«No estáis solos, ¡Viva España!»

Un paracaidista del Ejército del Aire desciente con una bandera de España:: AMPARO GARCÍA

Más de 7.000 personas apoyan el acto por el Día de la Hispanidad en Badajoz

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

El acto del Día de la Hispanidad en Badajoz contó con más público y más banderas que nunca. Más de 7.000 personas arroparon a los militares de la Base Aérea de Talavera encargados del evento de ayer en Valdepasillas, y los gritos más repetidos fueron: «Viva España», «Yo soy español, español y español» y «No estáis solos». Esto último dirigido, especialmente, a la Policía Nacional y la Guardia Civil. La situación actual en Cataluña convirtió lo que suele ser una cita casi rutinaria en la capital pacense en un homenaje a las fuerzas de seguridad del Estado.

Una hora antes del acto, a las once de la mañana, el ambiente ya estaba caldeado en Sinforiano Madroñero. Algunos desayunaban su tostada de tomate con la bandera de España a modo de capa y otros la sacaban de la bolsa de plástico y le quitaban el precio porque acababan de comprarla, pero poco a poco cientos de personas iban luciendo la rojigualda.

El acto comenzó con la puntualidad militar que se espera. Antes, los soldados del Ala 23 ya habían colocado las bandas reflectantes en la Plaza José Luis Herrera Pombo para que los paracaidistas y los aviones viesen con claridad el objetivo. Desde el aire un avión militar lanzó tres testigos para comprobar la fuerza del viento.

Llegó el momento de empezar. Entraron en la plaza los estandartes y sonó el himno de España. Al término, sonaron los primeros 'vivas' y los asistentes comenzaron a corear «¡Yo soy español, español, español!» mientras agitaban cientos de banderas. Las había en palos de escoba, en otro tipo de mástiles improvisados o simplemente como capas. Todas iguales. Solo una Cruz de Borgoña, más conocida como bandera Requeté, rompió la unidad de la rojigualda.

El coronel jefe de la base Aérea de Talavera pasó revista a las tropas. A continuación tomó la palabra la presidenta del Club Deportivo Santa Teresa, María Jesús Vega, que fue la encargada, junto con la capitana del equipo, Estefanía Lima, de ofrecer una glosa. Cada año se invita a un civil y en esta ocasión el ejército quiso homenajear el esfuerzo de este club de fútbol femenino que milita en primera división y ha recibido la Medalla de Extremadura. La deportista quiso ensalzar el trabajo de los soldados y les dio las gracias. Uno de los detalles es que esta, y el resto de las comparecencias, fueron traducidas al lenguaje de signos por una interprete.

Asistentes a los actos por el Día de la Hispanidad:: PAKOPÍ
Asistentes a los actos por el Día de la Hispanidad:: PAKOPÍ

Salto a 1.200 metros

A continuación llegó el momento de los grandes protagonistas del día que ayer fueron el cabo primero Zaldívar y el cabo Rivas, del Ala 23. Fueron los paracaidistas encargados de lanzarse desde 1.200 metros sobre la plaza. El primero realizó acrobacias formando una espiral con humo y el segundo descendió desplegando una bandera de España de 54 metros cuadrados y 15 kilos de peso. Clavaron el salto aterrizando en el punto exacto junto al mástil de la bandera y se llevaron la ovación de los miles de asistentes. Uno entre el público dijo: «El próximo aterrizaje en las Ramblas de Barcelona» y provocó una carcajada general.

Tras el izado de la bandera tomaron la palabra las autoridades. Tanto el alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, como el coronel jefe de la Base Aérea incluyeron referencias a la situación actual, pero fue la delegada del Gobierno en Extremadura, Cristina Herrera, la más contundente con Cataluña al asegurar que «nadie va a consentir romper España».

El acto se cerró con el homenaje a los caídos y dos pasadas de dos cazas F-5. Las tropas se marcharon y los pacenses volvieron a gritar: «No estáis solos».

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