Bares y vecinos del centro de Badajoz negocian para cerrar la guerra por el ruido

Ambiente este fin de semana en San Juan durante la Noche en Blanco. / PAKOPÍ

Los locales y los residentes de la zona están hablando por su cuenta para consensuar un código ético que reduzca las molestias que soporta el Casco Antiguo

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

El Carnaval, la Feria de San Juan, la Noche en Blanco. Cada vez que hay un evento en la ciudad, se recrudece la guerra entre los bares y los vecinos del Casco Antiguo que se quejan del ruido. Los primeros velan por sus negocios mientras que los segundos piden medidas para reducir las molestias que soportan por convivir con muchos locales de ocio en unas pocas calles. Para intentar acabar con este conflicto, varios colectivos de residentes en la zona están negociando con los empresarios para llegar a un pacto.

Las conversaciones se están dando al margen de las administraciones públicas. Han sido los propios vecinos y los hosteleros los que han comenzado a negociar. Su objetivo es firmar un código ético que los bares se comprometerían a cumplir. Los locales que entrasen en este pacto estarían identificados en el exterior como colaboradores con los vecinos. Entre otras medidas, prometerían cumplir la ley, formar a sus trabajadores para evitar que hagan ruido, por ejemplo, al desmontar los veladores, limpiar el entorno o tratar de concienciar a los clientes para que no molesten a los vecinos al entrar y salir de los locales.

Puntos básicos del acuerdo

1
Los bares deben cumplir la legislación vigente en materia de ruido.
2
Deben colaborar en la limpieza de la zona y los portales anexos a sus locales.
3
Formarán a sus empleados en materia de protección ambiental.
4
Las basuras y los veladores se recogerán de forma silenciosa y no ensuciarán el entorno.
5
Los bares concienciarán a sus clientes para que no hagan ruido en la calle.

Los colectivos que representan a los vecinos en estas negociaciones son la Asociación contra el Ruido Espantaperros, que agrupa a los vecinos del centro más afectados por los bares, por ejemplo, los que viven en el entorno de San Juan, y SOS Casco Antiguo. La iniciativa por parte de los locales la lleva la Confederación Empresarial de Extremadura (Cetex).

Luis Pacheco, de SOS Casco Antiguo, explica que su objetivo no es castigar a los bares sino distinguir a los locales que incumplen la normativa de los que no. «Los que no cumplen la ley, los que cierran a las seis de la mañana y dejan las puertas abiertas toda la noche haciendo ruido, son competencia desleal para los que sí cumplen la ley».

Protocolo para las fiestas

Por su parte, Antonio Martínez, de Cetex, asegura que han estado dispuestos a negociar desde el principio. Ellos elaboraron un primer borrador del código ético, los vecinos les pidieron unas mejoras y las han aceptado, destaca. Martínez también indica que estarían dispuestos a consensuar la ampliación de horario durante los eventos, por ejemplo, solicitarlo durante fiestas como la Noche en Blanco, pero ceder en otras como Almossassa. En todo caso este hostelero pide que haya un protocolo para saber a qué atenerse. No quieren la misma incertidumbre que en las últimas citas en las que no han sabido si podrían cerrar más tarde hasta horas antes de la fiesta.

Los hosteleros proponen negociar también las horas de ampliación durante los eventos

Para ello piden que se impliquen las administraciones, especialmente el Ayuntamiento. Este también es el caso de la Asociación Espantaperros, que ha pedido a la Junta de Extremadura que clarifique en qué eventos se debe ampliar el horario, ya que se considera que es un derecho para casos extraordinarios.

En general todos los implicados piden claridad, es decir, sentarse con las administraciones y saber cómo solucionar el conflicto de los eventos en lugar de formar una guerra cada vez que se aproxima una fiesta en la ciudad.

José María Iglesias, de la Asociación contra el Ruido Espantaperros, insiste en que esta lucha de los residentes de la zona no es una cuestión de ruido, sino de salud. La Organización Mundial de la Salud no recomienda que el sonido supere los 40 decibelios durante la noche para que las personas puedan descansar. La ley establece un límite de 45. Los vecinos de esta agrupación han realizado mediciones en sus domicilios y los niveles se superan ampliamente.

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El objetivo final de los colectivos como Espantaperros y SOS Casco Antiguo es que se persiga con más fuerza a los bares que incumplan la ley y que exista un esfuerzo por parte de las administraciones para desconcentrar la zona de locales de ocio, es decir, que no estén todos en unas pocas calles, sino que se dispersen. Por el momento darán el paso de lograr que los hosteleros, al menos los asociados a Cetex, firmen el código ético.

Hay varios puntos importantes del acuerdo. El principal es que los locales cumplan la ley. Respeten los horarios, estén insonorizados y cumplan con ciertas condiciones como renovar los limitadores de potencia y sonómetros de sus equipos de música, ya que algunos son antiguos o defectuosos.

Los vecinos también piden a los bares que limpien los portales cercanos a sus locales, que no tiren sus basuras fuera de horario o no hagan ruido al moverlas. También que respeten el número de mesas en los veladores y limpien las aceras donde hay terrazas. Todos los bares que participen mostrarán un cartel públicamente que indique que forman parte de este código ético y que vigilan para cumplirlo.

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