Absuelven a tres personas acusadas de ocupar ilegalmente una vivienda en Badajoz

El inmueble ocupa el número 8 de la calle Virgen de la Soledad. /HOY
El inmueble ocupa el número 8 de la calle Virgen de la Soledad. / HOY

El juez considera probado que en marzo de 2014 hicieron uso del inmueble sin autorización, pero descarta el delito porque estaba en ruinas

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Tres personas que habían sido acusadas de ocupar ilegalmente una vivienda en la calle Virgen de la Soledad de Badajoz han quedado absueltas de los cargos que se les imputaban después de que el Juzgado de lo Penal número 2 de Badajoz haya determinado que ese delito no pudo cometerse porque el inmueble al que accedieron se encontraba en ruinas.

La sentencia considera probado que Francisco M. A., Carlos Jesús I. B. y Mercedes C. P. estuvieron ocupando durante el mes de marzo de 2014, junto con varias personas más, un edificio ubicado en el número 8 de la calle Virgen de la Soledad a pesar de que no tenían autorización alguna de los propietarios para hacerlo.

Del delito de usurpación acusaba la Fiscalía, que proponía para cada uno de los acusados el pago de una multa de 450 euros (3 euros diarios durante un período de cinco meses).

El magistrado no tiene dudas de que el inmueble fue objeto de la ocupación, pero cree que no hay razones para imponer la condena porque el edificio «era absolutamente inhabitable y estaba en ruina total».

Pena de multa

En la sentencia se explica que el delito de usurpación queda recogido en el artículo 245 del Código Penal, donde se indica que puede ser condenado a una pena de multa de tres a seis meses «el que ocupare, sin autorización debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular».

En este caso concreto, el magistrado ha tenido en cuenta una sentencia previa de la Audiencia Provincial de Madrid en la que se determina que la ocupación debe reunir varios requisitos para ser delito. Entre ellos, que se realice «sin violencia o intimidación».

También exige que sea realizada «con cierta vocación de permanencia» y en contra de la voluntad del titular del inmueble. Por tanto, el propietario debe oponerse de forma expresa, ya sea antes o después de realizarse la usurpación.

Si se cumplen esas condiciones, habría delito y los responsables de esa conducta serían condenados.

Pero el Juzgado de lo Penal también basa su fallo en otras sentencias anteriores en las que se explica que «las ocupaciones transitorias u ocasionales», como pueden ser las que se realizan para dormir, no pueden ser penadas con esta tipología delictiva.

Tampoco las que se realicen en edificios abandonados y en estado de absoluta inhabitabilidad o ruina total.

Abandonado y en ruinas

Con esa base jurídica, el magistrado concluye que el inmueble ocupado por los tres acusados no sólo se encontraba abandonado sino que además «era absolutamente inhabitable y estaba en ruina total», tal y como corroboraron en el juicio celebrado el administrador del edificio, uno de sus dueños y un agente de la policía. El edificio carecía en esas fechas de suministros de luz y agua. «Por ello –concluye el juez–, los hechos no son constitutivos de infracción penal».

Además, se da la circunstancia de que los titulares de la propiedad en la que se realizó la ocupación renunciaron a realizar reclamación de daños.

La sentencia da por tanto la razón a los argumentos expresados por los letrados que llevaban la defensa, Jorge García-Galán, Fernando Cumbres y María José González Rodríguez, que consiguen de este modo la absolución de sus defendidos en una sentencia que puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial de Badajoz.

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