que lo usan. Es común que las comunidades de propietarios no realicen estos controles por dejadez, lo que supone un peligro.

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