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Badajoz se suma al fenómeno de llevar la ciencia a los bares

Andrés Álvarez habla sobre biocombustibles en la cafetería 39siete. :: Pakopí
Andrés Álvarez habla sobre biocombustibles en la cafetería 39siete. :: Pakopí
  • La iniciativa se ha cerrado con seis charlas en dos locales y la intención es repetir el año que viene con más participantes

Cuando Victoria Gil habló el pasado lunes en el bar la Ballutería había más de setenta personas escuchándole. No había sitio para nadie más y alguno se tuvo que dar la vuelta. María Victoria Gil es química, investigadora en la Universidad de Extremadura y acostumbra a dar charlas y conferencias. Habló en un bar sobre los falsos tópicos que demonizan la química. La manzana, dijo, tiene más de doscientos componentes químicos.

El 100% natural es una falacia. Lenguaje sencillo, sin términos científicos y con ejemplos claros para que la gente entienda que un día sin química sería un día sin medicamentos, transporte o agua. Al finalizar la charla la bombardearon a preguntas. Objetivo cumplido.

El movimiento 'Pint of Science' llega a Badajoz con la intención de acercar la ciencia a los bares. Empezó en Inglaterra hace tres años y poco a poco se han ido sumando ciudades al proyecto.

La iniciativa cuenta con los apoyos del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología. Cuenta María Victoria que lo de esta semana fue una experiencia inolvidable. «En cualquier otro sitio sabes más o menos el público que tienes enfrente, aquí no. Por eso era interesante. Toda divulgación es poca».

Sara Morales es investigadora de Agronomía y se ha encargado de organizar las tres jornadas de Badajoz de esta semana. «En España llevamos tres años haciéndolo y cada año se duplica el número de ciudades. Es la primera vez en Extremadura y queremos mantener esta dinámica de crecimiento». El objetivo es facilitar en estos encuentros un intercambio de información. Los científicos trabajan muchas veces de espaldas a una sociedad que sin embargo cada día demanda más información y conocimiento.

En Badajoz han programado tres charlas cada tarde en dos bares distintos -la Ballutería y el 39siete. El ciclo se cerró con una conferencia de María de la Cruz Blanco sobre los cambios en la alimentación que trae el cambio climático. «Los bares nos han facilitado mucho las cosas porque en algunos casos necesitamos diapositivas o equipos audiovisuales para las ponencias y la colaboración ha sido muy estrecha». Por la otra parte, por la de los ponentes, la coordinadora cuenta que la mayoría de los invitados se han mostrado encantados de salir de los auditorios universitarios.

En muchos casos, explica, el problema era de agenda. «Había gente interesada que al final no ha podido pero estaban interesados».

Respuesta

A pesar de que muchos estudiantes tienen los exámenes a la vuelta de la esquina y que las charlas empezaban a media tarde, los organizadores están más que satisfechos de la respuesta del público. En algunos casos, explica Sara Morales, al final de cada intervención se genera un intercambio de impresiones entre el público y el ponente. «Sabemos que hay investigadores y profesores que arrastran a mucha gente y eso aquí se ha notado porque en algunos momentos el bar estaba lleno».

Con este balance tan positivo de la primera experiencia 'pint of science' en la ciudad, desde la organización creen que habrá más ediciones y que se puede repetir contando con más bares. «Como mínimo dos, pero se pueden sumar muchos más porque yo creo que este tipo de eventos interesa a casi todos los locales».

Andrés García Gómez es otro de los ponentes que ha pasado por estas charlas. Es profesor asociado del Departamento de Ciencias de la Educación de la UEx y especialista en Trastornos del Espectro del Autismo de la Consejería de Educación.

En su caso trató de explicar a los oyentes del bar hasta qué punto las terapias con animales para tratar el autismo son efectivas. «Sabemos que son positivas porque los padres lo han comprobado, pero tenemos que saber por qué se genera. La equinoterapia se ha generalizado para tratar el autismo pero a esta práctica -explica el profesor- hay que pasarla por el tamiz de la ciencia». El tema sirve además para destacar las aportaciones que han hecho a este tema el grupo de investigación de Extremadura. «Mucha gente desconoce que algunos grupos de investigación de aquí también tienen aportaciones a nivel internacional muy significativas y esto es una forma de darlas a conocer». Una de las premisas con la que nació este fenómeno en Londres en 2012 fue precisamente que la gente conociera lo que hacen los científicos.

Michael Motskin y Praveen Paul, dos investigadores del Imperial College de Londres, reunieron a personas afectadas por parkinson, alzhéimer, enfermedad de la neurona motora y esclerosis múltiple en sus laboratorios para mostrarles el tipo de investigación que llevan a cabo. Fue algo inspirador y tuvo tanto éxito que llegaron a la conclusión de que si la gente quiere entrar en los laboratorios para conocer a los científicos, ¿por qué no llevar a los científicos a donde está la gente? Y así nació Pint of Science. En mayo de 2013 se celebró el primer festival. A nivel global, en estos tres días han participado más de 400 científicos.