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La UE facilitará inversiones en el aeropuerto de Badajoz para atraer compañías

Vuelo reciente de la compañía Air Nostrum en Badajoz.
Vuelo reciente de la compañía Air Nostrum en Badajoz. / HOY
  • La comisaria de Política de Competencia quiere estimular estas infraestructuras regionales con pocos pasajeros

Extremadura tiene un aeropuerto en el término de Badajoz, pero siempre ha costado atraer a compañías aéreas que quieran operar en él, que suelen alegar que no es rentable. El último ejemplo data de hace ahora dos años, cuando el concurso publicitario convocado a final de legislatura por el Ejecutivo de Monago para incentivar vuelos desde el aeropuerto de Badajoz quedó desierto.

Se denomina concurso publicitario porque lo que hace la Junta es pagar a compañías aéreas por insertar mensajes en sus aviones a cambio de que operen aquí, ya que no pueden pagarles directamente para que lo hagan. Bruselas va a acabar con esta restricción con la idea de incentivar los aeropuertos regionales. Lo aprobó el jueves la Comisión Europea con nuevas normas sobre ayudas estatales que excluyen del escrutinio previo de la Comisión determinadas medidas de ayuda pública destinadas a los puertos y aeropuertos, la cultura y las regiones ultraperiféricas. El objetivo perseguido es facilitar la inversión pública en favor de la creación de empleo y el crecimiento, protegiendo al mismo tiempo la competencia.

En el caso de los aeropuertos, los Estados miembros ya pueden efectuar inversiones públicas en aeropuertos regionales que gestionen un tráfico anual de hasta 3 millones de pasajeros con plena seguridad jurídica y sin control previo por parte de la Comisión. En toda la Unión Europea hay 420 y el extremeño está dentro de este grupo. El año pasado, según datos de Aena, tuvo un tráfico de pasajeros de 30.052 personas.

Pero es que el nuevo Reglamento autoriza asimismo a las autoridades públicas a financiar los costes de explotación de los pequeños aeropuertos que gestionan un tráfico anual de hasta 200.000 pasajeros.

Otra condición que beneficia a la instalación extremeña es que estas inversiones no podrán ser concedidas a aquellos aeropuertos que se encuentran en la zona de influencia de otro aeropuerto (a 100 kilómetros de distancia o a 60 minutos de viaje), como es el caso del de Badajoz.

Mejorar la conectividad

La comisaria Margrethe Vestager, responsable de la Política de Competencia de la UE, entiende que mejorar el rendimiento de los pequeños aeropuertos contribuye de forma significativa a la conectividad de la región sin incidir negativamente en la competencia dentro del mercado único europeo. El propósito general de Bruselas es acabar con los aeropuertos ‘fantasma’ que no han conseguido atraer viajeros y no son rentables.

En el caso del aeropuerto de Badajoz la última inversión fue estatal. En julio de 2010 se completó la ampliación del edificio de la terminal, que duplicó su superficie, igual que el espacio para la plataforma de aeronaves, que pasó de 17.000 a 35.000 metros cuadrados. Según comentaban entonces los mayoristas de viajes, la decisión era acertada pues atraería compañías aéreas y operadores que quieran implantar nuevos destinos. Siete años después es evidente que esto no ha ocurrido y sigue habiendo dificultades para que las compañías aéreas opten por Badajoz. No lo contemplan como un aeropuerto rentable.

En la actualidad opera Air Nostrum (que se presentó en solitario tras desistir Air Europa). La filial de Iberia ofrece vuelos regulares a Madrid y Barcelona, prácticamente lo mínimo que exigía la Junta en el concurso, por cuya adjudicación desembolsa actualmente 2.117.500 euros por un año de servicio.

La situación del Aeropuerto de Badajoz siempre ha sido delicada pues lo habitual es que exista la incógnita de si cuando acaba un contrato será posible encadenarlo con el siguiente (en 2015 pasaron seis meses sin vuelos regulares que conectaran la región).

Se espera también la OSP

Ante esta circunstancia, la Junta de Extremadura solicitó para el Aeropuerto de Badajoz la Declaración de Obligación de Servicio Público (OSP) de las rutas aéreas de Extremadura. Esta figura existe para garantizar unos servicios que cumplan determinados requisitos en materia de continuidad, regularidad, capacidad y precios que las compañías no asumirían si únicamente tuvieran en cuenta su interés comercial. Lógicamente, que la región tenga una precaria red ferroviaria es parte del argumentario.

En estos momentos tienen esta declaración 18 rutas aéreas. Trece de ellas que conectan las islas de Canarias, tres en las de Baleares y una entre Madrid y Menorca con la finalidad de que los habitantes de las islas no queden aislados. Pero existe otra entre Almería y Sevilla, lo que da a entender que el Ministerio de Fomento considera esta excepción también en rutas que no salen de la península.

La Junta de Extremadura ha pedido la declaración de OSP del transporte aéreo entre Badajoz- Madrid, y Badajoz-Barcelona. Esta declaración compete al Consejo de Ministros y la tramitación la lleva la Dirección General de Aviación Civil del Ministerio de Fomento.

En enero de este año el director general de Transportes de la Junta de Extremadura, José González, declaró que él espera que el aeropuerto de Badajoz disponga de la declaración de obligación de servicio público antes de que concluya la prórroga con la compañía que hoy gestiona el aeródromo, Air Nostrum, a finales de enero de 2018.

Esta declaración de servicio público serviría, entre otras ventajas, para mejorar los horarios existentes ahora para los vuelos con Madrid y Barcelona. La Junta continúa pendiente del resultado de su petición de OSP, aunque aún no ha analizado qué ventajas podrían traer las normas europeas recién aprobadas.