El alcalde que quiere ser funcionario de la Diputación de Badajoz

Antonio Pozo en el último pleno de la Diputación. :: /CASIMIRO MORENO
Antonio Pozo en el último pleno de la Diputación. :: / CASIMIRO MORENO

El regidor de Guadiana del Caudillo, que también es diputado, opta a una plaza de técnico superior jurista en la institución

ROCÍO ROMERO

Hay un alcalde de la provincia de Badajoz que quiere ser funcionario de la Diputación. Y no es uno cualquiera. Es el mismo que tiene abierto un duro enfrentamiento con el presidente de la institución provincial, Miguel Ángel Gallardo, porque se niega a cambiarle el nombre a su pueblo: Guadiana del Caudillo. En medio de la polémica por la revisión a la que está obligando Gallardo a cuenta de la Memoria Histórica, el alcalde del PP, a la sazón diputado de la Diputación, quiere convertirse en funcionario provincial.

Así aparece en el listado de admitidos y excluidos a dos plazas de técnico superior jurista de la institución provincial, un proceso en el que participan 130 personas y otras 15 han sido rechazadas. Los solicitantes tendrán que hacer tres exámenes.

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Antonio Pozo se graduó el año pasado en Derecho por la Universidad Antonio de Nebrija, en la modalidad de semipresencial, y actualmente cursa el máster de abogacía, del que se examinará en marzo.

Pozo niega tener ventaja sobre el resto de solicitantes por ser diputado. Es más, cree que el enfrentamiento abierto con el presidente puede jugar en su contra. O, incluso, la disputa que mantuvo con la Junta de Extremadura a la hora de independizar su pueblo de Badajoz. Según Antonio Pozo, el presidente del tribunal de esta plaza, Alejandro Mendoza, era el secretario general de la consejería de Agricultura en 2011 y este firmó un informe en contra de la segregación de su municipio de Badajoz. El argumento de la Junta fue, precisamente, que el nombre de Guadiana del Caudillo contravenía la Ley de Memoria Histórica y que no podían autorizar la independencia con esa denominación.

Por todo esto, cree que sus relaciones con la política más bien le perjudican en lugar de beneficiarle a la hora de lograr la plaza. Aunque considera que «si como Gallardo dice, los tribunales son imparciales, tengo las mismas oportunidades que los demás. Estaré ahora para ver cómo son los procesos».

En caso de lograr esta plaza, Antonio Pozo tendría que abandonar el escaño que ocupa en la Diputación por el PP dado que es incompatible ser representante político y funcionario de la misma administración a la vez. También tendría que renunciar a la dedicación total que percibe por su labor de alcalde de Guadiana del Caudillo, donde cobraría una dedicación parcial. Pero, aun así, cree que le compensa competir por este puesto de trabajo para toda la vida.

Antonio Pozo se convirtió en alcalde de su pueblo hace diez años y, además de haber logrado la independencia de Badajoz, mantiene un enfrentamiento con Gallardo a cuenta de la Memoria Histórica. «Mi relación con Gallardo es bastante mala», reconoce.

La bandera de Gallardo

Gallardo ha convertido la Memoria Histórica en su bandera al frente de la Diputación y está obligando a los municipios a que retiren los vestigios si quieren percibir subvenciones provinciales. Ya está enviando a los alcaldes las cartas con las fichas elaboradas por el comité de expertos provincial de lo que deben eliminar.

Sin embargo, Antonio Pozo defiende que su pueblo se llame Guadiana del Caudillo. Esta localidad ha sido la primera de España en elaborar su propio catálogo de vestigios, del que hay 81. El estudio lo hizo obligado por sentencia judicial. Pozo presentó querellas criminales por amenazas y coacciones y prevaricación contra Gallardo por la posibilidad de que le retiren las subvenciones. Se archivaron en primera instancia, pero las ha recurrido al TSJEx.

A su vez, Antonio Pozo ha denunciado a seis pueblos a la comisión de expertos para que retiren mausoleos en los cementerios en memoria del bando republicano. También a Villanueva de Serena, pueblo gobernado por Gallardo desde 2003, por la placa y el nombre del campo del estadio, el Romero Cuerda, que fue alcalde franquista.

Hace un año, además, el pleno de la Diputación reprobó a Antonio Pozo por asistir y recibir una distinción de la Fundación Francisco Franco durante una cena. Ese pleno fue muy polémico dado que el veterano dirigente socialista Ramón Ropero llamó «fascista» a Pozo y este le replicó: «Fascista tú, muérete ya». Pozo le pidió disculpas telefónicas posteriormente y Ropero se las aceptó.

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